Zapatero prepara su defensa: alegará que su imputación en el caso Plus Ultra se debe al choque de Pedro Sánchez con Donald Trump

El expresidente socialista sigue encerrado en su casa, con su abogado, preparando su comparecencia ante el juez Calama

04 de Junio de 2026
Guardar
Zapatero con Obama en una reunión bilateral entre ambos países
Zapatero con Obama en una reunión bilateral entre ambos países

Zapatero sigue encerrado en su casa preparando su línea de defensa de cara a su crucial comparecencia ante el juez Calama, que lo acusa de ser el cabecilla de una red internacional de corrupción. Poco o nada ha trascendido hasta el momento sobre cuáles serán sus líneas principales para defenderse de la imputación del magistrado de la Audiencia Nacional, pero algunos medios empiezan a anticipar detalles con cuentagotas por lo que va diciéndole a su entorno más cercano. Y todo apunta a que el ex presidente argumentará que las pruebas que se han reunido contra él no son consistentes para situarlo en el centro de una trama de banda organizada.

Según El Mundo, ZP “no cree que su caso sea lawfare [guerra sucia judicial] y no tiene previsto presentarse como la víctima de una cacería por motivos ideológicos. Más bien piensa que la Policía se ha hecho una composición de lugar muy clara sobre su papel en la trama que operó en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, y que va a ser prácticamente imposible hacerles cambiar de opinión. Pero aun así está convencido de que impondrá su verdad”. El rotativo conservador asegura que “ha contactado con cuatro de las personas más cercanas al ex presidente, que coinciden en que está determinado a defender su inocencia y en que cree que va a desmontar la acusación de tráfico de influencias” y cobro de comisiones en el rescate de la compañía aérea. “Y no sólo eso: está buscando resquicios para la nulidad de la causa junto a su abogado, Víctor Moreno Catena, catedrático de Derecho Procesal y una eminencia en la materia”. “Él está en que no ha hecho absolutamente nada. No hizo ninguna gestión directa ni colateral [para el rescate]. Está preparando muy bien su comparecencia y va a insistir en el procedimiento”, aseguran las fuentes.

Pero sin duda, Zapatero no va a dejar desaprovechar la oportunidad de presentar como prueba en su descargo el famoso informe elaborado por la agencia de seguridad estadounidense Homeland Security Investigations (HSI), que ha resultado clave en la investigación judicial contra el expresidente español. Según Zapatero, la colaboración de EEUU en este caso “no ha cumplido todos los conductos y requerimientos formales”. Fue el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos el que, al desencriptar el móvil del venezolano Rodolfo Reyes, accionista principal de Plus Ultra, posibilitó la imputación del ex presidente español. Según El Mundo estas pesquisas comenzaron en la era de Joe Biden, y no con Donald Trump, pero el periódico conservador obvia que la Corte Federal de Nueva York y la Fiscalía estadounidense instruyen esas “diligencias prejudiciales” (informativas), en las que aparece el exlíder socialista español, desde hace más de cinco años, y no han hallado hasta la fecha pruebas concluyentes de corrupción contra Zapatero. Es precisamente ahora cuando se han filtrado a los medios, bajo la Administración Trump y en medio de la tensa relación diplomática bilateral entre Estados Unidos y España a cuenta de los aranceles, el genocidio en Gaza, el gasto de nuestro país en la OTAN (que al magnate neoyorquino le parece insuficiente) y la guerra de Irán (con el cierre de las bases de Morón y Rota para impedir que los bombarderos de las fuerzas norteamericanas reposten en su ruta hacia el frente de Oriente Medio). Todo ello lleva a pensar a Zapatero que su caída empieza por el choque de Pedro Sánchez con el actual presidente estadounidense.

Según El Mundo, la segunda vía de nulidad es formal: “Zapatero cree que la manera en la que se reabrió el caso del rescate a Plus Ultra, que ya estaba cerrado en los juzgados de Plaza de Castilla, fue irregular. Y argüirá que el rescate ya es cosa juzgada”. En tercer lugar, “duda seriamente de los seguimientos a los que fue sometido y cree que se produjeron sin orden judicial. Se centra en las fotografías junto a Julio Martínez, en El Pardo, y a las que le tomaron justo antes de embarcar en el avión de Riad a Madrid, que publicó El Debate. Zapatero está investigando de dónde proceden esas fotos, y si logra acreditar que son de la Policía o de algún servicio secreto, actuará en consecuencia y explorará esa vía”.

“Fuentes del entorno del ex presidente insisten en que su principal preocupación es la de desmontar la acusación de haber incurrido en tráfico de influencias. En el auto se ve que Julito tenía una relación directísima con directivos de la SEPI, pero no hay nada [explícito] de Zapatero porque él no hizo la gestión”, explican. “Él repite que tiene seguridad al cien por cien en que él no tuvo gestión directa con administraciones. Lo va a rebatir con mucha seguridad”, explica otro de los consultados.

Zapatero sigue encerrado en su casa. Allí prepara (sin salir para nada) su declaración como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, los días 17 y 18 de junio, por los delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.

Lo + leído