Ayuso dispara contra la democracia: el discurso del miedo, el bulo y la mentira organizada

La clausura de Nuevas Generaciones del PP convierte a la presidenta madrileña en altavoz del Trumpismo, el “gran reemplazo” y la deslegitimación electoral

09 de Febrero de 2026
Actualizado a las 19:40h
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Clausura de la III Academia de la Juventud Madrileña de Nuevas generaciones del PP de Madrid  Isabel Díaz Ayuso
Clausura de la III Academia de la Juventud Madrileña de Nuevas generaciones del PP de Madrid  Isabel Díaz Ayuso

El discurso de clausura de la III Academia de la Juventud Madrileña de Isabel Díaz Ayuso ante Nuevas Generaciones del Partido Popular no es una opinión política más: es un manual de desinformación. Un alegato construido a base de falsedades graves, teorías conspirativas y ataques directos al Estado de derecho, pronunciado además ante jóvenes militantes, a los que se les presenta una España ficticia gobernada por un supuesto “proyecto totalitario”.

Nada en ese discurso es casual. Nada es ingenuo. Ayuso no se equivoca: miente. Y lo hace con frases literales que conviene reproducir y desmontar una a una.

El desprecio como punto de partida

El tono se fija desde el inicio:

Hay que ver lo que fabrica la Complutense. ¿Lo habéis visto vosotros también?

No es una broma ni una salida de tono. No es una anécdota. Es una descalificación deliberada a la universidad pública, al pensamiento crítico y a cualquier espacio que no controle ideológicamente. La presidenta de la Comunidad de Madrid —responsable de recortes y asfixia financiera a las universidades públicas— señala a la Complutense como fábrica de enemigos, como una amenaza. Puro macartismo cultural.

Es una descalificación directa a la universidad pública, al pensamiento crítico y a cualquier espacio que no esté bajo control ideológico. La presidenta de una comunidad que infrafinancia a sus universidades señala a la Complutense como una amenaza. No hay argumentos: hay sospecha, desprecio y señalamiento.

“Pedro Sánchez ha abandonado a España”: el bulo elevado a consigna

En uno de los pasajes más reveladores, Ayuso afirma literalmente:

“Pedro Sánchez ha abandonado a España, ha abandonado a su juventud y jamás ha pensado en ellos si no es para intentar torcerles hacia la izquierda, como el carrito de supermercado que uno intenta llevarlo y se le va, pues él solamente piensa de esta manera, ataca a la formación profesional, ataca a las universidades.”

La frase condensa varias falsedades en una sola. No solo acusa sin pruebas a un presidente del Gobierno de “abandonar” a la juventud, sino que presenta la educación —universidades y formación profesional— como campos de adoctrinamiento. La realidad es exactamente la contraria: el Gobierno ha incrementado la inversión en becas, en FP y en universidades públicas. Pero el dato no importa. Importa el relato.

El bulo del “proyecto totalitario”

Ayuso sostiene que España vive un ataque coordinado para impedir que gobierne el PP:

La clave es que no gobierne el Partido Popular bajo ninguna circunstancia”. “Estamos ante un choque totalitario que ha decidido que no va a abandonar el poder”.

Esto es falso. Rotundamente falso. En España gobierna quien obtiene mayoría parlamentaria suficiente. Así funciona cualquier democracia parlamentaria. Lo sabe Ayuso. Lo sabe el PP. Y, sin embargo, lo oculta.

Porque Ayuso fue presidenta sin ganar las elecciones. En 2019 accedió al poder gracias a un pacto con Ciudadanos y el apoyo de Vox. Exactamente el mismo mecanismo que hoy demoniza. Cuando a ella le benefició, fue “libertad”. Cuando no, es “totalitarismo”.

“No gobierna el que gana”: mentira consciente

Ayuso afirma:

Incluso aunque haya ganado las elecciones, eso da igual”.

No da igual. Nunca ha dado igual. Pero ganar elecciones no equivale a gobernar si no hay mayoría. Fingir no entender esto es una manipulación deliberada dirigida a desacreditar el sistema democrático cuando el resultado no gusta.

Este discurso no cuestiona a un gobierno: cuestiona las reglas del juego.

ETA, Bildu y el terrorismo como arma política

Una de las afirmaciones más graves es esta:

Hoy Bildu y ETA mandan más que el Partido Popular”.

Es una mentira obscena. ETA no existe desde 2011. Bildu es un partido legal, avalado por el Tribunal Constitucional y votado democráticamente. Equipararlos no es un error: es una estrategia de miedo.

Ayuso añade:

Los objetivos de la banda están más cerca que nunca”.

Falso. No hay banda. No hay violencia. No hay amenaza terrorista. Lo que hay es un uso político del dolor para mantener viva una ficción que justifique la crispación permanente.

El bulo del censo y del voto por correo

Ayuso entra de lleno en el terreno Trumpista:

Ahora ya no cuela el voto por correo”. “Lo que buscan es borrar gente de los censos y sustituirla”.

No existe ninguna prueba, ningún informe, ninguna sentencia, ninguna investigación que avale esto. El sistema electoral español está supervisado por juntas independientes y ha sido validado por organismos internacionales. El voto por correo ha sido utilizado históricamente por el PP sin objeción alguna.

Este discurso es idéntico al que precedió al asalto al Capitolio: sembrar dudas para deslegitimar elecciones futuras.

Inmigración y “gran reemplazo”

Ayuso afirma:

El flujo migratorio masivo e irregular crea problemas”. “No quieren una inmigración que prospere porque entonces deja de votarles”. “Estamos en contra de la islamización de Europa”.

Esto es la teoría del “gran reemplazo” sin disimulo. Un bulo racista que vincula inmigración con delincuencia, fraude electoral y colapso social. Los datos oficiales lo desmienten: la inmigración aporta más de lo que recibe, sostiene sectores clave y no tiene correlación directa con el aumento del crimen.

Convertir a personas migrantes en herramientas electorales es una forma de deshumanización peligrosa y profundamente irresponsable.

Feminismo instrumental y difamación

Ayuso utiliza casos sin resolver y acusaciones genéricas para atacar al feminismo:

El ‘hermana, yo sí te creo’ no puede operar al margen de la justicia”.

Nadie sostiene lo contrario. Pero Ayuso mezcla presunción de inocencia con descrédito sistemático a mujeres que denuncian, según convenga políticamente. El resultado es confusión interesada y desprestigio calculado.

No defiende la igualdad: la utiliza.

Un discurso trumpista para jóvenes

Todo el discurso se articula en términos absolutos:

Esta es la batalla entre socialismo y libertad. No hay otra”.

No hay matices. No hay datos. No hay complejidad. Hay enemigos, traidores, conspiraciones y una líder que se presenta como último dique frente al caos. Es el mismo patrón retórico de Trump, Orbán o Bolsonaro.

Que se dirija a jóvenes no es casual: se trata de inocular desconfianza en la democracia para sustituirla por adhesión emocional.

La mentira como proyecto político

España no vive un régimen totalitario. Vive una democracia con problemas reales que no se solucionan con bulos ni con fantasmas. Ayuso no propone soluciones: fabrica enemigos.

Y cuando una presidenta autonómica afirma que el sistema electoral está manipulado, que los censos se alteran, que el terrorismo manda y que la inmigración se usa para sustituir votantes, no está haciendo oposición: está erosionando conscientemente la democracia.

Eso no es libertad. Es propaganda. Y es profundamente peligroso.

 

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