Feijóo ha pasado uno de los peores tragos de su vida política durante la comisión de la dana en el Congreso de los Diputados. El líder del PP ha esquivado preguntas, ha mentido varias veces, ha guardado silencios elocuentes. En definitiva, ha metido la cabeza debajo del ala para no tener que explicar sus mensajes con Carlos Mazón en las peores horas de la riada, cuando se ahogaban cientos de valencianos. Mientras el barón levantino se daba a una larga comida en El Ventorro, Feijóo se limitaba a sacar rédito político intentando ganar la batalla del relato.
El líder del PP aseguró que no ha borrado los mensajes de su móvil. “No tengo nada que ocultar”, enfatizó. “Yo aquí no vengo a hablar de relato, para eso hay otros partidos especialistas. El gobierno y sus socios se dedicaron solo a culpar a Mazón, eso sí es un relato”, reprochó Feijóo. A partir de ese momento, empezó a notarse que el dirigente conservador estaba cada vez más nervioso.
En su turno de intervención, Gabriel Rufián lo puso contra las cuerdas al echarle en cara las mentiras y contradicciones. En ese momento, Feijóo perdió los papeles y trató de llevar el debate sobre la dana al terreno de los apoyos de los independentistas a Pedro Sánchez. “¿A quién tengo que entregar mis mensajes si no es en el momento en que me lo piden? No se puede ser muy valiente con un presidente autonómico dimitido y muy valiente con Sánchez?”, se escudó Feijóo. Rufián cayó en la cuenta de que el jefe de la oposición trataba de que pasara el tiempo sin contestar. Y entonces puso en marcha una estrategia demoledora bajo la tesis de que el PP siempre desprecia a las víctimas de las catástrofes.
El portavoz de ERC le pidió a Feijóo que se pronunciara sobre el “robo” de las ayudas para la dana por parte de Revuelta, la organización juvenil próxima a Vox. Feijóo escurrió el bulto. Luego el dirigente soberanista catalán le interrogó sobre los fallecidos en las residencias de mayores de Madrid durante la pandemia, a los que Ayuso llamó “plataforma de frustrados”. Feijóo tragó saliva. Y finalmente el diputado catalán le recordó que el PP intentó instrumentalizar a las asociaciones de víctimas del 11M. Entonces la sala estalló. Los diputados populares salieron al rescate interrumpiendo a Rufián. “Durante la dana hice bastante más que usted, que no hizo nada”, intentó sobreponerse el dirigente popular. Rufián lo estaba arrinconando, el líder del PP estaba fuera de sí, descontrolado, desnortado y bajándose al barro. “Yo no quiero dirigir este país. ¿Se está usted comparando con un portavoz de Esquerra Repiblicana?”, contraatacó Rufián.
“Usted suspendió la agenda en el accidente de Adamuz y no lo hizo en la dana. Han aprendido la lección, no lo hicieron bien (…) No sé si es usted más ignorante o arrogante. Usted ha dado quince versiones distintas de lo que hizo aquel día”, añadió el portavoz de Esquerra. Rufián acusó a Feijóo de encubrir a Mazón, un “homicida y un psicópata”, durante un año. Además, le afeó que haya comparado la nefasta gestión de la dana de Valencia, donde Mazón no activó la alerta a la población, con una “soldadura que se rompe” en el siniestro de Adamuz. Y concluyó el interrogatorio con un no hay más preguntas. En ese momento, Feijóo pidió a la mesa que le dejara contestar, tras asegurar que estaba en situación de “indefensión”. Además, insistió en comparar ambos sucesos, un “fenómeno climático sin precedentes como fue la dana con una negligencia ferroviaria”. El líder del PP, confuso como si le hubiese pasado un tren por encima, había probado el martillo demoledor de Rufián.
Sobre la dimisión de Mazón, Feijóo cree que hizo lo correcto al darse cuenta de que “la gente no le dio la razón”. “La sensación en la calle era que tenía que asumir responsabilidades”, reconoce. “El señor Mazón actuó con la información que tenía”, señala Feijóo, que no cesó en su intención de desviar el foco a la gestión del Gobierno central. “No estoy aquí defendiendo a nadie, estoy dando mi opinión”, añadió.
“Me sorprende que a los verdaderos responsables no se les pregunta sobre esto. No se puede hacer responsable solo a un responsable político. Lo que falló fue la información para tomar las decisiones en el momento oportuno”, insistió Feijóo, que considera que “ninguno” de los responsables políticos “estuvo a la altura” respecto a la gestión de la dana.
Feijóo insiste en señalar al Gobierno por su papel el día de la dana. Tras ser llamado al orden, el líder del PP lamentó que la presidenta de la comisión de investigación, Carmen Martínez, “no ejerza la presidencia del Congreso” para que Sánchez conteste a las preguntas del PP. “Yo no puedo debatir con usted”, respondió Martínez.
En el turno de preguntas de Oskar Matute (EH Bildu), Feijóo aseguró que se le ponen “los pelos como escarpias” al escuchar al diputado cuestionar si ha amparado a Mazón. “Usted cree que me va a censurar como censuraban a mis compañeros”, añadió Feijóo. Una vez más, intentaba hablar de ETA como cortina de humo. Pero esta vez no coló.
