En febrero de este año, la Administración Trump propuso bloquear las cuentas del banco suizo MBaer en territorio estadounidense por su presunta implicación en operaciones de blanqueo de fondos vinculadas a los regímenes de Venezuela, Rusia e Irán. Entre las supuestas operaciones sospechosas que la Agencia de Control de Delitos Financieros del Gobierno de Estados Unidos (FinCEN) reprochó a la entidad creditica, una pequeña institución financiera creada en 2018 y con sede en Zürich, podría estar el rescate de la compañía Plus Ultra ordenada por el Gobierno de Sánchez durante la pandemia. Hoy todo ese expediente se encuentra en manos del juez Calama de la Audiencia Nacional, que investiga si Zapatero ejerció tráfico de influencias para el rescate de la aerolínea.
Los agentes de las agencias de seguridad yanquis como el HSI sospechan que el banco suizo al que Plus Ultra Líneas Aéreas transfirió fondos tras recibir el rescate del Gobierno de Pedro Sánchez puede tener conexión con el petróleo venezolano. En concreto, “el Gobierno norteamericano investiga operaciones relacionadas con la petrolera venezolana PDVSA”, asegura Vozpópuli. “El Tesoro estadounidense ha iniciado los trámites para aislar a MBaer –ahora en liquidación– del sistema financiero estadounidense al considerarlo una entidad de preocupación principal en materia de blanqueo de capitales. El mismo MBaer, acusado de haber canalizado operaciones ilícitas por al menos 100 millones de dólares, aparece en el procedimiento judicial en España relativo a Plus Ultra como depositario de una cuenta a la que la aerolínea presuntamente transfirió 519.983 dólares pocas semanas después de recibir la ayuda pública de 53 millones en marzo de 2021”, añade el citado periódico digital.
En las conversaciones entre los implicados que han sido interceptadas por la policía, “se habla de viajar para reunirse con ‘la Dama’ –en presunta alusión a la vicepresidenta Delcy Rodríguez– y al ministro de Petróleo, de la asignación directa de barcos y de preparar una carta de intenciones dirigida a Zapatero”, añade el citado medio. Los potenciales compradores, según destaca el auto del juez Calama, “incluso desconocen el tipo de crudo que van a adquirir –que precisarán con posterioridad–, al señalar que necesitan la información sobre qué producto se hace la carta de intención”, informa el citado medio.
“La información suiza incorporada a la causa señala que la cuenta raíz 1004450 en MBaer se nutría, por un lado, de 2,23 millones de francos suizos procedentes de una cuenta en Isla Mauricio, y, por otro, de 14,19 millones de euros procedentes de cuentas en Malasia”. “El propio Tesoro estadounidense señala a la cuenta de MBaer a la que transfirió dinero Plus Ultra y concluye que esa cuenta fue probablemente utilizada para blanquear fondos derivados de corrupción pública venezolana. Por su parte, la investigación española considera que esa cuenta habría sido utilizada para depositar dinero de origen ilícito”, añade Vózpopuli.
La UDEF investiga no solo el rescate de Plus Ultra sino el desvío de grandes sumas de dinero procedentes del petróleo venezolano. Pero esta pista proviene de los servicios de inteligencia norteamericanos. Con el oro negro no se juega, sobre todo si afecta a los intereses de Donald Trump. De hecho, uno de los motivos que llevó a la agencia de seguridad de Estados Unidos HSI (Homeland Security Investigations) a filtrar información a la policía española y al juez Calama fue bloquear la salida de petróleo al exterior de Venezuela, un petróleo que queda fuera del control de Washington. El caso Zapatero tiene mucho que ver con la política internacional de la Casa Blanca en materia de energía y preciados recursos naturales basada en controlar los grandes yacimientos del planeta.
La “conexión petróleo” cobra especial relevancia tras la nueva petición de cooperación cursada por el juez José Luis Calama a Estados Unidos. El magistrado de la Audiencia Nacional ha pedido autorización a las autoridades norteamericanas para utilizar como prueba judicial el contenido del teléfono móvil de Rodolfo Reyes [principal accionista de Plus Ultra]. En 2021, el terminal fue intervenido en el aeropuerto de Miami por Homeland Security Investigations y su contenido fue remitido a la UDEF el 18 de marzo de 2026, en el marco de la cooperación policial internacional. La mano negra, el oro negro de Trump, planea sobre la operación.
“La resolución sitúa esa información dentro de una investigación trasnacional iniciada en 2018 contra una red de empresarios venezolanos y personas políticamente expuestas dedicada, según el auto, al blanqueo de capitales, corrupción y ocultación de activos mediante estructuras financieras sofisticadas, empresas pantalla, fideicomisos y operaciones trasnacionales. La investigación implica a oficinas de HSI en Nueva York, Tampa, Miami y Boston, así como a autoridades de Francia, Suiza, España, Andorra y Portugal”, añade Vózpopuli.
Según el auto de Calama, el HSI obtuvo en 2021 un clonado telefónico del móvil de Reyes que, aunque inicialmente estaba orientado a una investigación por contrabando, reveló comunicaciones con instrucciones para mover fondos ilícitos, gestionar préstamos de rescate y coordinar pagos ilegales. En esas conversaciones entre terceros se habla de “nuestro amigo pana Zapatero” como persona que podía lograr el rescate del Gobierno español a la aerolínea.
Los mensajes del móvil de Reyes se han revelado claves para reconstruir las gestiones de Plus Ultra en torno a la consecución del rescate público en España. La Policía sostiene que esos intercambios permiten seguir los contactos de Plus Ultra para intentar influir en el Gobierno y apuntan a distintas vías de influencia, en especial, la atribuida al entorno del mismo Zapatero. La petición de Calama busca blindar la validez de esa prueba para su eventual uso en juicio. El abogado de Zapatero ha pedido la nulidad de la causa porque el volcado del teléfono de Reyes pudo hacerse sin autorización judicial y sin respetar la cadena de custodia.
El juez ha relanzado así la petición de cooperación con EEUU por el teléfono de Reyes como también lo ha hecho con Suiza por MBaer mientras la causa mantiene abiertas las líneas de Dominicana, Puerto Rico y otras jurisdicciones. El objetivo de la investigación es aclarar si los movimientos bajo sospecha responden a una estructura internacional de influencia, blanqueo y circulación de fondos vinculada a Venezuela.