El nombre de José Luis Rodríguez Zapatero sonaba para el Premio Nobel de la Paz. Ya no. Donald Trump ha puesto su granito de arena para quitarse a un duro rival en la carrera de un galardón que codicia más que un millón de dólares, un trofeo de golf o un pozo petrolífero en Irán. El informe que sus agencias de seguridad nacional han remitido al juez Calama de la Audiencia Nacional, y donde quedan al descubierto las supuestas conexiones entre Zapatero y directivos de la compañía Plus Ultra, ha sido letal y ha provocado un terremoto político en España.
Zapatero en la diana de Trump es un libro del periodista Isaac Blasco, “fruto de una investigación narrada a ritmo de thriller político, en el que se relata el cúmulo de hechos que han confluido en la conmoción generada por la reciente imputación judicial del primer expresidente del Gobierno en la democracia reciente”, informa Servimedia. Prologado por el corresponsal de ABC y COPE en Washington, David Alandete, “expone un recorrido sobre la trayectoria de un expresidente que el autor señala que nunca abandonó el poder, sino que se dedicó a ejercerlo desde otro ángulo en la sombra”.
Es en esa parte del ensayo donde se sostiene que “Zapatero estaba convencido de que sería distinguido con el Premio Nobel de la Paz por su labor de arbitraje entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición democrática venezolana durante la mesa de diálogo abierta en 2017 en República Dominicana y que esa confesión se la formuló al delegado de la plataforma opositora, Julio Borges, quien pronto se percató de que, en realidad, Zapatero se comportaba en Santo Domingo como el abogado de Maduro”. Añade que Borges, expresidente de la Asamblea Nacional Venezolana durante la etapa de Juan Guaidó como presidente encargado, “reside en Valencia tras haberse visto obligado a salir del país huyendo de la dictadura chavista”.
La información de que Trump ha maniobrado para acabar con el icono Zapatero se recoge en medios como El Imparcial, donde también se desliza que el final de esta maniobra orquestada por el trumpismo, y que según Enrique Santiago, coordinador de IU, cuenta con la colaboración de Feijóo, Ayuso y Abascal, según se deduce de los contactos que habrían mantenido con la Embajada de EEUU en España, sería acabar con Pedro Sánchez, otro nombre que también sonaba con fuerza para el Premio Nobel de la Paz. “Después de atrapar a Nicolás Maduro en su búnker de Caracas, Trump controla Venezuela con Delcy Rodríguez rendida a sus pies. Y, por orden del presidente americano, es ella quien proporciona las pistas para emprender la caza y captura de Pedro Sánchez”.
Según este diario, “ha empezado por Rodríguez Zapatero, cuya imputación está basada en buena parte en las informaciones judiciales norteamericanas, además de la excelente investigación de la Policía Nacional y el tesón y la valentía del juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama. El presidente estadounidense está dispuesto a vengarse de los muchos insultos del líder socialista español, de sus campañas contra la guerra de Irán y su intento de erigirse en el líder progresista del mundo. El mandatario norteamericano está empeñado en acabar con la carrera política de Sánchez y ya tiene las pruebas de la turbia conexión política y económica entre la narcodictadura y el Gobierno español”.
Para este medio, “el propio juez Calama recoge en el auto de imputación de Zapatero el papel de la Homeland Security Investigations, la principal agencia de investigación del departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos”. Según reconoce “el magistrado a través de los mecanismos de cooperación de los que dispone la Policía Nacional, la agencia estadounidense ha puesto a disposición de la Brigada Central de investigación de Blanqueo de Capitales la extracción telefónica de un dispositivo móvil perteneciente al investigado Rodolfo Reyes Rojas”, considerado uno de los socios clave de la supuesta trama de Zapatero, quien, según el juez, “dirige una “estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias” que se vertebra a través de “sociedades instrumentales, documentación simulada y canales financieros opacos”.
“Ya el pasado 26 de enero, vaticinamos en esta sección de El Imparcial que Sánchez podía salir malherido por sus continuos ataques a Trump. Y así ha sido. De momento está imputado su referente progresista, su consejero especial José Luis Rodríguez Zapatero. Pero, como decíamos, el propio presidente español tiene muchos flancos débiles por sus turbias relaciones y sus misteriosos negocios con el régimen chavista. Y el presidente norteamericano ha decidido abrir los archivos secretos que desvelan los sucios tejemanejes de Sánchez y Zapatero con la dictadura”, añade El Imparcial.
“Tras la imputación de Zapatero, Sánchez ya debe saber que está en el punto de mira de los Estados Unidos. El tiempo dirá si el líder socialista cae en manos de la Justicia después de tumbarlo de un mandoble el presidente norteamericano. Como vaticinamos, un zarpazo de Trump podría terminar con la carrera política del líder socialista español. No aguantaría en pie ni un asalto”.
