Cada nueva información que aparece sobre el ático adquirido por la Comunidad de Madrid en Chamberí hace más difícil comprender la operación y más insuficiente el intento de Isabel Díaz Ayuso de zanjar la polémica con un «chao pescao». La última revelación añade una pregunta especialmente incómoda: ¿por qué Planifica Madrid descartó una vivienda de cuatro millones de euros en el paseo del Pintor Rosales antes de decidirse por el ático de General Martínez Campos, que terminó costando 6,3 millones de dinero público?
No se trataba, además, de una alternativa pequeña o aparentemente inadecuada. Según ha revelado EL PAÍS y han recogido posteriormente otros medios, la vivienda de Pintor Rosales tenía unos 350 metros cuadrados y una terraza de aproximadamente 200 metros, dimensiones que encajaban prácticamente a la perfección con el encargo que Planifica Madrid había trasladado a una inmobiliaria especializada en viviendas de lujo: buscar en Chamberí o sus alrededores un inmueble de entre 250 y 400 metros cuadrados y con «una gran terraza».
Aquella vivienda costaba cuatro millones. «No convenció», según las fuentes de la operación citadas por EL PAÍS. La siguiente opción sí: el ático de General Martínez Campos, de 485 metros cuadrados, casi 200 de terraza y un precio final de 6,3 millones de euros, alrededor de 2,3 millones más que la alternativa descartada.
Y ahí comienza otra vez el problema.
¿Qué tenía que tener exactamente aquel inmueble?
Durante semanas, el Gobierno regional ha explicado que la adquisición pretendía cubrir necesidades institucionales y, particularmente, proporcionar un espacio provisional para Presidencia durante las obras previstas en la Real Casa de Correos.
Pero las condiciones transmitidas inicialmente a la inmobiliaria resultan llamativas para quien busca unas oficinas: entre 250 y 400 metros cuadrados y una gran terraza.
Según la información publicada este miércoles, no consta que en aquel encargo se especificara que el inmueble tuviera que estar habilitado para oficinas o que debiera reunir unas determinadas características administrativas. La búsqueda se realizó además mediante una inmobiliaria de lujo de La Moraleja dedicada fundamentalmente a comercializar viviendas exclusivas.
Es decir, aparentemente se buscaba una vivienda grande con una gran terraza antes de que se conociera públicamente que aquella vivienda iba a convertirse en unas supuestas oficinas provisionales.
Eso exige una explicación mucho más detallada que las ofrecidas hasta ahora.
Pintor Rosales frente a Martínez Campos
La comparación entre las dos alternativas aumenta todavía más la incomprensión.
La primera estaba situada en el paseo del Pintor Rosales, junto al Parque del Oeste: unos 350 metros cuadrados, aproximadamente 200 de terraza y cuatro millones de euros. La segunda estaba en General Martínez Campos: 485 metros cuadrados, prácticamente la misma superficie de terraza y 6,3 millones. Planifica Madrid escogió la más cara.
General Martínez Campos es, además, uno de los grandes ejes circulatorios de Chamberí. Documentación municipal ha registrado históricamente una elevada intensidad de tráfico en esta vía y la propia Junta de Distrito llegó a tratar problemas de seguridad vial relacionados con su circulación.
Nada de eso convierte automáticamente la alternativa de Pintor Rosales en mejor desde un punto de vista administrativo. Puede haber razones técnicas, arquitectónicas o económicas que expliquen la decisión.El problema es que todavía no conocemos esas razones.
Y cuando se gastan 6,3 millones de euros públicos, la Administración no puede limitarse a decir que una alternativa 2,3 millones más barata «no convenció». Tiene que explicar por qué.
Y aparece la madre de Ayuso
Hay otro elemento especialmente delicado. El ático finalmente adquirido está, según EL PAÍS, justo enfrente del lugar donde vive la madre de Isabel Díaz Ayuso, dentro además de Chamberí, el entorno de Madrid en el que la presidenta ha crecido y vivido durante buena parte de su vida.
Por sí mismo, ese dato no demuestra absolutamente nada irregular. Sería irresponsable afirmar que se eligió el inmueble por esa proximidad sin disponer de pruebas.
Pero políticamente resulta imposible ignorarlo cuando seguimos sin saber quién dio la orden de buscar una vivienda con esas características, por qué se circunscribió la búsqueda a Chamberí y alrededores, quién descartó Pintor Rosales y por qué terminó seleccionándose precisamente el inmueble más caro situado frente al entorno familiar de la presidenta.
Tampoco está acreditado que Ayuso visitara personalmente las viviendas ni que fuera ella quien escogiera el ático. La propia información publicada señala expresamente que ese extremo continúa sin conocerse. Precisamente por eso hace falta el expediente.
Una operación rodeada de discreción
La investigación añade otro elemento: la operación se desarrolló con confidencialidad y discreción, y la inmobiliaria habría firmado un acuerdo de confidencialidad. El proceso se prolongó durante aproximadamente mes y medio hasta que la escritura se formalizó el 14 de abril.
Mientras tanto, siguen sin aclararse cuestiones fundamentales como quién ordenó iniciar aquella búsqueda o por qué Planifica Madrid, cuya actividad ordinaria no consiste en adquirir viviendas de lujo para transformarlas en despachos, asumió la operación.
Y cuando diputados han solicitado documentación, las respuestas tampoco han aportado demasiada luz. Planifica Madrid ha ampliado el plazo para entregar información alegando un elevado número de solicitudes, mientras el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, ha anunciado que comparecerá en la Asamblea para explicar la gestión patrimonial de la empresa pública.
"Chao pescao" ya no basta
Ayuso intentó cerrar esta semana la polémica afirmando que «ya lo hemos dicho todo», que «no se puede estirar más este chicle» y terminando ante las preguntas de los periodistas con un "Está en venta. Chao pescao". Pero vender el ático no responde a ninguna de las preguntas sobre su compra. Y ahora existe una nueva, quizá una de las más sencillas de todas.
¿Por qué se descartó una vivienda de cuatro millones de euros que cumplía aparentemente las características solicitadas para comprar otra de 6,3 millones?
Que estaba, además, frente al lugar donde vive la madre de la presidenta. Nadie puede afirmar todavía que Ayuso ordenara elegir ese ático. Nadie debería hacerlo sin pruebas. Pero precisamente por eso la Comunidad de Madrid debe mostrar el expediente completo y explicar quién eligió, bajo qué criterios y por qué.
Porque cuando están en juego 6,3 millones de euros de patrimonio público, «no convenció» no es una explicación administrativa. Y "chao pescao" mucho menos.
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