UGT y CCOO ponen condiciones a la patronal: “Salarios dignos, menos jornada y vivienda asequible”

Los sindicatos presentan su propuesta para el nuevo AENC: subidas del 4% con refuerzos para sueldos bajos, jornada de 37,5 horas, control de horas extra y derechos digitales frente a algoritmos e IA

27 de Enero de 2026
Actualizado el 28 de enero
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El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, y el secretario general de CCOO, Unai Sordo, han presentado su propuesta para el VI AENC.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, y el secretario general de CCOO, Unai Sordo, han presentado su propuesta para el VI AENC., foto UGT

La rueda de prensa de Pepe Álvarez (UGT) y Unai Sordo (CCOO) tuvo un mensaje principal, repetido con distintas palabras: los sindicatos quieren que el próximo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) sea una palanca real para mejorar la vida de la gente, no un documento decorativo. Y eso implica, según explicaron, entrar de lleno en salarios, jornada, vivienda, salud laboral, contratos precarios, derechos digitales y transición ecológica.

Para entender la importancia del anuncio conviene aclarar una idea: el AENC no es un convenio colectivo “de empresa” ni un acuerdo para un solo sector. Es un marco general que, si se firma con la patronal (CEOE), sirve como guía para miles de negociaciones posteriores. En la práctica, orienta durante años qué subidas salariales se pactan, cómo se aborda la jornada, qué cláusulas se recomiendan y qué prioridades se trasladan a los convenios.

Por qué ahora: “la economía va bien, pero no a todo el mundo”

Álvarez y Sordo defendieron que España está en un momento económico en el que las empresas están ganando mucho dinero y los márgenes empresariales han mejorado. A la vez, los sindicatos subrayan que existe una sensación social extendida: hay personas trabajadoras que no notan la recuperación, sobre todo quienes están en salarios “intermedios” y bajos. La vivienda y otros gastos estructurales —seguros sanitarios privados, formación, dependencia— “se comen” cualquier mejora pequeña.

Este diagnóstico es la base de la propuesta sindical: si el país crece y los beneficios empresariales aumentan, los salarios y las condiciones deben reflejarlo.

La propuesta salarial: 4% y un extra para quienes están por debajo

Los sindicatos plantean una subida salarial del 4% anual durante tres años en los convenios. Pero el elemento más comentado fue el refuerzo para los sectores con salarios por debajo de la media del país.

La idea, explicada en lenguaje llano, es esta: no basta con subir el SMI (salario mínimo) si las categorías inmediatamente superiores se quedan “aplastadas” y se pierde toda progresión salarial. Por eso proponen añadir aumentos extra en convenios donde el salario medio esté claramente por debajo de la media nacional:

  • +1% adicional si el salario del convenio está un 10% por debajo del salario medio del país.

  • +2% adicional si está un 20% por debajo.

  • +3% adicional si está un 30% por debajo (lo que llevaría la subida al 7% en esos casos).

Insistieron en que no es un 7% para todo el mundo, sino una corrección dirigida a sectores y convenios especialmente rezagados. Según las cifras que manejaron, aproximadamente el 64% de las personas asalariadas estaría por debajo del salario medio, con concentración en sectores como agricultura, hostelería o servicios.

Jornada: 37,5 horas y menos horas extra

Otro eje central es la reducción de la jornada a 37,5 horas semanales. Los sindicatos la presentan como una medida de justicia laboral y de modernización productiva, pero también de salud: menos sobrecarga, menos estrés y más conciliación.

En esa parte de la rueda de prensa, Álvarez y Sordo devolvieron a la CEOE su argumento habitual: la patronal lleva tiempo diciendo que la reducción de jornada debe tratarse en negociación colectiva. Pues el AENC es el espacio para hacerlo.

Además, ligaron la reducción de jornada a la necesidad de redistribuir el tiempo de trabajo para atacar el abuso de horas extraordinarias, que describieron como un factor directo de deterioro de la salud y del equilibrio personal.

