Zapatero ha movido ficha contra el informe de la agencia de seguridad HSI (Homeland Security Investigations) de Estados Unidos. El pasado mes de marzo, este organismo remitió al juez Calama de la Audiencia Nacional información sensible sobre el expresidente socialista que lo sitúa como cabecilla de una red internacional de tráfico de influencias. El abogado de Zapatero entiende que ese informe, basado en el teléfono móvil de Rodolfo Reyes, uno de los implicados en el caso del rescate de la aerolínea Plus Ultra, puede no reunir las garantías procesales exigidas por la ley española, ya que a esta hora se desconoce si la intervención del aparato y el volcado de información se hizo bajo mandamiento judicial y si se cumplió el deber de custodia de esa prueba (el expediente estuvo cinco años en los archivos del HSI y solo ahora, en medio de la crisis diplomática entre Estados Unidos y España provocada por Trump, sale a la luz pública). Cabe recordar que la UDEF española ha tomado ese informe de la Administración Trump como pieza clave para registrar el despacho de Zapatero e imputarlo en delitos gravísimos de corrupción.
Según El País, “el abogado del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez ha pedido al juez de la Audiencia Nacional, que dirige el caso Plus Ultra, que pida a Estados Unidos que aclare exactamente las circunstancias en las que el país volcó el teléfono móvil del que era dueño de la aerolínea, Rodolfo Reyes, en 2021, así como qué garantías se tuvieron en la verificación y la custodia de ese material”. En un escrito, la defensa del expresidente habla de “parquedad de información” por parte del juez José Luis Calama y de la Policía en lo relacionado con este teléfono, que es un “indicio importante en su acusación sobre el tráfico de influencias por el rescate a la aerolínea, y por ello pide que se amplíe la información que ha sido requerida a Washington”.
El letrado Víctor Moreno Catena, en representación de Zapatero, ha presentado un escrito en el que requiere “la concreta resolución judicial o, en su caso, la orden o autorización administrativa que amparó la incautación” del teléfono de Rodolfo Reyes; la investigación que existiera contra el directivo de Plus Ultra en el país americano; los informes de la oficina de seguridad americana (HSI por sus siglas en inglés) relativos a la extracción telefónica; el alcance de dicho volcado; los mecanismos de verificación que se hicieron; el modo de preservación de la información obtenida, etc.
“Los mensajes encontrados en el móvil de Reyes son parte importante en la acusación porque apuntan a la supuesta intervención del expresidente del Gobierno en el rescate de 53 millones de euros que el Ejecutivo de Pedro Sánchez otorgó a la aerolínea tras la pandemia”, añade El País. “Nuestro pana Zapatero detrás”, se lee en las conversaciones del directivo para quien el juez ha dictado una orden de búsqueda y captura. “Delcy [Rodríguez], que llame a Ábalos o a Zapatero”, agrega el citado medio.
“Este exdirectivo de la compañía fue retenido en el aeropuerto de Miami en el año 2021 y, según cuentan fuentes conocedoras de sus actividades, las autoridades americanas volcaron su teléfono móvil sin autorización judicial. Una práctica que el control fronterizo (U.S. Customs and Border Protection) permite allí, pero que sin embargo no está permitida en España”, insiste El País.
“De acuerdo a un escrito del juez Calama, la agencia de seguridad estadounidense (Homeland Security Investigations, HSI) que tiene oficina en Madrid, facilitó el 18 de marzo de 2026 a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía española todo el contenido de ese móvil que fue extraído allí. Con esos mensajes los agentes nutrieron los dos informes que elevaban la sospecha de la supuesta intervención de Zapatero en la ayuda que el Ejecutivo otorgó a la compañía. El magistrado pidió el pasado viernes autorización judicial, a través de una comisión rogatoria a Estados Unidos, para que todas las comunicaciones fueran incluidas formalmente en el procedimiento y poder blindar así estos indicios en caso de que se celebrara un hipotético juicio”.
El letrado de Zapatero considera “absolutamente necesario” poder “verificar si las conversaciones que se dicen obtenidas en el dispositivo” de Rodolfo Reyes y que han sido analizadas por la Fiscalía Anticorrupción y por la Policía “cumplen realmente con los requisitos de autenticidad, integridad y licitud que son imprescindibles para que se puedan considerar aptas como prueba en un proceso penal”.
