La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha encontrado en Galicia un modelo que quiere extender al resto de España. Su directora de Empleo, Protección Social y Diversidad, Rosa Santos, ha defendido el plan de control de las bajas laborales impulsado por la Xunta y pactado con la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) y UGT, sin el respaldo de CCOO ni de la CIG. «Esperemos que dé resultado y que pueda servir como ejemplo para el resto», afirmó en Santiago. El entusiasmo empresarial contrasta con una cuestión que merece tanta atención como el gasto de las incapacidades temporales: las razones por las que enferman los trabajadores y las dificultades que encuentran para recuperarse.
La responsable de la CEOE sostiene que cada día faltan al trabajo alrededor de 1,7 millones de personas en España y apunta a posibles situaciones de fraude, aunque no aporta una estimación de su alcance. También cuestiona el crecimiento de las bajas de corta duración y recuerda que una pequeña proporción de trabajadores concentra buena parte de los procesos. La reiteración de una incapacidad, sin embargo, no constituye por sí misma un indicio de fraude. Las enfermedades crónicas, las recaídas y determinadas patologías pueden provocar sucesivas bajas médicas sin que exista ninguna irregularidad.
Las listas de espera también prolongan las bajas
El discurso empresarial encuentra un contrapunto en los datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Su estudio sobre incapacidad temporal, publicado en febrero de 2026, identifica problemas de coordinación y supervisión, pero también relaciona el aumento de la duración de determinados procesos con el deterioro de las listas de espera sanitarias. Reducir los tiempos de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación puede resultar tan importante como mejorar los mecanismos de seguimiento de las bajas. La propia AIReF plantea reforzar la eficiencia del sistema sin perjudicar la protección de las personas trabajadoras.
La situación resulta especialmente relevante en Galicia, donde la patronal denuncia que las incapacidades duran aproximadamente el doble que la media española. Pero una duración elevada no demuestra que los trabajadores estén prolongando voluntariamente sus bajas. También obliga a examinar la capacidad asistencial del Sergas, los tiempos de acceso a especialistas y rehabilitación, el envejecimiento de la población trabajadora y las condiciones de los puestos de trabajo. La Xunta no puede abordar el problema exclusivamente desde el control de las incapacidades sin asumir su responsabilidad en el funcionamiento del sistema sanitario público.
La salud mental no se resuelve con inspecciones
La propia CEOE reconoce que los trastornos mentales constituyen ya una de las principales causas de incapacidad, especialmente entre los menores de 35 años. Sin embargo, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo advierte de que los riesgos psicosociales, las cargas excesivas, la organización deficiente del trabajo y la falta de prevención pueden deteriorar gravemente la salud. Según este organismo, las bajas por síntomas emocionales aumentaron cerca de un 490% entre 2018 y 2024. Resulta difícil abordar semejante problema sin exigir a las empresas que revisen sus condiciones laborales, evalúen los riesgos psicosociales y adopten medidas preventivas eficaces.
La prevención, además, no es una concesión voluntaria de la patronal. Es una obligación legal establecida en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Si una persona enferma por sobrecarga de trabajo, exposición continuada a riesgos físicos o factores psicosociales, la respuesta no puede limitarse a acelerar su reincorporación. También debe investigarse qué falló en la organización del trabajo y qué medidas permitirían evitar nuevas bajas.
Galicia y el coste de controlar la enfermedad
El plan gallego, aprobado para el periodo 2026-2029, contiene 37 medidas que incluyen prevención, atención sanitaria y seguimiento de las incapacidades. Sin embargo, CCOO y CIG han denunciado que refuerza los mecanismos de control y facilita recursos públicos al tejido empresarial. Ambas organizaciones han cuestionado también el protagonismo de las mutuas y han emprendido acciones judiciales contra el sistema de seguimiento impulsado por la Xunta. No se trata, por tanto, de un acuerdo que cuente con el respaldo de todo el movimiento sindical.
Las declaraciones del presidente de la patronal gallega, Juan Manuel Vieites, añaden otra dimensión al debate. Tras asegurar que algunas empresas registran más de un millar de ausencias diarias, sostuvo que una mayor inspección podría conseguir la reincorporación del 60% de esos trabajadores. Es una afirmación extraordinariamente grave si no se acompaña de pruebas médicas o estadísticas que la justifiquen. Presupone que una parte considerable de las personas de baja estaría en condiciones de trabajar, pese a disponer de una incapacidad reconocida por profesionales sanitarios.
Además, los datos utilizados para describir el problema gallego merecen una lectura completa. CIG-Saúde ha señalado, a partir de cifras de la Seguridad Social, que Galicia registra una incidencia mensual de 23,52 bajas por cada mil trabajadores protegidos, frente a una media estatal de 33,84. Es decir, la comunidad presenta menos procesos nuevos, aunque su duración sea mayor. Confundir la frecuencia de las bajas con el tiempo necesario para recuperarse conduce a diagnósticos equivocados y puede terminar perjudicando a quienes padecen enfermedades prolongadas.
La CEOE tiene derecho a reclamar una gestión eficiente de las prestaciones y las administraciones deben combatir cualquier fraude acreditado. Pero la eficiencia sanitaria no puede medirse únicamente por el dinero ahorrado ni por la rapidez con la que una persona vuelve a su puesto. Una baja médica es una medida de protección de la salud, no una concesión empresarial. Y si Galicia pretende convertirse en referencia nacional, debería demostrar primero que su modelo mejora la atención, reduce las esperas y garantiza reincorporaciones seguras, en lugar de convertir el número de altas en su principal indicador de éxito.
Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.