Getafe se ha convertido este lunes, 26 de octubre, en el centro de la movilización sindical española. Más de 2.000 delegados y delegadas de UGT y CCOO, procedentes de grandes empresas, administraciones públicas y numerosos sectores productivos, se han reunido para preparar la huelga general de 24 horas convocada para el próximo 11 de noviembre. Una jornada que las organizaciones quieren convertir en una respuesta colectiva al encarecimiento de la vivienda, la pérdida de poder adquisitivo y la negativa de la patronal a desbloquear la negociación salarial.
La asamblea, celebrada en el auditorio Juan de la Cierva, ha reunido a representantes de empresas como Airbus, Bosch, SEAT, Inditex, Banco Santander, Glovo, Correos y otras compañías, junto a profesionales de la sanidad, la enseñanza, la dependencia y los servicios públicos. El encuentro ha permitido trasladar las reivindicaciones generales a los problemas concretos que afrontan las plantillas en sus centros de trabajo.
Pepe Álvarez, secretario general de UGT, ha anunciado que más de 2.500 comités de empresa se han adherido ya a la convocatoria y ha subrayado la necesidad de explicar directamente a los trabajadores las razones del paro, que deberá combinar la paralización de la actividad laboral con grandes manifestaciones en las ciudades.
Pepe Álvarez señala a la CEOE por bloquear los salarios
El dirigente ugetista ha identificado a la patronal como uno de los principales destinatarios de la movilización, denunciando que la CEOE mantiene bloqueada la negociación del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), instrumento que establece las principales orientaciones para los convenios colectivos.
«Esta huelga general tiene un primer destinatario, la CEOE», ha afirmado Álvarez, responsabilizando a la organización empresarial de una falta de negociación que dificulta la actualización de las condiciones laborales.
El secretario general de UGT considera que el bloqueo resulta especialmente grave cuando numerosas empresas registran beneficios importantes y las familias trabajadoras comprueban cómo el encarecimiento de los productos básicos y los alquileres reduce su capacidad económica. «No hay convenio que aguante la subida de la vivienda en este país», ha advertido.
La reflexión resume uno de los principales argumentos sindicales: incluso cuando se consiguen incrementos salariales, una parte creciente de esas mejoras termina absorbida por el coste de mantener un hogar.
Álvarez también ha reclamado un reparto más justo de los beneficios empresariales y una negociación colectiva capaz de responder a las necesidades reales de la clase trabajadora.
Sordo exige vivienda pública y subidas salariales del 4% al 7%
Unai Sordo, secretario general de CCOO, ha insistido en que la huelga debe prepararse desde los centros de trabajo y extenderse al conjunto de la sociedad. «Las huelgas no se convocan, las huelgas se organizan», ha proclamado ante los delegados sindicales.
Su intervención ha situado la emergencia residencial como uno de los mayores obstáculos para la mejora de las condiciones de vida. Sordo ha reclamado la construcción de al menos 1,5 millones de viviendas públicas asequibles y protegidas durante los próximos años, acompañada de una inversión sostenida equivalente al 1% del producto interior bruto. «Nadie en España tiene que gastar más de un 30% de sus ingresos para poder acceder a una vivienda digna», ha defendido.
El dirigente también ha solicitado medidas para limitar las subidas abusivas de los alquileres, proteger a las personas vulnerables frente a los desahucios y restringir la actividad especulativa de los grandes fondos de inversión. En materia salarial, CCOO reclama incrementos de entre el 4% y el 7% en los convenios colectivos y una subida del salario mínimo interprofesional del 7%, además de un nuevo acuerdo estatal que permita desbloquear las negociaciones pendientes.
La enseñanza pública madrileña lleva su huelga a la asamblea
El conflicto educativo de la Comunidad de Madrid también ha tenido protagonismo en Getafe. Chema Pinto, delegado de Enseñanza de UGT Servicios Públicos Madrid, ha intervenido para recordar que el profesorado mantiene desde el 14 de octubre una huelga indefinida en defensa de la educación pública.
Pinto ha denunciado las dificultades para conseguir una negociación efectiva con la Consejería que dirige Mercedes Zarzalejo y ha reivindicado la reducción de las ratios, la mejora salarial, la disminución de las horas lectivas y mayores inversiones en infraestructuras y atención a la diversidad.
El representante sindical ha insistido en que reducir las horas de docencia directa no significa trabajar menos, sino disponer de tiempo suficiente para preparar las clases y atender adecuadamente al alumnado. La intervención ha conectado las movilizaciones educativas que Diario Sabemos viene siguiendo durante las últimas semanas con una convocatoria general que también pretende reforzar los servicios públicos.
Pensiones, sanidad y dependencia: derechos que también estarán en juego
La asamblea ha abordado igualmente la situación de las trabajadoras de los cuidados. Gema del Saz, delegada de UGT Servicios Públicos, ha denunciado la precariedad que afecta a numerosos profesionales de la dependencia, especialmente en actividades externalizadas.
Ha recordado que quienes atienden a personas mayores, dependientes o con discapacidad también encuentran dificultades para afrontar sus propios gastos esenciales y acceder a una vivienda asequible. Pepe Álvarez ha defendido, por su parte, una mayor inversión en sanidad y universidades públicas, insistiendo en que el acceso a la educación superior no puede depender de los recursos económicos de las familias.
También ha reivindicado el sistema público de pensiones y rechazado las propuestas que puedan abrir la puerta a su privatización. En materia de incapacidad temporal, ha recordado que las decisiones sobre altas y bajas médicas deben responder a criterios sanitarios.
Una huelga para poner la desigualdad en el centro del debate
La convocatoria del 11 de noviembre se producirá apenas dieciocho días antes de las elecciones generales, aunque las organizaciones sindicales han insistido en que no responde a intereses electorales, sino a problemas estructurales que afectan a millones de trabajadores.
Sordo ha defendido que el debate debe centrarse en la distribución de la riqueza y no en enfrentar a los sectores sociales con menos recursos. «No son problemas del que tiene poco con el que no tiene nada. Son problemas del que está arriba y del que está abajo», ha señalado.
La asamblea ha concluido también con felicitaciones a Lula da Silva por su reelección como presidente de Brasil, interpretada por ambos dirigentes como una noticia esperanzadora para el movimiento sindical internacional.
UGT y CCOO quieren que el 11N trascienda el paro laboral y se convierta en una gran movilización social. Desde Getafe han lanzado un mensaje a la patronal y a las administraciones: la riqueza generada debe llegar a los salarios, la vivienda tiene que ser accesible y los servicios públicos necesitan recursos suficientes para garantizar los derechos de la ciudadanía.
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