El juez Juan Carlos Peinado ha enviado a juicio a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y ha fijado como medidas cautelares la retirada del pasaporte, le ha prohibido salir del territorio nacional y le ha estipulado una comparecencia quincenal en el juzgado, según informa Efe.
De esta manera, el magistrado no se fía de los tres escoltas de la Policía Nacional que acompañan a la esposa del presidente del Gobierno en cada desplazamiento al exterior. Sospecha el instructor que los agentes podrían compincharse con la primera dama y permitir su fuga al extranjero, algo que desde el Gobierno ya se ha calificado como “delirante”. El auto, además, es irrecurrible, es decir, no cabe recurso alguno.
La acusación popular, formada por las organizaciones ultraderechistas, ya habían pedido la retirada del pasaporte de la mujer de Pedro Sánchez en noviembre de 2024 para tratar de impedir su viaje con Sánchez a la cumbre mundial del G-20, que se celebró en Brasil. “En ese momento, Juan Carlos Peinado rechazó restringir sus movimientos al considerarlo innecesario y desproporcionado”, según informa La Sexta. El juez esgrimió en ese momento que la instrucción estaba en una “fase inicial” y que veía “difícilmente contemplable” que pretendiese residir en el extranjero con “carácter prolongado en el tiempo”, ya que “disfrutaba” de unas condiciones de vida “superiores a los de la media de cualquier ciudadano residente en España”.
En realidad, la medida cautelar adoptada por Peinado tiene un fuerte calado e impacto político. De entrada, entorpece las relaciones internacionales que Pedro Sánchez quiera mantener a partir de ahora. No podrá viajar con su esposa, con la consiguiente mala imagen que proyectará al exterior, y muchas de las actividades de agenda de Moncloa, como las que tengan que ver con la colaboración social y diplomática de la primera dama, no podrán ser atendidas. Todo un misil en la línea de flotación del sanchismo.
En el Gobierno están indignados con esta decisión del juez Peinado. Tanto que fuentes de Moncloa aseguran que de esta forma “se constata la persecución, la obsesión y la desproporción de un juez que ha llevado a cabo una instrucción que carece de todo sentido jurídico y que sólo atiende a motivos políticos”, añade La Sexta.
De hecho, han recalcado que la mujer del presidente “va siempre con seguridad y vive en la Moncloa”, por lo cual es “impensable que pueda huir”. Por último, las citadas fuentes han comparado esta decisión con la que ha adoptado el juez Calama con Zapatero, quien denegó la retirada del pasaporte porque el investigado “es una persona de pública notoriedad, circunstancia que dificulta de manera evidente que pueda situarse en una posición de ilocalización o sustraerse discretamente al procedimiento”.
La decisión del juez Peinado ha generado el rechazo instantáneo del ministro de Transportes, Óscar Puente, quien rápidamente se ha hecho eco del apartado de la decisión del magistrado en la que argumenta que los propios agentes que custodian a la mujer del presidente del Gobierno podrían ayudarla a emprender una fuga. “Un auto en el que se llega a afirmar que ¡puede ser la propia Policía que custodia a Begoña Gómez la que le ayude a fugarse! Y esto lo está consintiendo la Audiencia Provincial de Madrid y el CGPJ”.
El magistrado ha tomado esta decisión en un auto difundido este sábado, tras la audiencia preliminar celebrada el pasado lunes en la que las acusaciones populares solicitaron medidas cautelares por riesgo de fuga. Cabe recordar que la ley establece un plazo de 72 horas para que el juez pueda adoptar esas cautelares, pero el plazo ha sido rebasado.
