Meses antes del desastre de Adamuz, Adif alertó repetidamente de fallos en la línea de alta velocidad

19 de Enero de 2026
Actualizado a la 13:55h
Guardar
Ultras agitan la misma estrategia de la dana de Valencia para estafar con el gancho de la solidaridad en Adamuz
Tren Alvia afectado por el choque brutal con el otro tren de Iryo en Adamuz

Antes del grave accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) de enero de 2026, el gestor ferroviario Adif había publicado en su cuenta oficial de X (anteriormente Twitter) varios avisos de incidencias técnicas que afectaban al tramo entre Adamuz y Villanueva de Córdoba. La acumulación de estas alertas y su complejidad empujaron al Partido Popular a interpelar al Gobierno en la Cámara Alta sobre posibles fallos de seguridad. Explicamos con claridad qué son esas “incidencias”, qué implican para la operación ferroviaria y por qué la falta de comprensión de estos términos preocupa a la opinión pública. y puede alimentar los bulos y las fake news

El trágico accidente ferroviario del 18 de enero de 2026 en la provincia de Córdoba —donde dos trenes de alta velocidad descarrilaron en el término municipal de Adamuz dejando decenas de muertos y heridos— ha vuelto a poner bajo escrutinio el estado de la infraestructura ferroviaria en ese tramo de la línea Madrid-Andalucía. 

Meses antes de la tragedia, el gestor de infraestructuras ferroviarias Adif había publicado varios avisos oficiales en su cuenta de X (@InfoAdif) relativos a problemas técnicos en el mismo corredor de alta velocidad que hoy es objeto de investigación. Estos mensajes, que quedaron registrados en la red social, señalan incidentes que afectaron a la señalización, a la catenaria (el sistema eléctrico que alimenta los trenes) y a la propia vía, e influían en la normal circulación de los trenes. 

  • Incidencia en catenaria entre Adamuz y Alcolea (14 de abril de 2025):

  • Problemas de señalización entre Adamuz y Villanueva de Córdoba (mayo/junio 2025):

(Nota para el lector: los enlaces anteriores abren publicaciones históricas de la cuenta oficial de Adif correspondientes a incidencias antes del accidente.)

¿Qué entendemos por “incidencias técnicas”?

En el contexto ferroviario, cuando se habla de “incidencias técnicas” no siempre se refiere a fallos dramáticos, sino a cualquier situación que afecta el funcionamiento habitual de la infraestructura o los sistemas que gestionan los trenes. Entre los principales tipos que se notificaron en este tramo en 2024 y 2025 —y que Adif dio a conocer públicamente— destacan:

  • Problemas de señalización: son fallos o irregularidades en los sistemas electrónicos que permiten a los trenes “saber” que rutas tienen libres y mantener la separación de trenes. Estos sistemas son esenciales para evitar colisiones y gestionar la velocidad adecuada.

  • Averías en catenaria: fallos en el cableado aéreo que alimenta eléctricamente los trenes de alta velocidad. Cuando una catenaria falla, puede detener la circulación o forzar a los trenes a reducir velocidad.

  • Incidencias en la infraestructura: problemas físicos de la vía, los desvíos o estructuras que obligan a intervenir manualmente o a limitar la circulación de trenes para mantener la seguridad.

Estos problemas no necesariamente implican que un accidente vaya a ocurrir, pero sí que requieren atención técnica especializada y seguimiento continuo.

Por qué el Senado preguntó al Gobierno

En el verano de 2025, el Partido Popular presentó una pregunta en el Senado recordando algunos de estos eventos y solicitando explicaciones sobre “posibles fallos de seguridad” en el tramo afectado. El Ejecutivo respondió reconociendo dos casos particulares: uno en el viaducto de El Valle y otro en una tarjeta de relés (un componente electrónico que ayuda a la señalización). Ambas incidencias fueron consideradas resueltas tras la intervención de los equipos técnicos. (El País)

Una “tarjeta de relés” es un dispositivo que ayuda a procesar señales eléctricas para que las órdenes de cambio de vía o de semáforos se cumplan correctamente. Cuando este componente falla, el sistema puede no funcionar como debe hasta que se sustituye. (El País)

¿Por qué es importante entender estos términos?

La circulación de trenes de alta velocidad depende de una combinación compleja de tecnologías: desde cables eléctricos que alimentan los trenes hasta sistemas automatizados que interpretan datos sobre la posición de los convoyes. Cuando se informa de una “incidencia técnica”, no se trata necesariamente de un error humano o de un peligro inminente, sino de un problema identificado que requiere gestión y reparación para mantener niveles altos de seguridad. (EL ESPAÑOL)

Sin embargo, la reiteración de mensajes sobre incidencias —a veces técnicas y de resolución aparentemente rutinaria— puede generar inquietud en la opinión pública si no se explica bien qué significan y cómo se responden. Por eso, la existencia de publicaciones oficiales en redes de un organismo como Adif, que generalmente solo informa de retrasos o alteraciones de servicio, fue suficiente para provocar preguntas formales en una cámara legislativa meses antes del accidente. (EL ESPAÑOL)

La tragedia y las preguntas sin respuesta

El accidente de enero de 2026 ocurrió en uno de los cambios de vía de Adamuz, es decir, en un punto donde los trenes pueden pasar de una línea a otra mediante mecanismos que deben funcionar con precisión. Aunque todavía se desconoce la causa exacta del siniestro —la investigación oficial está en curso— el hecho de que ese mismo tramo hubiese registrado varias notificaciones públicas de problemas técnicos ha generado debate sobre si todas las señales de alerta anteriores fueron valoradas con la rigurosidad debida. 

En cualquier caso, conocer y comprender qué se estaba notificando públicamente antes de la tragedia y cómo se explicaron esas incidencias es clave para que la sociedad pueda evaluar la gestión de la infraestructura ferroviaria y la respuesta institucional ante problemas técnicos recurrentes.

Lo + leído