La violencia política normalizada por la extrema derecha impone su ley entre políticos y gentes de la cultura de ideología progresista. España ya no es ese oasis donde rige la libertad de expresión en toda su dimensión y donde convive la tolerancia y la convivencia. Gabriel Rufián, el Gran Wyoming, Sarah Santaolla, cada vez son más los que dicen sufrir el acoso de personajes de ideología ultra.
Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, es una de las personalidades más carismáticas del actual panorama político. Para bien o para mal, deja a muy pocos indiferentes. Rufián se pasó por el recién estrenado programa de televisión de Marc Giró y allí, entre risas y un tono distendido, el portavoz republicano reconoció que le habían agredido hasta en tres ocasiones por ser quien es, informa La Sexta.
El formato de Cara al show se presta a que sus invitados se abran al presentador y le cuenten experiencias de índole más personal. Y así fue. Rufián, preguntado por si notaba “más violencia” por las calles de Madrid, dijo que “el facherío se siente desvergonzado”. Como consecuencia, hasta en tres veces, le han “calentado bien”, añade la cadena de televisión privada.
Tal como contó en el programa, una fue en una gala de aniversario de un medio de comunicación, donde un individuo “pasado de copas” le “dio bien”. Y las otras dos, fueron en plena calle. Aunque explicó que en una de ellas, en Madrid, la policía estaba delante cuando sucedió, pero asegura que “no les importó mucho”.
El Gran Wyoming es otro blanco de la horda fanática. El actor y presentador recuerda en La Noche de Aimar algunos episodios de violencia sufridos tanto en su juventud, como en etapas más recientes, en los que asegura haber sido víctima de agresiones y situaciones de tensión por su forma de pensar y su exposición pública, informa La Sexta.
El presentador ha relatado episodios recientes de hostilidad en la calle o en espacios públicos. “Agradezco a la derecha de este país, que gobierna con la extrema derecha, que haya introducido la violencia en la calle”, señala tajante, explicando que ha sufrido insultos incluso delante de su familia. “Estás en una terraza con tus hijos y te insultan”, asegura, señalando que ocurrió “hace un par de años”.
Wyoming afirma que hoy prefiere no ocultar lo ocurrido, aunque en su momento no contó nada sobre una agresión que sufrió: “Lo oculté. Dije que había sido jugando al baloncesto, que me habían dado un codazo. Fueron tres gilipollas por la calle que me dijeron 'hijo de puta, rojo'. Me di la vuelta y me pegaron una hostia. Fue hace poco, hace no mucho”, desvela en el plató.
Sobre el coste de expresar sus ideas en público, el presentador matiza con ironía que hoy no se repiten los niveles de violencia de la dictadura, aunque recuerda un episodio especialmente duro: “Me pegaron una vez en la calle una paliza unos policías que me dejaron en el suelo, ¡por llevar el pelo largo!”.
Ubica el suceso en un contexto muy concreto: “Era el día del entierro de los abogados de Atocha. Yo venía de la playa y no sabía nada de los asesinatos. Llegué a los bares de siempre y no había nadie. De pronto paró un jeep de la policía”. Según relata, la situación escaló rápidamente: “La Policía era el terror. Me preguntaron si era un hombre o una mujer. Me quedé callado, me sacaron, me arrastraron y me dieron una somanta de hostias”. Wyoming recuerda el impacto del momento con crudeza: “Me desmayé y escuchaba a una mujer desde un balcón diciendo: 'Dejadlo, lo vais a matar'. Mi primer pensamiento fue: me tengo que hacer terrorista”.
Todo ello ocurre cuando la juez de Madrid Sonia Agudo ha acordado archivar la causa contra Vito Quiles al no apreciar “agresión alguna” contra la comunicadora Sarah Santaolalla y destacando que los hechos que ella denunció, y que se produjeron a la salida del Senado, “no son constitutivos de infracción penal alguna”. La tertuliana denuncia un auténtico acoso hacia su persona en las redes sociales, donde incluso recibe amenazas de muerte. En un auto, la magistrada del Tribunal de Instancia Número 23 de Madrid desestima el recurso de Santaolalla y acuerda el sobreseimiento provisional de las actuaciones asegurando que en las imágenes aportadas por la Policía Nacional se aprecia como varias personas formaron un “cinturón de seguridad alrededor” de la tertuliana, “impidiendo” que Quiles pudiera aproximarse a ella, informa ABC.
