Ofrecen la dirección de Sumar a Unai Sordo

Fuentes cercanas al sindicato Comisiones Obreras aseguran que el secretario general ha rechazado la propuesta

26 de Febrero de 2026
Actualizado a las 14:14h
Guardar
Unai Sordo, secretario general de CCOO

En las últimas horas ha circulado el rumor de que Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, podría sustituir a Yolanda Díaz al frente de Sumar. “Un sector de esa izquierda vuelve a girar los ojos hacia Unai Sordo. No es la primera vez, ni mucho menos, que su nombre surge asociado a Sumar y a Yolanda Díaz. De hecho, él y su sindicato han sido los principales valedores de una dirigente que carecía de estructura de partido y tenía que subcontratar los apoyos territoriales. Ella, por su parte, se ha apoyado a lo largo de los últimos años en las organizaciones sindicales como ministra de Trabajo, con quienes ha pactado, por ejemplo, todas las subidas del salario mínimo interprofesional (SMI)”, informa El Independiente.

Sin embargo, otras informaciones señalan que Unai Sordo habría rechazado la posibilidad de liderar Sumar, lo que ha profundizado la crisis de liderazgo dentro del espacio. Según estas fuentes, su “no” habría tenido un impacto significativo en el llamado “yolandismo”, que contaba con él como una opción viable para mantener cohesión y continuidad.

La renuncia de Yolanda Díaz a encabezar la candidatura de Sumar en las elecciones generales de 2027 ha abierto un escenario político inédito dentro de la izquierda alternativa española. Su decisión, anunciada tras meses de desgaste interno y cuestionamientos sobre su capacidad para mantener cohesión en el espacio, ha dejado al proyecto sin una figura clara que pueda asumir el liderazgo. En este contexto, el secretario general de Comisiones Obreras ha emergido como una de las opciones más comentadas para ocupar ese vacío. Sin embargo, las informaciones disponibles muestran un panorama más complejo, en el que la posibilidad de que Sordo dé el paso parece, por ahora, limitada.

La renuncia de Díaz ha sido interpretada como un punto de inflexión para Sumar. Según diversas crónicas, su decisión ha generado una “enorme incertidumbre” dentro del espacio político, que ya venía enfrentando tensiones internas y resultados electorales poco alentadores. La líder de Sumar, que había sido la figura más reconocible del proyecto, anunció que no sería candidata en 2027, lo que ha acelerado el debate sobre la sucesión y ha obligado a los partidos integrados en la coalición a replantear su estrategia.

La salida de Díaz no solo deja un vacío simbólico, sino también organizativo. Sumar se encuentra en pleno proceso de refundación, con reuniones clave en las que incluso se ha notado la ausencia de la propia vicepresidenta, lo que ha alimentado la percepción de un relevo inevitable.

En medio de este escenario, el nombre de Unai Sordo comenzó a sonar con fuerza. Algunos sectores de la izquierda alternativa lo ven como un perfil capaz de aportar estabilidad, solvencia y capacidad de diálogo, atributos especialmente valorados en un momento de fragmentación interna. Según informaciones recientes, su figura empezó a ganar peso como posible candidato tras el anuncio de Díaz, en parte por su trayectoria sindical y su reconocimiento público.

La idea de que Sordo pudiera convertirse en el relevo natural de Díaz se alimentó también de la percepción de que Sumar necesitaba una figura externa a las tensiones partidistas internas, alguien con autoridad moral y capacidad de interlocución con diferentes sensibilidades de la izquierda.

La supuesta negativa de Sordo a ponerse al frente del proyecto no solo cerraría una puerta importante, sino que también expondría las dificultades internas del proyecto. La falta de un relevo claro, sumada a las tensiones entre los partidos que integran Sumar, ha generado un clima de incertidumbre que algunos analistas consideran preocupante para la supervivencia del espacio político.

Aunque no se han detallado públicamente los motivos exactos de Sordo, las informaciones disponibles apuntan a varios factores posibles: distancia estratégica (como líder sindical, Sordo ha mantenido una posición independiente respecto a los partidos políticos, lo que podría dificultar su salto a una candidatura electoral); complejidad interna de Sumar (las tensiones entre formaciones como IU, Más Madrid, Comuns y otros actores han sido visibles, y asumir el liderazgo implicaría gestionar un espacio fragmentado); y el momento político delicado (con encuestas poco favorables y un proceso de refundación en marcha, el riesgo político de encabezar Sumar es elevado).

La renuncia de Díaz ha acelerado un proceso de reflexión interna que ya estaba en marcha. Los partidos que integran Sumar no han definido aún el método para elegir al próximo candidato, lo que añade más incertidumbre al proceso. Según algunas crónicas, la discusión sobre el liderazgo es compleja y no existe consenso sobre el perfil ideal para encabezar el proyecto.

Además, la renuncia de Díaz ha sido interpretada por algunos actores políticos como una señal de debilidad interna. Desde la oposición, especialmente desde el Partido Popular, se ha sugerido que su decisión no fue completamente voluntaria, sino consecuencia de la falta de apoyos dentro de su propio espacio.

La negativa de Sordo obligaría a Sumar a explorar otras opciones. Entre los nombres que han circulado se encuentran figuras del propio Gobierno, como Mónica García o Pablo Bustinduy, aunque ninguno ha sido confirmado como posible sucesor. También se ha especulado con la posibilidad de que el espacio busque un perfil independiente o una figura emergente dentro de los partidos que lo integran.

Lo + leído