UGT Madrid: Las rebajas del IRPF suponen menos impuestos hoy y menos servicios mañana

El sindicato alerta de que la nueva bajada fiscal del Gobierno regional reduce recursos clave para sanidad, educación y políticas sociales, y explica en términos claros por qué estas medidas no benefician a la mayoría

26 de Enero de 2026
Actualizado a las 18:04h
Guardar
UGT Madrid, manifestación por el derecho a una vivienda digna en Madrid, foto Agustín Millán
UGT Madrid, manifestación por el derecho a una vivienda digna en Madrid, foto Agustín Millán

UGT Madrid advierte de que la nueva propuesta de rebaja del IRPF anunciada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, presentada como una medida de apoyo general a la ciudadanía, tendrá consecuencias directas sobre la capacidad real de financiar los servicios públicos esenciales. Para el sindicato, el debate no puede limitarse a si pagar menos impuestos es atractivo en el corto plazo, sino que debe centrarse en una cuestión fundamental: cómo se sostienen los derechos colectivos en una región con una brecha social cada vez mayor.

El IRPF, o Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, es el principal instrumento de financiación autonómica. Es un impuesto progresivo, lo que significa que quien más gana, más aporta. La parte autonómica de este impuesto es la que permite a las comunidades financiar hospitales, centros educativos, políticas de dependencia, servicios sociales, transporte público o vivienda. Cada reducción en ese tramo implica menos ingresos disponibles para estas partidas.

Desde UGT Madrid se insiste en que hablar de “ahorro fiscal” sin explicar de dónde sale ese dinero es una forma de ocultar el verdadero impacto de estas decisiones. “Sin recaudación fiscal se deterioran los servicios públicos”, ha señalado en varias ocasiones el sindicato, subrayando que las rebajas fiscales no son neutras: tienen efectos estructurales sobre el presupuesto y sobre la calidad de vida de la ciudadanía.

Qué significa realmente una bajada de medio punto

La nueva rebaja propuesta supone reducir medio punto porcentual el tipo autonómico del IRPF. Traducido a términos sencillos: la Comunidad dejará de ingresar alrededor de 500 millones de euros al año. Es una cantidad equivalente, por ejemplo, al presupuesto anual de varios hospitales públicos, a miles de plazas de docentes o a buena parte de las políticas de atención a la dependencia.

UGT Madrid considera engañoso presentar esta cifra como un “ahorro para los madrileños” sin aclarar que es, al mismo tiempo, una pérdida directa para el conjunto del sistema público. No se trata de dinero abstracto: son recursos que dejan de estar disponibles para contratar personal sanitario, reducir listas de espera, mejorar infraestructuras educativas o reforzar la atención social.

Además, el sindicato cuestiona el argumento de que estas medidas benefician principalmente a las rentas bajas. En un impuesto progresivo, quien más gana es quien más se ahorra en términos absolutos. Una persona con ingresos elevados se beneficia mucho más de una rebaja porcentual que alguien con un salario modesto. Por tanto, el efecto redistributivo es inverso: se reduce la capacidad del sistema para corregir desigualdades.

Una región rica con servicios tensionados

UGT Madrid recuerda que la Comunidad es una de las regiones con mayor PIB per cápita de España y, sin embargo, presenta problemas graves en servicios básicos: saturación en atención primaria, dificultades en la educación pública, escasez de plazas en residencias, retrasos en dependencia y un mercado de vivienda cada vez más inaccesible.

Para el sindicato, existe una contradicción evidente entre presumir de fortaleza económica y debilitar de forma sistemática los ingresos públicos. Desde 2019 se han aprobado decenas de rebajas fiscales que, acumuladas, suponen decenas de miles de millones de euros que han dejado de entrar en las arcas públicas. UGT Madrid ha sido clara al respecto: “las rebajas fiscales han contribuido al deterioro progresivo de todos los servicios públicos”.

No es una opinión aislada. Organismos independientes como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) han advertido de que estas políticas generan tensiones presupuestarias y ponen en riesgo el cumplimiento de las reglas de gasto. Es decir, comprometen la sostenibilidad financiera a medio plazo.

Progresividad frente a propaganda

UGT Madrid defiende una fiscalidad progresiva y transparente, basada en un principio básico: quien más tiene, más debe contribuir. No se trata de subir impuestos de forma indiscriminada, sino de revisar un modelo que ha favorecido sistemáticamente a las rentas altas y al capital, mientras se recortan recursos para políticas públicas.

El sindicato también critica la falta de transparencia en el debate fiscal. Las medidas se anuncian con grandes cifras de “ahorro” pero sin detallar su impacto real en partidas concretas. No se explica qué programas se verán afectados, qué inversiones se posponen o qué servicios quedarán infrafinanciados.

Desde UGT Madrid se reclama que la ciudadanía pueda conocer con claridad las consecuencias reales de estas decisiones. “Las rebajas fiscales son espejismos si se traducen en peores servicios”, ha señalado el sindicato, advirtiendo de que el discurso de impuestos bajos suele ocultar una transferencia silenciosa de costes a la población: más listas de espera, más gasto privado en sanidad o educación, más desigualdad territorial.

Menos impuestos, más gasto privado

Uno de los efectos menos visibles de estas políticas es el desplazamiento del gasto público hacia el gasto privado. Cuando la sanidad pública se deteriora, quien puede paga seguros privados. Cuando la educación pública pierde calidad, aumentan los centros privados y concertados. Cuando no hay suficientes servicios de dependencia, las familias asumen costes que antes cubría el sistema.

UGT Madrid alerta de que este modelo genera una sociedad más desigual, donde el acceso a derechos depende cada vez más de la renta. Las rebajas fiscales, lejos de beneficiar a todos por igual, consolidan un esquema en el que los servicios públicos se debilitan y el mercado gana terreno.

Un debate que no es ideológico, sino material

El sindicato insiste en que este no es un debate ideológico abstracto, sino material y cotidiano. Afecta a la capacidad real de una comunidad para cuidar a su población, garantizar igualdad de oportunidades y sostener un modelo de bienestar.

UGT Madrid no plantea simplemente “subir impuestos”, sino abrir un debate honesto sobre prioridades. ¿Queremos una región con menos presión fiscal y más desigualdad, o una región con servicios fuertes, redistribución y cohesión social? Para el sindicato, la respuesta es clara: sin ingresos suficientes no hay derechos efectivos.

Por eso, UGT Madrid vuelve a reclamar una reforma fiscal en la Comunidad que revierta la dinámica de rebajas acumuladas, refuerce la progresividad del sistema y garantice recursos estables para políticas públicas. No como una cuestión técnica, sino como una decisión política de primer orden.

En definitiva, la nueva rebaja del IRPF no es solo una cifra en una tabla tributaria. Es una elección de modelo de sociedad. Y, según UGT Madrid, una elección que se está tomando sin explicar de forma clara quién gana realmente y quién pierde en el largo plazo.

 

Lo + leído