La Comunidad de Madrid cerró mayo con una de las mejores cifras laborales de los últimos meses. El paro registrado descendió en 3.834 personas respecto a abril, una caída del 1,39%, situando el número total de desempleados en 272.542. Además, la afiliación a la Seguridad Social aumentó en más de 25.000 personas y se firmaron 185.719 contratos, de los que cerca de la mitad, un 48%, fueron indefinidos.
Los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social sitúan a Madrid entre las comunidades autónomas con mayor descenso del desempleo durante el último mes, solo por detrás de Andalucía y Cataluña. En comparación con mayo del año pasado, la región cuenta con 8.767 personas desempleadas menos, lo que supone una reducción anual del 3,12%.

Sin embargo, detrás de estas cifras positivas continúan existiendo importantes desequilibrios. Del total de personas inscritas en las oficinas de empleo madrileñas, 162.349 son mujeres frente a 110.193 hombres. Además, 17.746 desempleados tienen menos de 25 años, una situación que sigue reflejando las dificultades de acceso al mercado laboral para los más jóvenes.
Desde UGT Madrid valoran favorablemente la evolución general del empleo, aunque advierten de que los datos no deben ocultar los problemas estructurales que siguen afectando al mercado laboral madrileño.
La secretaria de Formación, Empleo y Memoria Democrática de UGT Madrid, Isabel Vilabella Tellado, subraya que “estos datos excelentes no nos pueden impedir ver el bosque de la discriminación oculta”.
La dirigente sindical destaca que la mejora del empleo no está llegando por igual a todos los colectivos. “Se contrata más a hombres que a mujeres, en edades intermedias, excluyendo del mercado a jóvenes y mayores de 45 años”, señala. Además, alerta de que una parte importante de la contratación sigue concentrándose en sectores especialmente vulnerables.
El riesgo de la precariedad
Aunque el volumen de contratación mantiene una tendencia positiva, UGT Madrid considera que es necesario analizar también la calidad de esos empleos. Según Vilabella, “el mayor movimiento laboral se da en los sectores más precarios, con mayor temporalidad y contratos a tiempo parcial”.
La organización sindical advierte de que el crecimiento del empleo no puede medirse únicamente por el número de contratos firmados o por la reducción estadística del desempleo. La estabilidad laboral, los salarios dignos y las oportunidades para los colectivos con mayores dificultades deben formar parte del análisis.
“Madrid se mueve, pero hay que tener cuidado de no caer en las arenas movedizas de la precariedad”, afirma la responsable de Empleo de UGT Madrid.
En este contexto, el sindicato reclama reforzar las políticas activas de empleo para garantizar que la recuperación laboral sea inclusiva y beneficie a quienes continúan encontrando más obstáculos para acceder a un puesto de trabajo.
Más formación y oportunidades
UGT Madrid considera que la orientación laboral, la formación y la intermediación deben convertirse en herramientas prioritarias para reducir las desigualdades existentes en el mercado de trabajo.
“Son ahora más necesarias que nunca las políticas activas de empleo, la orientación laboral, la formación y la intermediación para que las nuevas contrataciones incluyan a mujeres, jóvenes, mayores de 45 años, personas con discapacidad y colectivos en riesgo de exclusión social”, sostiene Isabel Vilabella.
Asimismo, la organización valora positivamente las medidas de regulación extraordinaria destinadas a combatir la economía sumergida y las situaciones de explotación laboral. A su juicio, estas actuaciones pueden contribuir a aflorar empleo irregular y transformarlo en trabajo con derechos.
Pese a la mejora de los indicadores, la realidad sigue siendo que más de 272.000 personas buscan empleo en la región. Por ello, UGT Madrid insiste en que el objetivo debe ser convertir el crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo en empleo estable, inclusivo y de calidad. “UGT Madrid siempre está abierta al diálogo y a colaborar para conseguir empleo digno”, concluye Vilabella.