Ayuso se desentiende del ático de 6,3 millones que compró su Gobierno: "A mí qué me importa"

La presidenta sostiene que gestionar inmuebles no es responsabilidad suya, pero el ático fue adquirido a petición de la Consejería de Presidencia, estaba pensado también como “alojamiento ocasional” de autoridades y ella misma admite que lo visitó

18 de Septiembre de 2026
Actualizado a las 15:59h
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Ayuso se desentiende del ático de 6,3 millones que compró su Gobierno: "A mí qué me importa"
Isabel Díaz Ayuso en Alcalá de Henares, atiende a los medios de comunicación 

Isabel Díaz Ayuso quiere apartarse del ático de 6,3 millones de euros adquirido por la empresa pública Planifica Madrid. Su respuesta este viernes a los periodistas ha sido rotunda: “A mí qué me importa, esa no es mi gestión”. También ha asegurado que “no quiere saber nada de esa historia” y ha denunciado sentirse perseguida por las preguntas sobre la operación.

El problema para la presidenta es que el expediente publicado por su propio Gobierno hace difícil presentar el asunto como una cuestión completamente ajena a Presidencia.

Planifica Madrid está adscrita precisamente a la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local, según el Portal de Transparencia de la Comunidad. Y el consejero Miguel Ángel García Martín reconoció ante la Asamblea que la empresa compró el inmueble “a petición de la Consejería de Presidencia”. La pregunta, por tanto, sigue siendo extremadamente sencilla: ¿quién dio la orden?  

“La mía no es gestionar inmuebles”

Ayuso argumenta que una presidenta autonómica no tiene por qué conocer cada detalle administrativo de su Gobierno. Es razonable: ningún jefe de un Ejecutivo gestiona personalmente cada contrato, nómina o expediente.

Pero el ático tampoco era un inmueble cualquiera. Costó 6,3 millones de euros, se encontraba en Chamberí y estaba destinado a convertirse en un inmueble institucional de la Comunidad. La memoria elaborada posteriormente establecía una zona de trabajo, un área de descanso y la posibilidad de utilizarlo como “alojamiento ocasional” para autoridades en visita oficial o para las propias autoridades de la Administración regional.

Ayuso, además, ha reconocido que visitó personalmente la vivienda después de que Planifica Madrid la hubiera comprado. Su explicación es que quería verla porque se estaba buscando un lugar al que trasladar dependencias relacionadas con Presidencia.

Eso no demuestra que ella ordenara adquirirla. Pero tampoco permite reducir la historia a un inmueble completamente extraño a sus funciones y del que nada tuviera que saber.

Primero se compró; después se justificó para qué

Aquí aparece uno de los puntos más difíciles de explicar. La compraventa se formalizó el 14 de abril de 2026. Sin embargo, la memoria que justificaba la necesidad de utilizar el ático está fechada el 2 de julio, casi tres meses después. Y el propio expediente publicado no contiene el documento que permita identificar quién decidió inicialmente buscar y comprar precisamente aquella vivienda.

Más incómoda resulta todavía la advertencia de la propia Intervención de la Comunidad. Un informe interno señaló que la operación no había profundizado suficientemente en cuestiones esenciales como la necesidad, la idoneidad, la renta, los gastos o la comparación con otros edificios similares.

Por tanto, las dudas ya no proceden únicamente de la oposición o de los medios de comunicación. Aparecen también dentro del propio expediente administrativo. El ático dejó de ser necesario en cuanto se conoció públicamente

La cronología tampoco ayuda al Gobierno regional.

Presidencia había acordado alquilar el inmueble a Planifica Madrid por 3.000 euros mensuales, inicialmente durante diez años. El 29 de julio trascendió públicamente la compra y, inmediatamente después, la Comunidad decidió abandonar el proyecto y poner el ático a la venta.

Así, una necesidad institucional que había servido para justificar el alquiler desapareció prácticamente en cuanto la operación salió a la luz. Y ahora tampoco hay comprador.

La primera licitación, con un precio de salida de 6.694.201 euros, ha quedado desierta porque nadie presentó una oferta. Planifica Madrid mantiene el inmueble en venta.

“No es dinero perdido”

Ayuso rechaza que exista perjuicio económico: “No es dinero perdido. Es un dinero que ahora está en patrimonio de la Comunidad de Madrid. Es más, esa casa se irá revalorizando con el tiempo”.

La primera parte contiene una realidad contable: la Comunidad posee un activo. Pero de ahí no se desprende que la operación carezca de coste ni que exista garantía alguna de revalorización.

Precisamente la subasta desierta demuestra que, a día de hoy, el mercado no ha validado el precio al que la Comunidad pretende venderlo. Que dentro de unos años valga más es una posibilidad, no una certeza.

Una pregunta que 224 páginas todavía no contestan

Ayuso reprocha a los periodistas una fiscalización excesiva. Pero aquí no se está preguntando dónde estaba cada empleado de la Comunidad a determinada hora.

Se pregunta quién decidió comprometer 6,3 millones de euros en la compra de un ático de lujo, por qué se eligió ese inmueble, qué necesidad existía antes de comprarlo y por qué esa necesidad desapareció inmediatamente después de conocerse públicamente la operación.

El expediente tiene 224 páginas. Permite reconstruir buena parte de lo ocurrido después. Pero continúa sin identificar quién tomó la decisión inicial de comprar el inmueble.

Por eso el “a mí qué me importa” de Ayuso no cierra el caso.

Hace todavía más necesaria la pregunta que su Gobierno sigue sin responder: si la presidenta no decidió comprarlo, ¿quién lo hizo y por qué?

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