Zapatero señala al fallecido rey saudí como origen de las joyas

Su defensa rechaza la tasación de Ansorena, mientras siguen pendientes de esclarecer el origen y el tratamiento de las alhajas.

23 de Septiembre de 2026
Actualizado a las 14:18h
Guardar
Zapatero a su entrada a la Audiencia Nacional para declarar ante el juez Calama
Zapatero a su entrada a la Audiencia Nacional para declarar ante el juez Calama

José Luis Rodríguez Zapatero ha comunicado al juez José Luis Calama que doce de las joyas intervenidas en su despacho proceden de un regalo del entonces rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdelaziz, recibido en 2007, cuando presidía el Gobierno. La defensa solicita que la Audiencia Nacional recabe la cooperación de la monarquía saudí para comprobar esa explicación y cuestiona la valoración económica de las piezas.

La novedad, recogida en un escrito presentado este 23 de septiembre al que ha tenido acceso EL PAÍS, concreta quién habría entregado las alhajas y cuándo. Se trata de la versión de la defensa, pendiente de corroboración, y no de una conclusión judicial sobre su procedencia. La distinción es fundamental en una investigación que debe determinar hechos y responsabilidades sin convertir las sospechas en condenas anticipadas.

Un regalo de 2007: la explicación de Zapatero

El escrito describe la entrega como una «atención estrictamente personal», aceptada por deferencia hacia el monarca saudí. Según el abogado del expresidente, las joyas permanecieron guardadas junto a otras piezas familiares y regalos de amigos, «sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material».

La defensa identifica tres conjuntos: uno de rubíes, otro de esmeraldas y otro de zafiros, cada uno integrado por cuatro piezas realizadas en oro blanco de 18 quilates y acompañadas de diamantes.

Joyas Zapatero
Joyas Zapatero

La explicación afecta a doce joyas, no a la totalidad de las intervenidas. Su valor conjunto se sitúa alrededor de los 1,2 millones de euros según la tasación encargada judicialmente, mientras que el conjunto de las alhajas examinadas fue valorado en 1.323.915 euros. Mantener separadas ambas cantidades evita atribuir al supuesto obsequio saudí el importe de todas las piezas localizadas.

La tasación de Ansorena que la defensa cuestiona

El abogado Víctor Moreno Catena rechaza expresamente la valoración de Ansorena y sostiene que es superior al valor real de las joyas. Esa discrepancia introduce una controversia pericial que deberá resolverse mediante criterios técnicos, no mediante las estimaciones de las partes.

El juez ha solicitado también a la joyería Yanes un informe gemológico y joyero sobre las piezas intervenidas. La nueva pericial se suma al requerimiento de documentación dirigido a la defensa para avanzar en el esclarecimiento de su procedencia y características. 

La tasación y el origen responden, además, a preguntas diferentes. Determinar cuánto vale una joya no demuestra por sí solo cómo fue adquirida, del mismo modo que acreditar quién la regaló no resuelve automáticamente todas las cuestiones sobre su recepción, titularidad o tratamiento tributario. La investigación necesita relacionar esos elementos con documentación verificable.

Zapatero pide una confirmación de la Corte saudí

Según el escrito descrito en la información aportada, Zapatero había enviado antes de su declaración de junio una carta al jefe de protocolo de la Corte Real saudí, a través de la embajada en Madrid, para solicitar la confirmación del regalo.

Ahora pide que esa comprobación se canalice judicialmente. El paso es relevante porque sitúa la explicación ante una posible fuente externa de corroboración: los registros o documentos que puedan conservar las autoridades saudíes.

La información disponible no recoge todavía una respuesta de la Corte que permita dar por acreditada la entrega. Tampoco basta con confirmar que existió un regalo genérico: la comprobación debería permitir relacionarlo con las piezas concretas intervenidas y con la fecha alegada.

El fallecimiento del monarca en 2015 impide obtener su testimonio, pero no permite anticipar qué documentación institucional puede existir ni qué alcance tendría.

Por qué la fecha importa para la investigación

La defensa sitúa la recepción en 2007, mucho antes del rescate de Plus Ultra de 2021 investigado en la causa principal. Esa cronología, si se acredita, resultaría relevante para analizar la procedencia de las piezas y su posible relación con los hechos investigados.

También abre la discusión sobre una eventual prescripción. No obstante, la fecha alegada no equivale por sí sola a una resolución de archivo. Corresponde al órgano judicial determinar qué hechos se acreditan, si tienen relevancia penal y qué consecuencias jurídicas proceden.

Por eso sería prematuro anunciar tanto que las joyas prueban un delito como que la explicación del regalo ha cerrado la investigación. En este momento, lo que existe es una versión de la defensa que solicita ser contrastada.

La distinción protege el rigor informativo y la presunción de inocencia: una persona investigada no tiene una condena, y una investigación abierta tampoco permite dar por demostradas todas las hipótesis que se examinan.

La pregunta pendiente sobre Patrimonio Nacional

Otra cuestión señalada por la información aportada es por qué estas joyas permanecieron en poder del expresidente mientras otros obsequios fueron entregados a Patrimonio Nacional al finalizar su mandato.

La crónica cifra en 531 los regalos entregados y menciona entre ellos dos relojes con esmeraldas procedentes del monarca saudí. Las doce piezas ahora identificadas por la defensa no habrían formado parte de esa entrega.

La diferencia requiere una explicación documental sobre el criterio aplicado y la consideración que recibieron unos y otros obsequios. Calificar un regalo de «personal» expresa la posición de la defensa, pero no sustituye la comprobación de las circunstancias en que se recibió.

La exigencia de transparencia es especialmente relevante cuando el destinatario ocupaba la Presidencia del Gobierno. Esa exigencia política debe mantenerse separada de cualquier conclusión penal, que necesita pruebas y una valoración judicial.

Una explicación concreta que todavía debe comprobarse

El escrito de Zapatero aporta una versión más precisa que las referencias anteriores a regalos de cortesía: identifica al supuesto donante, fija el año y detalla las piezas. Su valor para la investigación dependerá de la documentación que la respalde y de las comprobaciones que acuerde el juez.

Quedan por aclarar la correspondencia entre las joyas y el obsequio alegado, su valoración, las circunstancias de recepción y las razones de su conservación privada. Ni la cuantía de una tasación acredita por sí sola corrupción ni la palabra «regalo» elimina las preguntas pendientes.

La noticia es que Zapatero ha situado formalmente el origen de doce piezas en la monarquía saudí y ha pedido que se verifique. La conclusión sobre esa explicación sigue correspondiendo a la investigación

Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Lo + leído