José María Aznar, expresidente del Gobierno y gurú de
Pablo Casado, ha negado la emergencia climática en una entrevista: “No se puede estar amenazando con el apocalipsis todos los días a cuenta del
cambio climático”.Aznar ha criticado lo que considera “
alarmismo climático”, afirmando: “De lo que se trata no es tanto de cómo podemos afrontar los efectos de un cambio climático o cómo podemos adaptarnos a ello
sino cómo destrozamos las sociedades libres y cómo condenamos a millones de personas a la pobreza y a la desesperación. Ésa es la realidad. Bajo la apariencia de luchar, equivocadamente, contra algo que se puede afrontar de otra manera más razonable.”El ex presidente del PP ha continuado
con su tesis neoliberal y negacionista, afirmando que “
no se puede estar amenazando con el apocalipsis todos los días a cuenta del cambio climático” añadiendo que “las advertencias de que se va a acabar el petróleo o el gas envían a la pobreza a millones de personas en todo el mundo”. Y añade: “Esto no se puede convertir en un arma arrojadiza que lo que busca al final es acabar con las sociedades libres.”
La negación del cambio climático no es nuevo, y tampoco lo es por parte de Aznar
Términos como “
negación del calentamiento global y negación del cambio climático” han sido usados desde el siglo pasado para negar las pruebas científicas. Organizaciones como la
Global Climate Coalition invierten influir en la percepción pública de la ciencia del cambio climático y “reposicionar el calentamiento global como una teoría, en lugar de un hecho”.
Ya desde el siglo pasado se financia la negación del cambio climático
La revista
Newsweek publicó en 2007 que la negación del calentamiento global es una campaña coordinada y financiada por científicos opositores, think tanks liberales e industriales que “
ha creado una niebla paralizante de dudas alrededor del cambio climático”. Aznar insiste en que la lucha contra el cambio climático “no se puede convertir en un arma arrojadiza que lo que busca al final es acabar con las sociedades libres. Si me hablan de las energías renovables digo que muy bien, pero hay que financiarlo; si me dicen que el futuro está en cero emisiones, digo que muy bien, pero hay que hacerlo posible”, concluye.
Cambio climático una verdad irrefutable
Las consecuencias del cambio climático pueden ser devastadoras si no tomamos medidas drásticas, y reducimos nuestras dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. Sus efectos ya empiezan a ser perceptibles. Se reduce el tiempo para actuar, a pesar de las opiniones de neoliberales como Aznar.El aumento de la temperatura global en 2016 fue de 1,1 grados, el mayor de la historia de la humanidad. La subida del nivel del mar es otra de las amenazas para el futuro cercano. También estamos viendo los impactos económicos y sociales, que serán cada vez más graves, como:En los peores escenarios el aumento de temperatura podría ser dramática a final de siglo. El cambio climático es un problema global que alcanza una perspectiva ambiental, política, económica y social en la que las peores previsiones también implican enormes pérdidas económicas.Según público el
New York Times el siglo pasado, especialista en relaciones públicas para el
American Petroleum Institute: se diseñó un plan “para reclutar cuadros de científicos que comparten los puntos de vista de la industria con el cambio climático, y entrenarlos en relaciones públicas
para ayudarlos a convencer a periodistas, políticos y al público de que el riesgo del calentamiento global es muy inexacto en justificar controles sobre los gases de invernadero”. Como parte de la estrategia se invirtió 5 millones de dólares para “maximizar el impacto de las visiones científicas consistentes con el Congreso, los medios y otras audiencias importantes”. En el documento se puede leer:“Se propone
para los medios de comunicación un presupuesto de 600.000 dólares, sin contar el dinero de la publicidad, [que]
se dirige a escritores, editores, columnistas y corresponsales de la cadena de televisión, con hasta
20 científicos climatólogos contratados expresamente para inyectar credibilidad y responsabilidad científica en el debate sobre el clima mundial, lo que plantea interrogantes sobre la subcotización y la sabiduría científica dominante”.Nada ha cambiado, dos décadas después, el expresidente Aznar se posiciona como líder de esta corriente negacionista en España, al mismo nivel que el presidente de EE.UU. Donald Trump.