Durante casi tres años, Malinche, el musical creado por Nacho Cano, fue presentado por Isabel Díaz Ayuso, como uno de los grandes proyectos culturales de Madrid. Instalado en un recinto construido expresamente en Ifema Madrid y respaldado públicamente por la presidenta de la Comunidad de Madrid, el espectáculo fue utilizado en numerosas ocasiones como ejemplo de la capacidad de la región para atraer grandes producciones privadas. Sin embargo, la realidad económica que aflora tras el cierre definitivo del montaje dibuja un escenario muy distinto al del éxito sostenido que se proyectó durante su exhibición.
Las informaciones publicadas esta semana por El Confidencial y elDiario.es permiten reconstruir la situación financiera de la empresa promotora y muestran que el proyecto terminó en concurso de acreedores tras acumular pérdidas durante toda su actividad, importantes deudas con administraciones públicas y empresas privadas y un desplome progresivo de la asistencia de público.
Tres ejercicios consecutivos en pérdidas
Los datos mercantiles adelantados por El Confidencial muestran que la sociedad responsable de Malinche nunca llegó a obtener beneficios durante los tres ejercicios completos en los que desarrolló su actividad.
Según esas cuentas, la empresa registró unas pérdidas cercanas a los dos millones de euros en 2023. Lejos de corregirse, la situación continuó deteriorándose en 2024, cuando el resultado negativo ascendió a alrededor de 1,45 millones de euros. El ejercicio de 2025 cerró con unas pérdidas próximas a los 3,9 millones de euros, lo que elevó el volumen total de deuda hasta aproximadamente 6,2 millones.
Estas cifras contrastan con el discurso público mantenido durante buena parte de la vida del espectáculo, cuando tanto Nacho Cano como distintos responsables políticos presentaban el musical como uno de los grandes éxitos culturales y turísticos de Madrid.
La evolución de las cuentas refleja, sin embargo, que la actividad nunca consiguió alcanzar una rentabilidad suficiente para sostener el proyecto a largo plazo.
Ifema, uno de los principales afectados
Las dificultades económicas tuvieron también consecuencias para Ifema Madrid, donde se levantó el recinto específico que acogió las representaciones desde septiembre de 2022 hasta marzo de 2025.
Según publicó elDiario.es, una vez finalizada la actividad la empresa promotora no ejecutó el desmontaje de las instalaciones, pese a los requerimientos realizados por la institución ferial.
Ante esta situación, fue el propio Ifema quien asumió directamente esos trabajos, con un coste superior a los 249.000 euros.
La información añade que, sumando otros impagos derivados de contratos y obligaciones pendientes, la deuda acumulada con Ifema se aproxima al millón de euros.
El dato adquiere especial relevancia porque Ifema es un consorcio participado mayoritariamente por instituciones públicas, entre ellas la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, además de la Cámara de Comercio.
Obligaciones pendientes con la Seguridad Social
Entre las obligaciones impagadas también figuran cantidades pendientes con la Tesorería General de la Seguridad Social.
Las cuentas consultadas sitúan esa deuda por encima de los 238.000 euros, una circunstancia que se incorpora al listado de acreedores en el procedimiento concursal.
A ello se suman numerosas reclamaciones de proveedores y empresas que participaron en el desarrollo del proyecto durante sus distintas fases.
Acreedores privados de primer nivel
La documentación mercantil revela igualmente la existencia de importantes acreedores privados.
Entre ellos figura Ferrado QT LLD, sociedad vinculada a Sandra Ortega, hija del fundador de Inditex, Amancio Ortega, que aparece entre las empresas con cantidades pendientes de cobro.
También figura el empresario peruano Carlos Añaños, que canalizó su inversión a través de la sociedad Llapan SL.
Asimismo, aparecen empresas relacionadas con distintos servicios prestados durante la explotación del recinto, como Hijos de Rivera —propietaria de Estrella Galicia— vinculada a la restauración del espacio, o Prosegur, encargada de los servicios de seguridad.
La diversidad de acreedores pone de manifiesto el alcance económico que llegó a tener el proyecto y el impacto que su insolvencia ha generado sobre numerosas compañías colaboradoras.
La caída del público
Junto a la evolución financiera, otro de los indicadores que ayudan a explicar el desenlace es la asistencia de espectadores.
Los datos oficiales muestran una evolución muy distinta de la percepción pública existente durante los primeros meses del espectáculo.
Tras el estreno, Malinche reunió cerca de 71.000 espectadores en sus primeros meses de funcionamiento. El máximo nivel de asistencia llegó durante 2023, con aproximadamente 261.500 espectadores. Sin embargo, en 2024 la afluencia descendió de forma muy acusada hasta situarse en torno a 114.500 asistentes, menos de la mitad que el año anterior.
Ese retroceso coincide con el agravamiento de la situación económica reflejada posteriormente en las cuentas anuales y anticipa el desenlace que acabaría produciéndose pocos meses después.
El respaldo político al proyecto
Desde su inauguración, Malinche contó con un visible apoyo institucional por parte de la Comunidad de Madrid. Isabel Díaz Ayuso asistió a distintas presentaciones del espectáculo y destacó públicamente la producción como un ejemplo del dinamismo cultural madrileño y de la colaboración entre iniciativa privada e instituciones. Ese respaldo político adquirió una especial dimensión durante los procesos judiciales que posteriormente afectaron a Nacho Cano, cuando la presidenta madrileña expresó públicamente su apoyo al productor musical.
Sin embargo, la aparición de las cuentas y el concurso de acreedores han reabierto el debate sobre la gestión económica del proyecto y sobre el grado de implicación de las instituciones públicas en una iniciativa privada desarrollada sobre suelo de Ifema.
Un cierre condicionado por varios factores
El cierre definitivo de Malinche coincidió con la reorganización de los terrenos de Ifema para facilitar las futuras obras relacionadas con el circuito de Fórmula 1 previsto para Madrid.
No obstante, los datos ahora conocidos indican que las dificultades económicas del musical eran anteriores a esa circunstancia urbanística.
Las pérdidas recurrentes, la caída sostenida de espectadores y el incremento de las obligaciones pendientes dibujan un deterioro progresivo que terminó desembocando en el concurso de acreedores.
Las informaciones publicadas por El Confidencial sobre las cuentas de la empresa y por elDiario.es sobre las deudas con Ifema y la evolución del público permiten ofrecer una imagen más completa del desenlace empresarial de una producción que durante años fue presentada como uno de los grandes símbolos culturales de la capital, pero cuya realidad financiera terminó siendo muy diferente a la proyectada públicamente.
Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.