El proceso de automatización pondrá en riesgo millares de empleosEl sindicato reclama adoptar, desde el diálogo social, medidas para afrontar los efectos negativos que puede tener el proceso de digitalización sobre el empleo y las condiciones de trabajo. Estas medidas deben pasar una formación adecuada y permanente de los trabajadores y trabajadoras, repartir la productividad generada por las nuevas tecnologías o fortalecer nuestro sistema de protección social.La automatización del trabajo es un proceso que, más allá de opiniones interesadas, está comenzando a cobrarse sus primeras víctimas. A la sentencia del Juzgado de lo Social nº10 de Las Palmas de Gran Canaria, que declaraba como improcedente el despido de una trabajadora que había sido sustituida por un robot informática, se le suma la del TSJ de Madrid, que incide en la misma línea de entender el despido de 9 personas trabajadoras como improcedente, al justificarse bajo la excusa de haber sido reemplazados por “una máquina”. Se trata del despido de nueve personas trabajadoras en una empresa de la industria gráfica que fueron declaradas prescindibles por el mero hecho de instalar una máquina “más moderna”.Pero el debate debe ir mucho más allá de la determinación de si un despido es procedente o no cuando se insta como consecuencia de la sustitución de una persona por un robot o un software. Se trata de un marco conceptual, impuesto por los empresarios, que busca decidir la cuantía del despido, abaratándolo al máximo, al buscar que se conceptúen este tipo de despido como procedente, en vez de improcedente.La realidad es que la automatización del empleo va a producir un radical cambio en los mercados de trabajo y la sustitución de personas por máquinas es un proceso real en el presente, pero que aumentará de forma exponencial en el futuro. Se trata de un hecho que concita consenso internacional en los organismos más importantes (OCDE, Unión Europea, FMI, gobiernos como el de EE. UU. o Francia, y un largo etcétera). Por tanto, en primer lugar, patronales, políticos y reguladores deben asumir esta realidad.En un contexto de automatización y digitalización progresiva del trabajo y el empleo, no se puede consentir el actual poder decisorio y omnímodo del empresario. La actual regulación del despido, que pone en manos de las empresas el futuro laboral de sus empleados, permitiéndoseles despedir de forma unilateral a cualquier persona trabajadora sin causa ni justificación, no es admisible ni aceptable.
La justicia declara improcedente el despido de trabajadoras para sustituirlas por máquinas
11
de Febrero
de
2020
Actualizado
el
02
de julio
de
2024
Guardar
Una nueva sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid vuelve a dar la razón a UGT y declara improcedente el despido de varios trabajadoras para sustituirlas por maquinas, lo que pone de manifiesto la necesidad de acometer una profunda reforma las causas que los justifiquen.
Lo + leído