La derecha promueve un "referéndum" entre los trabajadores de TVE para cerrar Malas Lenguas, Mañaneros y Directo al grano

La plantilla vota si los programas más combativos con el PP y Vox afectan a la "credibilidad y rigor" de la cadena pública

24 de Abril de 2026
Actualizado a las 11:37h
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Entrada a los estudios de TVE

Estos días, los trabajadores de RTVE tienen que votar su propio referéndum de independencia (profesional) bajo la siguiente pregunta: “¿Crees que Mañaneros, Malas Lenguas o Directo al grano afectan a la credibilidad y el rigor de RTVE?” La encuesta, que ha provocado polémica en el Consejo de Informativos de TVE, ya está en manos de los trabajadores del ente público, que “votarán hoy en urnas y de forma presencial sobre cómo ven el futuro de la Corporación y si ha llegado el momento de plantarse”, según informa El Mundo.

Tras más de siete meses de tira y afloja, hoy viernes los empleados de los servicios informativos se pronunciarán sobre la línea editorial de la cadena pública. En La Casa, la batalla entre derechas e izquierdas está servida. Unos creen que Telepedro no es un medio de comunicación objetivo y plural. Al otro lado están quienes piensan que TVE es hoy una empresa periodística de calidad, económicamente saneada y con grandes datos de audiencia. Mientras tanto, en el PP tiemblan ante la idea de una televisión española potente a las puertas de las trascendentales elecciones generales de 2027. Y Génova está moviendo ficha entre sus peones infiltrados en Prado del Rey. Hay, sin duda, una ofensiva en toda regla de las derechas para acabar con Telepedro. Les molesta, informa demasiado sobre las corruptelas de PP y Vox y resta espectadores a la tele de Ayuso. Hay que entrar en sus instalaciones con lanzallamas, como dice José María Figaredo, el portavoz de Vox.

La prensa de la caverna, como el diario ABC, ya habla de “guerra abierta entre el Consejo de Informativos y la dirección de RTVE”. La ofensiva política va acompañada de un gran despliegue mediático que le da cobertura. “El Consejo de Informativos de RTVE está a punto de poner en marcha una encuesta interna que ha supuesto el último gran choque con la dirección de la Corporación. Lo que en origen debía ser una consulta telemática dirigida a los profesionales para conocer su percepción sobre cuestiones como la independencia de RTVE tras el cambio legal de 2024, la externalización de contenidos o el modelo de informativos, ha terminado en un proceso presencial tras casi siete meses de trabas por parte de la dirección, según denuncia el propio órgano. La falta de acuerdo sobre su diseño, las dudas legales planteadas y las advertencias internas han obligado finalmente a reconducir el procedimiento hacia un formato físico para garantizar su desarrollo, en un contexto en el que las exigencias de la dirección chocan con los límites de un órgano concebido precisamente para operar con autonomía”, asegura ABC. Molestan especialmente programas como Mañaneros, Malas Lenguas y Directo al grano, espacios donde “se le da demasiada caña” al Partido Popular y a Vox, según fuentes consultadas en Génova 13.

Desde el comienzo de esta legislatura, en TVE se libra una batalla ideológica descarnada y brutal. El ente público ha emitido un informe para desmentir las insinuaciones de politización que el Consejo de Informativos ha lanzado contra los programas Mañaneros 360 y Malas lenguas, y ha exigido una rectificación. La dirección de la Corporación RTVE, a través de un documento interno, denuncia las “falsedades” y “carencias relevantes” del informe del Consejo de Informativos de TVE que apreció “sesgo” en dos de los programas estrella de La 1. Apuntan a una “falta de rigor analítico incompatible con un informe que pretende evaluar prácticas profesionales”.

El informe que el Consejo de Informativos de TVE emitió en enero acusando de sesgo político sectario a los programas Mañaneros 360 y Malas lenguas ha tenido respuesta desde los directivos de la cadena, que señalan las “carencias relevantes, conclusiones no suficientemente sustentadas y afirmaciones inexactas o directamente falsas” que se incluían en las 144 páginas de las que constaba dicho texto. Además, exigen una rectificación. Es evidente que detrás de esta guerra entre profesionales hay un intento de la derecha española por cerrar un programa con elevados índices de audiencia, que gusta a buena parte del país y que cuenta la actualidad informativa sin favoritismos políticos.

El Consejo de Administración de RTVE responde ante las “afirmaciones y valoraciones de notable gravedad” que expresaba el Consejo de Informativos. “Lo hace a través de siete hechos que, afirman, destilan falta de rigor analítico incompatible con un informe que pretende evaluar prácticas profesionales”.

TVE denuncia que se formulan “acusaciones institucionales de gran intensidad, y con claro efecto reputacional, sin acreditar con prueba suficiente los hechos en los que deberían sostenerse”. De hecho, en su documento evidencia que las conclusiones incurren en una “generalización temeraria, metodológicamente indefendible y jurídicamente arriesgada” al basarse en el análisis de 13 programas de un total de 400 emitidos (un 3%), y desliza la “mala fe”: “Un análisis de estas características no puede depender de la opinión personal de quien lo hace, sino de criterios que pueden comprobarse”.

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