Madrid se convertirá este jueves en el principal punto de encuentro del sindicalismo europeo. CCOO y UGT han presentado la movilización que la Confederación Europea de Sindicatos (CES) celebrará el 18 de junio en el Palacio de Vistalegre bajo el lema “Europa en democracia. Trabajo decente, justicia social y paz”, un acto que reunirá a alrededor de 11.000 personas y a representantes sindicales de una veintena de países europeos.

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, destacaron durante una rueda de prensa la importancia de una convocatoria que situará a Madrid en el centro del debate sobre el futuro social, económico y democrático de Europa. La movilización contará además con la participación de la secretaria general de la CES, Esther Lynch, así como de responsables sindicales y representantes institucionales procedentes de distintos países de la Unión Europea.
España, referencia para el sindicalismo europeo
Uno de los mensajes centrales de la comparecencia fue el reconocimiento que, según los dirigentes sindicales, supone para España la elección de Madrid como sede de esta gran movilización europea.
Unai Sordo defendió que las políticas laborales desarrolladas en los últimos años han despertado interés en otros países europeos. Según explicó, medidas como la subida del salario mínimo, el fortalecimiento de la negociación colectiva, la reducción de la temporalidad o los mecanismos de protección del empleo puestos en marcha durante las crisis han demostrado que es posible combinar crecimiento económico con avances sociales.
El dirigente de CCOO sostuvo que España se ha convertido en un ejemplo de que las políticas que mejoran las condiciones laborales no son incompatibles con el crecimiento económico. En este sentido, destacó que el país registra actualmente un fuerte crecimiento económico acompañado por creación de empleo, mejoras salariales y aumentos de productividad.
Para los sindicatos, esta experiencia constituye una referencia para un sindicalismo europeo que busca reforzar los derechos laborales en un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica y política.
Salarios, vivienda y servicios públicos
Aunque la elección de Madrid tiene un componente simbólico, tanto CCOO como UGT insistieron en que la movilización tendrá un marcado carácter reivindicativo.
Los sindicatos consideran que una parte importante del crecimiento económico europeo no está llegando a las economías familiares y reclaman una mejora de los salarios en todo el continente. Sordo aseguró que es necesario que el incremento de la riqueza se traslade de manera más efectiva a los trabajadores y trabajadoras.
La vivienda ocupará también un lugar destacado en las reivindicaciones sindicales. Los dirigentes de ambas organizaciones señalaron que el encarecimiento del acceso a la vivienda se ha convertido en un problema estructural que afecta a numerosos países europeos y que requiere respuestas públicas más ambiciosas.
Junto a ello, reclamaron un refuerzo de los servicios públicos para hacer frente a los desafíos derivados del envejecimiento de la población y del aumento de las desigualdades sociales.
La defensa de la negociación colectiva será otro de los ejes de la movilización. Tanto UGT como CCOO consideran imprescindible fortalecer el papel de los convenios colectivos y ampliar su capacidad para mejorar las condiciones laborales en todos los países de la Unión Europea.
Una Europa más integrada y con autonomía estratégica
Durante la comparecencia, los dirigentes sindicales vincularon las reivindicaciones laborales con el futuro político del proyecto europeo.
Sordo advirtió de que la Unión Europea afronta un momento decisivo y defendió la necesidad de avanzar hacia una mayor integración política e institucional. A su juicio, la construcción europea debe asentarse sobre el fortalecimiento del llamado modelo social europeo y sobre una mayor capacidad para responder a los desafíos económicos, energéticos e industriales.
En esa línea, defendió la necesidad de impulsar una mayor autonomía estratégica europea para reducir dependencias en sectores clave como la energía, la industria y los suministros considerados críticos.
Para el secretario general de CCOO, la única manera de consolidar el apoyo ciudadano al proyecto europeo pasa por reforzar la protección social, garantizar derechos laborales y mantener el compromiso con la paz.
Rechazo a la austeridad y a la desregulación
Pepe Álvarez destacó que la Confederación Europea de Sindicatos quiere enviar un mensaje claro a las instituciones comunitarias frente al riesgo de que regresen políticas de austeridad similares a las aplicadas tras la crisis financiera.
El secretario general de UGT mostró su preocupación por las restricciones presupuestarias que podrían limitar la capacidad de los Estados para desarrollar políticas sociales y alertó sobre el impacto que el incremento del gasto en defensa puede tener sobre otras prioridades públicas.
Asimismo, expresó el rechazo del sindicalismo europeo a cualquier proceso de desregulación laboral que suponga una pérdida de derechos para los trabajadores.
Álvarez advirtió de que algunas iniciativas actualmente en discusión dentro de la Unión Europea generan inquietud entre las organizaciones sindicales, que consideran necesario preservar las garantías laborales y sociales conquistadas durante décadas.
Una respuesta frente al avance de la extrema derecha
La movilización tendrá también un fuerte componente político. Tanto Sordo como Álvarez alertaron sobre el crecimiento de las fuerzas de extrema derecha en distintos países europeos y sobre los riesgos que, a su juicio, supone para el proyecto comunitario.
Los dirigentes sindicales defendieron que el fortalecimiento de los derechos sociales, la mejora de las condiciones laborales y la lucha contra las desigualdades constituyen la mejor respuesta frente a quienes cuestionan los principios democráticos y los valores de solidaridad sobre los que se construyó la Unión Europea.
Álvarez definió la convocatoria como un acto de defensa del estado del bienestar, de los servicios públicos y de una Europa basada en la cooperación frente a las políticas de confrontación y repliegue nacionalista.
Exigen avances en las reformas laborales pendientes
La rueda de prensa sirvió también para que ambos sindicatos reclamaran al Gobierno que desbloquee algunas de las medidas laborales pendientes.
Preguntados por el retraso en la aprobación del nuevo sistema de registro horario, Sordo afirmó que la situación “clama un poco al cielo” y reclamó que el Ejecutivo cumpla los compromisos adquiridos para reforzar el control de la jornada laboral y combatir las horas extraordinarias no declaradas.
Álvarez respaldó esta exigencia y recordó que la existencia de millones de horas extraordinarias sin registrar supone un perjuicio para los trabajadores, para la Seguridad Social y para la Hacienda pública.
Ambos dirigentes insistieron además en la necesidad de avanzar en otras medidas comprometidas, como la reducción de la jornada laboral a 37 horas y media semanales, la actualización de la normativa sobre prevención de riesgos laborales o la aprobación del Estatuto del Becario.
Con esta movilización, CCOO, UGT y la Confederación Europea de Sindicatos pretenden lanzar un mensaje inequívoco a las instituciones comunitarias: el futuro de Europa pasa por reforzar los derechos laborales, mejorar los salarios, garantizar el acceso a la vivienda, fortalecer los servicios públicos y consolidar un proyecto europeo basado en la democracia, la justicia social y la paz.