Registro horario: “acabar con jornadas inmensas”

Los sindicatos situaron el registro horario como una herramienta para combatir algo muy concreto: la jornada real que no se paga ni se contabiliza. Explicaron que el registro horario camina hacia un real decreto y que el AENC debe servir para aterrizarlo en convenios, evitando trampas y convirtiéndolo en un mecanismo efectivo contra la explotación.

Vivienda: una cuestión laboral que ya condiciona la economía

Uno de los puntos más “de país” fue la vivienda. UGT y CCOO defendieron que la vivienda ya no es solo un problema social: es un factor que condiciona el empleo, la movilidad laboral y el crecimiento.

Si una familia destina una parte enorme del sueldo al alquiler o la hipoteca, ese dinero no va al consumo y se frena la economía. Y si vivir cerca del trabajo es imposible, se dificulta cubrir vacantes y se empeora el funcionamiento del mercado laboral.

Por eso plantean dos vías:

  1. Que los convenios tengan en cuenta el coste real de la vida en zonas tensionadas.

  2. Que, desde el marco del AENC, sindicatos y empresas presionen a ayuntamientos y gobiernos autonómicos para políticas públicas de vivienda que hagan posible vivir “cerca del trabajo” a precios asumibles.

Contratos precarios: parcial involuntario y fijos discontinuos

En el terreno más técnico, pero explicado con ejemplos claros, los sindicatos señalaron dos problemas que quieren “corregir” en la práctica de la reforma laboral:

  • El contrato a tiempo parcial involuntario, que afecta sobre todo a mujeres y mantiene la brecha de género.

  • La necesidad de fijar mínimos de horas en el tiempo parcial y mínimos de actividad en los fijos discontinuos para evitar precariedad encubierta.

La idea es que la negociación colectiva no sea solo “cuánto se cobra”, sino también cómo se trabaja y con qué estabilidad.

Algoritmos e IA: derechos y libertades en juego

Otro bloque fue el de los derechos digitales y la inteligencia artificial en el trabajo. Los sindicatos advierten de un riesgo creciente: sistemas automáticos que deciden turnos, evalúan productividad, seleccionan personal o determinan ascensos.

Por eso exigen que los convenios regulen cuestiones como:

  • Conocimiento y control de algoritmos.

  • Protección de datos y límites a la geolocalización.

  • Intimidad en el uso de dispositivos digitales.

  • Derecho a la desconexión digital.

  • Comisiones de seguimiento sobre IA para evitar sesgos (por ejemplo, de género) en contratación o promoción.

Salud laboral y “absentismo”: cambiar el foco

Ante la insistencia empresarial en el “absentismo”, los sindicatos plantearon un marco distinto: no es un problema de “picaresca”, sino de salud, precariedad, accidentes, enfermedades profesionales y también de deterioro de la sanidad pública, que alarga diagnósticos y recuperaciones.

Reclamaron que el AENC incluya un apartado relevante de prevención de riesgos laborales y que se recupere un enfoque serio: identificar causas, medirlas y actuar, en lugar de culpabilizar a quienes se ponen enfermos.

Migración y regularización: integración y dignidad

Finalmente, defendieron la regularización de personas migrantes que ya están en España como una medida imprescindible para cortar la explotación: papeles para trabajar con derechos y obligaciones, cotizar y salir del circuito de abuso.

En resumen, UGT y CCOO presentaron el AENC como una negociación “de reglas” que debe traducirse en mejoras concretas: salarios que suben donde más se ha perdido, menos jornada real y más control del tiempo de trabajo, vivienda como prioridad económica y derechos digitales para que la tecnología no recorte libertades. Ahora, como dejaron caer ambos líderes sindicales, la pregunta es si la CEOE quiere negociar de verdad o si seguirá pidiendo “que todo se trate en convenios” para luego bloquearlo cuando llega el momento.

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