No va en sus genes. A la más mínima, el Partido Popular más recalcitrante y ultra tira al monte aunque se trate de una tragedia ferroviaria como la que ha supuesto la muerte de 43 personas en el choque de dos trenes en la localidad cordobesa de Adamuz esta pasado domingo. El nuevo accidente mortal de un tren de cercanías en Barcelona este martes, con decenas de heridos y el maquinista fallecido, provocado también por el derrumbe fatal de un muro de contención, ha sido la espoleta que ha servido a altos pesos del principal partido de la oposición para sumarse a su manera a la estrategia desestabilizadora y conspiranoica del partido ultraderechista Vox.
La diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo ha escrito en la red social X: “Convirtieron el Ministerio de Transportes, primero, en un cortijo de mordidas, amaños y corrupción. Y, después, en un instrumento de insulto, señalamiento y polarización. Enchufaron a Koldo en Renfe y a prostitutas en ADIF. Se jactaron de que el ferrocarril vivía «el mejor momento de su historia». Despreciaron los avisos técnicos sobre la degradación de las vías. Anunciaron trenes a 350 km/h. Y ahora esto: “Adif limita la velocidad a 160 km/h en 150 kilómetros del tramo Madrid-Barcelona por el estado de la vía”. Estas incendiarias declaraciones son sin duda una estrategia de clara sintonía con la oposición frontal sin más que viene mostrando desde un primer momento Vox, que directamente ha optado por culpar a Pedro Sánchez de todos los males que ocurran en este país sean cuales sean las causas.
La Díaz Ayuso de la “prudencia” guarda un minuto de silencio por las víctimas mientras su portavoz concluye que “el caos en la gestión del sistema ferroviario” es el causante directo de los fatales accidentes
No ha sido el único peso pesado del PP que ha decidido optar por una estrategia bien diferente a la de coordinación entre administraciones y buena sintonía mostrada por el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, con el ejecutivo central de Pedro Sánchez. De hecho, todo este viraje de estrategia desde el PP comenzó en esta tragedia de Adamuz con las declaraciones del propio líder del PP el pasado lunes durante su visita al lugar del siniestro, cuando se quejó de no haber tenido “ninguna información del Gobierno, ni directa ni indirecta. El Gobierno no nos ha dado ninguna información. La información que tenemos es a través de la Junta de Andalucía y a través de ustedes, de los medios de comunicación”. De este modo, Feijóo vuelve a optar en la tragedia ferroviaria de Adamuz por el mismo modus operandi que desplegó durante su primera visita a Valencia tras el desastre de la dana. Es a partir de aquel primer encuentro entre Feijóo con el ex presidente valenciano Carlos Mazón tras el desastre de la dana de octubre 2024 cuando las declaraciones de buena sintonía de la Generalitat Valenciana con el ejecutivo central dan un giro de 180 grados y se inicia una confrontación sin tregua hasta hoy mismo.
En esta nueva vorágine ultra del PP más escorado a la derecha, liderado por el propio Feijóo, quedaba aún por ver estos días la evolución de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel, Díaz Ayuso, la lideresa popular más afín a los postulados trumpista y colindantes en buena medida con los de la ultraderecha de Vox. En una primera valoración, transcurridas solo unas horas del fatal accidente ferroviario, Díaz Ayuso enarboló la “prudencia” como principal estrategia de actuación, aunque al mismo tiempo la cadena autonómica madrileña, Telemadrid, se prestaba sin tapujos a destapar sus más bajos instintos conspiranoicos contra el Gobierno de Pedro Sánchez como verdadero causante del fatal accidente. Después de las declaraciones incendiarias de este miércoles del portavoz de la Comunidad madrileña, Miguel Ángel García Martín, contra el Gobierno, y en concreto contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, por los accidentes de Adamuz y Barcelona, queda claro que lo de la “prudencia” de Díaz Ayuso del lunes era pura pose. “El caos en la gestión del sistema ferroviario ha dado la peor cara y se ha llevado la vida de 42 personas”, ha dicho el portavoz de la Comunidad de Madrid en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno regional. “Se están arrojando más incertidumbres que certezas” ha asegurado el portavoz madrileño, quien añade que “llegará el tiempo de exigir responsabilidades”.
Álvarez de Toledo: “Convirtieron el Ministerio de Transportes, primero, en un cortijo de mordidas, amaños y corrupción. Y, después, en un instrumento de insulto, señalamiento y polarización”
García Martín tampoco se ha contenido al valorar los cambios en las restricciones de velocidad como “ejemplo vivo del caos que vivimos en el Gobierno de Pedro Sánchez y de la gestión del ferrocarril en nuestro país”. Eso sí, estas críticas del equipo de Ayuso al Gobierno de Sánchez no han sido óbice para que la presidenta madrileña haya guardado este miércoles por la mañana un minuto de silencio por las víctimas y los familiares de los dos accidentes de tren.
Desde los primeros instantes tras el accidente del domingo por la noche, determinadas tertulias televisivas con la participación de agitadores y periodistas de clara tendencia ultraderechista, y otros programas supuestamente informativos de semejante cariz han venido calentando el ambiente. El testigo lo ha cogido sin pensarlo dos veces la cúpula del PP con el propio Feijóo como principal cabecilla. La duda está en saber hasta cuándo mantendrá la buena sintonía el ejecutivo andaluz de Moreno Bonilla en su aplaudida colaboración con el Gobierno de Sánchez. Será cuestión de días en esperar un viraje de timón al respecto. Las elecciones autonómicas están a la vuelta de la esquina.