UGT Madrid alerta: la brecha salarial de género alcanza el 22,7% y condena a las mujeres a cobrar 8.142 euros menos al año

Las mujeres cobran 8.142 euros menos al año en la región con los salarios más altos del país

11 de Febrero de 2026
Actualizado a las 12:06h
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Esther Chávez, secretaria de igualdad.com Susana Huerta secretaria General de UGT Madrid, foto Agustín Millán
Esther Chávez, secretaria de igualdad.com Susana Huerta secretaria General de UGT Madrid, foto Agustín Millán

UGT Madrid ha presentado en rueda de prensa el Informe de Brecha Salarial en la Comunidad de Madrid, un estudio que evidencia que la región con los salarios medios más altos del país es, al mismo tiempo, una de las que mantiene mayores desigualdades salariales entre mujeres y hombres. El informe ha sido presentado por Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, y por Esther Chaves Alonso, secretaria de Igualdad del sindicato, coincidiendo con la conmemoración del 22 de febrero, Día de la Igualdad Salarial.

Los datos

Los datos son contundentes. En la Comunidad de Madrid, la brecha salarial alcanza el 22,7%, casi cuatro puntos por encima de la media estatal. En términos absolutos, las mujeres cobran 8.142 euros menos al año que los hombres, la mayor diferencia registrada entre todas las comunidades autónomas. Para Susana Huertas, “estos datos desmontan el relato de que Madrid es una comunidad de oportunidades para todas y todos. Aquí se gana más, sí, pero esa riqueza se reparte de forma profundamente desigual”.

Durante su intervención, Susana Huertas ha sido contundente al señalar que “Madrid lidera los salarios, pero también lidera la desigualdad. No podemos aceptar que una comunidad con tanta riqueza económica normalice una brecha salarial del 22,7%”. La secretaria general de UGT Madrid ha subrayado que la diferencia media de 8.142 euros anuales entre hombres y mujeres “no es una anécdota estadística, sino una injusticia estructural que condiciona la vida de miles de trabajadoras”.

La brecha salarial 

El informe revela que la brecha salarial madrileña se sitúa casi cuatro puntos por encima de la media estatal, una situación que, en palabras de Huertas, “demuestra que el crecimiento económico no se traduce automáticamente en igualdad si no va acompañado de políticas públicas y negociación colectiva con perspectiva de género”.

El informe, elaborado a partir de las estadísticas de la Agencia Tributaria sobre Mercado de Trabajo y Pensiones, muestra que el salario medio anual de los hombres se sitúa en 35.873 euros, frente a los 27.731 euros que perciben las mujeres. “No estamos hablando de diferencias puntuales, sino de una desigualdad estructural que condiciona la autonomía económica de las mujeres y limita su capacidad de decidir sobre su propia vida”, ha subrayado Huertas.

Por su parte, Esther Chaves Alonso ha explicado que la desigualdad salarial “no responde a una sola causa, sino a un entramado de factores que se refuerzan mutuamente”. Entre ellos, ha destacado la segregación sectorial, la precariedad laboral y la penalización que sufren las mujeres por asumir mayoritariamente las responsabilidades de cuidados. “Las mujeres se concentran en sectores peor remunerados y tienen más dificultades para acceder a los puestos de mayor responsabilidad, lo que perpetúa el techo de cristal”, ha señalado.

Chaves ha puesto el acento en el análisis por edades, alertando de que “la brecha salarial no solo existe desde el inicio de la vida laboral, sino que se agrava con el paso del tiempo”. Según ha explicado, a partir de los 35 años la desigualdad se dispara, coincidiendo con las etapas vitales en las que las mujeres asumen mayor carga de cuidados. “Esta desigualdad se acumula y acaba traduciéndose en pensiones más bajas y en una mayor vulnerabilidad económica en la vejez”, ha añadido.

Susana Huertas ha insistido en que el problema no puede atribuirse únicamente a que las mujeres trabajen menos horas. “Incluso cuando se elimina el efecto de la parcialidad y la temporalidad, las mujeres siguen cobrando menos. Esto demuestra que hay una discriminación salarial real que hay que combatir”, ha afirmado, reclamando mayor transparencia retributiva y el refuerzo de los planes de igualdad en las empresas.

En la misma línea, Esther Chaves ha recalcado que “la brecha salarial no es solo una cuestión de justicia social, sino también de modelo económico”. Para la secretaria de Igualdad de UGT Madrid, “una economía que infravalora el trabajo de las mujeres es una economía menos eficiente y menos sostenible”.

UGT Madrid ha cerrado la presentación del informe con un llamamiento claro a las administraciones públicas y a las empresas para que adopten medidas estructurales que permitan cerrar la brecha salarial. “No basta con reconocer el problema; hay que actuar con decisión”, ha concluido Susana Huertas. “La igualdad salarial es una condición imprescindible para una sociedad más justa, cohesionada y democrática”.

El análisis por edades revela, además, que la desigualdad salarial aumenta con el paso del tiempo. Aunque la brecha existe ya en las primeras etapas de la vida laboral, se dispara a partir de los 35 años y alcanza sus niveles más altos en los tramos de mayor edad. “Esto demuestra que la desigualdad se acumula a lo largo de la trayectoria laboral, especialmente cuando aparecen las responsabilidades de cuidados”, ha explicado Susana Huertas. “La maternidad sigue penalizando a las mujeres en salarios, promociones y carreras profesionales, algo que no ocurre con la paternidad”.

Uno de los aspectos clave del informe es el análisis del Salario Medio Estimado, que permite observar qué ocurriría si mujeres y hombres trabajaran el año completo. Incluso eliminando el efecto de la parcialidad y la temporalidad, la brecha salarial persiste. “Esto es fundamental”, ha advertido la secretaria general de UGT Madrid  “porque demuestra que no basta con decir que las mujeres trabajan menos horas. Hay una discriminación salarial real que se mantiene incluso a igualdad de tiempo trabajado”.

La desigualdad salarial tiene, además, un impacto directo en la protección social. Las mujeres perciben prestaciones por desempleo más bajas y pensiones sensiblemente inferiores, como consecuencia de salarios menores y carreras de cotización más cortas e inestables. “La brecha salarial de hoy es la brecha de pensiones de mañana”, ha alertado Esther Chaves, insistiendo en que esta situación condena a muchas mujeres a una mayor vulnerabilidad económica en la vejez.

UGT Madrid ha reclamado medidas estructurales para avanzar hacia la igualdad salarial real. Entre ellas, el refuerzo de la negociación colectiva con perspectiva de género, la transparencia salarial en las empresas, el impulso de planes de igualdad efectivos y políticas públicas que fomenten la corresponsabilidad en los cuidados. “Cerrar la brecha salarial no es solo una cuestión de justicia social, es una condición imprescindible para una economía más fuerte, más eficiente y más democrática”, ha concluido Susana Huertas.

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