No existen datos oficiales pero a nadie le cabe duda de que se pueden contar con los dedos de poquísimas manos las mujeres que usan habitualmente el burka o el niqab en España. Mientras, la realidad inapelable e incuestionable de la violencia machista arroja cifras escalofriantes en las escasas semanas transcurridas este 2026, más que en muchos años, a las que se suman las denuncias contra altos responsables públicos por acosar o agredir sexualmente a trabajadoras subordinadas, como por ejemplo la presentada estos días contra el alcalde de Móstoles, en Madrid, Manuel Bautista, del Partido Popular, o contra el jefe de la Policía Nacional, José Ángel González. Los índices de feminicidios recogidos en las primeras ocho semanas del año son más que alarmantes. Y pese a ello, estos dos asuntos reciben un tratamiento mediático y político diametralmente opuesto al peso real que tiene en el día a día de la calle.
Solo en las últimas 48 horas se han contabilizado los asesinatos machistas de cuatro mujeres, una de ellas una niña de 12 años: una mujer de 64 años en Castelló, una madre y su hija menor en la también localidad castellonense de Xilxes y este miércoles se suma una cuarta víctima en Madrid, estrangulada presuntamente por su ex pareja. Pese a ello, el debate político que acapara prácticamente todo el foco mediático no es este, ni mucho menos, sino el del uso del burka y el niqab en España, una prensa que ni tan siquiera utiliza jamás la inmensa mayoría de los musulmanes residentes en este país.
El fallido debate en el Congreso sobre la prohibición del burka opaca la realidad incesante del terrorismo machista, un mal estructural de la sociedad que sí cuenta con cifras concretas contundentes
La propuesta fallida del partido ultraderechista Vox ha contado con el apoyo del Partido Popular en un intento estratégico de arañar votos en el calendario electoral que vivimos estos meses. El debate en el Congreso de los Diputados sobre la prohibición de estas prendas que cubren completamente el rostro de las mujeres ha opacado completamente la realidad incesante del terrorismo machista, un mal estructural de la sociedad que sí cuenta con cifras concretas contundentes que solo los negacionistas ponen en tela de juicio retorciéndolas de forma torticera. No hace falta más que acudir a las cifras oficiales que ofrecen periódicamente los organismos públicos competentes.
Pero esto no parece suficiente para que los responsables de los medios eludan el interés partidista de determinadas formaciones para desviar el foco de la atención hacia problemas que no lo son en absoluto con la única intención de abrir el debate ideológico en su versión más xenófoba y racista, al que incluso entran dirigentes políticos de izquierdas como el propio Gabriel Rufián este miércoles para debatir sobre el futuro de las izquierdas.
📺 TV en DIRECTO |"Lo del burka es una salvajada, porque si somos izquierda laica no podemos permitir que se invisibilice a las mujeres"https://t.co/BalzLDwYe3 pic.twitter.com/nZKQ9idBM0
— DiarioSabemos (@DiarioSabemos) February 18, 2026
El líder independentista catalán denostó el uso de estas prendas entre una minoría testimonial de la población islámica en España y de este modo sucumbió al señuelo de PP y Vox para que el debate del burka se superponga al del terrorismo machista, que precisamente estos días vive una de las semanas más terribles.
Ahí están también las portadas de los principales medios de comunicación para corroborar este sometimiento a los dictados que imponen las hojas de ruta de formaciones como Vox, que han certificado con incontables ejemplos su negacionismo machista, su xenofobia y su racismo, entre otras peculiaridades intrínsecas.