Madrid vuelve a la calle por su sanidad: la voz sindical y vecinal que pone nombre al deterioro

Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, señala la atención primaria como la grieta por la que se rompe el sistema público

05 de Febrero de 2026
Actualizado el 06 de febrero
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Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, Paloma López Bermejo, secretaria general de CCOO de Madrid; Sergio Fernández Ruiz, presidente de la ADSPM y Jorge Nacarino, presidente de la FRVM, foto Agustín Millán
Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, Paloma López Bermejo, secretaria general de CCOO de Madrid; Sergio Fernández Ruiz, presidente de la ADSPM y Jorge Nacarino, presidente de la FRVM, foto Agustín Millán

La defensa de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid ha vuelto a situarse en el centro del debate social y político. En una rueda de prensa conjunta, sindicatos, asociaciones vecinales y organizaciones profesionales llamaron a la movilización ciudadana ante lo que consideran un deterioro estructural del sistema sanitario madrileño.

Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, Paloma López Bermejo, secretaria general de CCOO de Madrid; Sergio Fernández Ruiz, presidente de la ADSPM y Jorge Nacarino, presidente de la FRVM, foto Agustín Millán
Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, Paloma López Bermejo, secretaria general de CCOO de Madrid; Sergio Fernández Ruiz, presidente de la ADSPM y Jorge Nacarino, presidente de la FRVM, foto Agustín Millán

Entre todas las intervenciones, destacó especialmente la de Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, que cerró el acto con un diagnóstico claro, pedagógico y profundamente político sobre lo que está ocurriendo en la sanidad pública.

La comparecencia contó también con las intervenciones de Paloma López Bermejo, secretaria general de Comisiones Obreras de Madrid; Sergio Fernández Ruiz, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid y Jorge Nacarino, presidente de la FRVM; y representantes del movimiento vecinal. Todas las voces coincidieron en el fondo, pero fue Huertas Moya quien puso el acento en las consecuencias humanas, laborales y sociales del modelo sanitario que se está consolidando en la región.

Una movilización que no es coyuntural

La manifestación convocada no se plantea como un hecho aislado. Desde el movimiento vecinal y sindical se insiste en que debe ser el inicio de una agenda sostenida de movilización. El objetivo es romper una dinámica que, según denunciaron, se ha convertido en una “anomalía democrática”: la negativa sistemática del Gobierno regional a sentarse con profesionales, pacientes y ciudadanía para abordar la crisis sanitaria.

Los datos expuestos durante la rueda de prensa apuntan a un problema estructural de financiación y ejecución presupuestaria. Madrid, a pesar de ser la comunidad más rica, es la que menos invierte por habitante en sanidad pública. Esa infrafinanciación se traduce en listas de espera crecientes, centros de salud saturados y plantillas exhaustas. Pero, como subrayó Susana Huertas, el problema no es solo contable: es político.

La atención primaria, el punto de ruptura

En su intervención Susana Huertas Moya sintetizó las denuncias anteriores y las llevó al terreno que, para UGT Madrid, resulta clave: la atención primaria. “Es la verdadera puerta de entrada al sistema”, explicó, y precisamente por eso es donde antes se percibe el deterioro.

Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, foto Agustín Millán
Susana Huertas Moya, secretaria general de UGT Madrid, foto Agustín Millán

La ruptura de la longitudinalidad —el seguimiento continuado del paciente por su médico o médica de familia— es uno de los efectos más graves del modelo actual. Proyectos organizativos que fragmentan la atención, cambios constantes de profesionales y sobrecarga asistencial provocan que se pierda la referencia clínica. Esto no solo empeora la calidad asistencial, sino que incrementa el gasto, duplica pruebas diagnósticas y deriva más casos a urgencias.

Huertas fue clara: cuando se debilita la atención primaria, se rompe todo el sistema. Y ese debilitamiento no es casual, sino funcional a un modelo que empuja a quien puede permitírselo hacia el seguro privado.

Profesionales agotados, derechos en riesgo

Otro eje central de su intervención fue la situación de los y las profesionales sanitarias. Jornadas interminables, estrés crónico, falta de prevención de riesgos laborales y aumento de las agresiones en los centros de salud forman parte del día a día. Huertas recordó que el reciente preacuerdo en prevención de riesgos laborales no llegó por voluntad política, sino tras sentencias judiciales, lo que revela la gravedad del incumplimiento institucional.

Desde UGT Madrid, la defensa de la sanidad pública es inseparable de la defensa de unas condiciones laborales dignas. Sin profesionales cuidados, no hay sistema que funcione. Y sin tiempo en consulta, no hay atención humana ni eficaz.

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