Los papeles del 23F: los golpistas contaban con un batallón de pistoleros civiles dispuestos a sembrar el terror en las calles

Las documentos desclasificados por el Gobierno revelan que agentes del CESID estaban implicados en la intentona golpista

25 de Febrero de 2026
Actualizado a las 18:14h
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Los papeles del 23F aportan nuevos datos sobre los planes golpistas
Los papeles del 23F aportan nuevos datos sobre los planes golpistas

Informes del CESID sobre el 23F, bajo el título Relaciones entre algunos militares y paisanos armados (14 de abril de 1981), apuntan a la existencia de una trama de pistoleros que estaban dispuestos a sembrar el pánico en las calles si triunfaba el golpe. En el archivo se informa de que “Jose Antonio Assiego, actual promotor del nuevo sindicato Acción Sindicalista Nacional del Trabajo (ASNT), y persona que controla a unos 40 hombres, profesionales de la ruptura de huelgas por la violencia y habitualmente armados, está relacionado con un coronel del Ejército, Grupo 8, destinado en el Gobierno Militar de Madrid, llamado Ricardo Garchitorena, del cual recibe instrucciones”.

Según la nota interna, “a este respecto, parece que la noche del 23 de febrero, Assiego estuvo preparado para salir a la calle al frente de varias decenas de paisanos armados y la persona de la que esperaba recibir la orden para tal acción era, precisamente, el citado coronel”. Además, “por otra parte, este coronel tuvo una actuación dudosa durante el intento de golpe de estado, habiéndose especulado con la posibilidad de que hubiera intentado hacerse con el control del Gobierno Militar apoyado por un grupo de paisanos armados”. Entre estos, “parece seguro”, se encontraba el sargento Juan Montero Ramírez, “ya ligado con anterioridad al coronel Garchitorena en la creación de grupos armados para actuar en el País Vasco, sometido a procedimiento judicial por este motivo y actualmente también en contacto con el mencionado Assiego”.

Según el material en poder del CESID, “el hecho de que el coronel Garchitorena y el comandante Saenz De Inestrillas hayan podido mantener estrechos contactos por haber estado ambos destinados en el edificio del Gobierno Militar; la información relativa a la supuesta preparación de un golpe de mano por parte de este último; así como los contactos que ha mantenido recientemente con el teniente coronel Meer de Ribera, constituyen un cuadro preocupante, ya que pudiera representar una aproximación entre el grupo en que se desenvuelve este último, más inteligente y con mayor capacidad de organización, y el núcleo más violento que controla el coronel Garchitorena, sobre todo si, como parece, puede contar con los hombres de Assiego, algunos de ellos verdaderos pistoleros, en orden a la realización de alguna acción o golpe de mano”.

La trama civil ha sido el gran misterio del 23F. La documentación desclasificada por el Gobierno de Pedro Sánchez podría abrir nuevas puertas para esclarecer la zona oscura. Además de esta trama, los papeles que se han dado a conocer ponen al descubierto la implicación de los propios servicios de inteligencia, el CESID, en el golpe. Según Efe, “un informe de los servicios de inteligencia sobre el 23F incluido en la información desclasificada este miércoles revela que seis personas o bien conocían los hechos antes de ese día o bien planificaron un apoyo operativo al golpe de Estado y luego trataron de encubrir su participación”.

Otros miembros de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME) del Centro Superior de Información de la Defensa adoptaron posteriormente “posturas de solidaridad” con aquellos que participaron en la asonada. El documento se centra en la actividad de la AOME, unidad de élite dotada de cierta autonomía dentro de los servicios secretos españoles.

Finalmente, solo dos miembros de esa unidad fueron procesados judicialmente y solo uno condenado, el capitán Vicente Gómez Iglesias. Fue condenado a 6 años y se le concedió el indulto en 1984. El comandante José Cortina fue juzgado y absuelto. Según el informe del CESID, “no está comprobado que lo supiera, pero hay indicios de que así fuera”. Según el documento, hay constancia de contactos de Cortina con el nuncio y con el embajador de Estados Unidos en Madrid en fechas previas al 23F, según reveló Gómez Iglesias.

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