El reverendo Jesse Jackson, veterano activista por los derechos civiles, ministro bautista y dos veces aspirante demócrata a la presidencia de EEUU, falleció este martes a los 84 años, según informó su familia. Jesse Jackson emergió como una de las voces más visibles del movimiento por los derechos civiles tras su trabajo junto a Martin Luther King Jr. en la Southern Christian Leadership Conference (SCLC). Hombre carismático, con presencia mediática constante, cambió el panorama de los derechos civiles de los negros en Estados Unidos. Y estuvo peleando hasta el final, incluso contra Donald Trump, a quien acusó de intentar liquidar medio siglo de lucha por la igualdad entre razas.
“Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento del líder de los Derechos Civiles y fundador de la Coalición Rainbow PUSH, el Honorable Reverendo Jesse Louis Jackson”, escribió su familia en un comunicado en Instagram, en el que confirmó que murió este martes, “rodeado de su familia”, informa Efe. Jackson amplió el electorado demócrata: su “Rainbow Coalition” promovió la inclusión de minorías raciales, trabajadores, mujeres y jóvenes en la política; impulsó agendas progresistas (habló de justicia económica, derechos laborales, acceso a la educación y reforma del sistema penal mucho antes de que fueran temas centrales en el debate nacional); e inspiró a nuevas generaciones de líderes afroamericanos. Figuras como Barack Obama, Cory Booker o Raphael Warnock reconocen que Jackson abrió puertas que antes estaban cerradas.
“Nuestro padre fue un líder servicial, no solo para nuestra familia, sino también para los oprimidos, los que no tienen voz y los marginados de todo el mundo”, se explica en la nota, en la que no se informa de las causas de la muerte. “Lo compartimos con el mundo y, a cambio, el mundo se convirtió en parte de nuestra familia extendida, precisa la familia”. En los derechos civiles continuó el legado de Luther King. Aunque con un estilo propio, mantuvo viva la lucha por la igualdad racial en décadas posteriores al movimiento clásico. Además, visibilizó las injusticias sociales: desde casos de brutalidad policial hasta desigualdades económicas, Jackson utilizó su plataforma para presionar a instituciones y gobiernos. Y participó en misiones humanitarias y negociaciones con gobiernos hostiles, demostrando que un líder social podía influir en asuntos internacionales.
También destaca del reverendo “su inquebrantable compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos”, ya que “contribuyó a forjar un movimiento global por la libertad y la dignidad”. “Incansable agente de cambio, elevó la voz de quienes no la tenían, desde sus campañas presidenciales en la década de 1980 hasta la movilización de millones de personas para animarles a registrarse para votar, dejando una huella imborrable en la historia”, añade la nota.
El pasado mes de noviembre ingresó para recibir tratamiento por una enfermedad neurodegenerativa rara y particularmente grave, la parálisis supranuclear progresiva (PSP), según informó su organización, Rainbow PUSH Coalition. La icónica figura del movimiento en favor de los derechos civiles en Estados Unidos dejó oficialmente en 2023 la organización, dedicada a la defensa de esos derechos y de la justicia internacional. Jackson la fundó en 1971, tres años después del asesinato de su compañero de activismo Martin Luther King en Memphis, del que fue testigo presencial. En 1996, pasó a llamarse Rainbow PUSH Coalition tras fusionarse con The National Rainbow Coalition. En su ideario, el grupo tiene como misión proteger, defender y ganar derechos civiles y se define como una organización multirracial, multitemática, progresiva e internacional, que busca el cambio social.
