El elemento fundamental de la persistencia de esta desigualdad tanto en el mundo como en España es el desigual reparto en las ganancias de la actividad económica que persisten en manos de los dueños de capital a costa de la precarización del mercado laboral, donde los salarios y las condiciones laborales cada vez son peores. Por ejemplo, incrementar la retribución media de los 2,5 millones de personas trabajadoras en la industria textil de Vietnam hasta alcanzar un sueldo digno supondría 2.200 millones de dólares. Esta cifra equivaldría a un tercio de lo que se pagó en dividendos a los accionistas de las cinco mayores empresas del sector textil en 2016.En España, los beneficios empresariales crecieron en 2016 un 200,7% respecto de 2015 y, con ellos, el reparto de dividendos mientras que el coste laboral por trabajador se mantiene estancado desde 2012. “Muchas más horas por menos dinero”Pero esa desigualdad también está presente entre las retribuciones de las personas trabajadoras y los directivos. Los directores generales de cualquiera de las cinco principales marcas de moda del mundo ganan en tan solo cuatro días lo mismo que una trabajadora del sector textil de Bangladesh durante toda su vida. En España, una persona trabajadora que cobre el Salaria Mínimo Interprofesional -SMI- debe trabajar 71 años para lograr el mismo sueldo que obtienen quienes se sitúan en el tramo más alto.El mercado laboral se ha precarizado dentro de nuestras fronteras, como explica el estudio, principalmente por el desempleo y la reducción de la negociación colectiva, que ha permitido a los empresarios bajar unilateralmente los salarios. Así, las retribuciones más bajas se han reducido un 15 %, mientras que los sueldos correspondientes al tramo con salarios más altos ha crecido un 15,18%, desde 2008 hasta 2016.“Después de la reforma laboral de 2012 tuvimos un nuevo convenio de empresa. De ganar con pluses unos 1.000 euros, se bajó el salario a unos 600, y de trabajar 162 horas al mes se pasaba a 185: muchas más horas por menos dinero. Con 600 euros no puedes pagar la luz, el alquiler y mantener a tu familia. Mi hijo ha tenido que faltar una semana al instituto porque no tenía para pagar el bono del tranvía”, explica Dolores. Las mujeres y los jóvenes pagan especialmente la factura de la desigualdad Uno de los aspectos más alarmantes del informe es que denuncia que son las mujeres y jóvenes, quienes más sufren las consecuencias de esta desigualdad. Las trabajadoras son quienes se encuentran en la base de esta pirámide económica: ellas ganan menos que los hombres y están sobrerrepresentadas en los empleos peor remunerados y más precarios. La brecha salarial entre hombres y mujeres en el mundo es del 23%. En España asciende al 20%. Por contra, 9 de cada 10 milmillonarios en el mundo son hombres.Pero, además, las mujeres son las principales afectadas por los contratos a tiempo parcial y temporales. El mercado de trabajo español penaliza con fuerza a la mano de obra femenina: el 73,9% de la población trabajadora que recibe los sueldos más bajos son mujeres. Sin embargo, dentro del grupo de las personas trabajadoras con retribuciones más altas, ellas sólo representan el 34,5%.
"Hemos hablado con mujeres de todo el mundo cuyas vidas están marcadas por la desigualdad. Como, por ejemplo, las mujeres que trabajan en fábricas textiles vietnamitas, lejos de sus hogares y sin ver a sus hijos durante meses, a cambio de salarios de pobreza. O como las que trabajan en la industria avícola de los Estados Unidos, obligadas a llevar pañales porque no tienen descansos para ir al servicio. Terminar con la desigualdad extrema no será posible si no se acaba con la desigualdad de género”, sentencia Vera.Asimismo, el futuro de los jóvenes, según muestra el documento, es totalmente incierto. Además de sufrir las consecuencias de empleos precarios, temporales, parciales y mal pagados, no cuentan con unas perspectivas a futuro que les permita ser positivos respecto a su vida laboral e igualdad de oportunidades. El salario anual obtenido por un joven de 26 años que accede por primera vez a un empleo es hoy un 33% inferior al ganado en 2008, con mayor temporalidad y trabajo parcial. El injusto sistema fiscal, aliado de la desigualdadEl informe también identifica como un claro aliado para alimentar la actual crisis de desigualdad es el injusto sistema fiscal, con una tendencia mundial a reducir la fiscalidad de las grandes compañías y de las grandes fortunas a costa de mantener las políticas públicas con las aportaciones de las familias y las personas asalariadas. El 0,01% de los más ricos del mundo evaden 120.000 millones de dólares.Sólo en España, se calcula que las grandes fortunas ocultan una riqueza equivalente al 12% del Producto Interior Bruto –PIB- en paraísos fiscales. En España, se recauda poco y de manera injusta, ya que los más pobres soportan un peso desproporcionado de los impuestos, sobre todo indirectos, y perciben muchas menos transferencias sociales. De hecho, mientras que el 83% de la recaudación vino del IVA y del IRPF en España, es decir, de las familias, el impuesto de sociedades solo recaudó el 12%.
Sin embargo, el 20,4% de las transferencias públicas fueron a parar al 10% más rico de la población mientras que el 10% más pobre sólo recibió el 4% del total de gasto. “Es una cuestión de voluntad política que los gobiernos acaben con esta situación. Deberían garantizar que los más ricos paguen los impuestos que les corresponden y lograr combatir la creciente evasión y elusión fiscal. Deben utilizar la recaudación y el gasto para redistribuir la riqueza y disminuir los niveles inaceptables de desigualdad”, según Vera. Plan de Reducción de la DesigualdadPara poder llevar a cabo este cambio, Oxfam Intermón pide al Gobierno español y a los grupos parlamentarios que establezcan un Plan Nacional de reducción de Desigualdad que garantice, entre otras mejoras, un empleo y salarios dignos con la propuesta de incrementar el SMI en 1.000 euros mensuales en 2020. Asimismo, para garantizar una mayor equidad retributiva, solicita establecer una escala de 1:20, entre el salario más alto y el mínimo dentro de una empresa y evitar la subcontración como una herramienta para reducir costes salarias. Además, el Plan tiene que garantizar una fiscalidad progresiva. Para conseguirlo, la organización pide una ley contra la evasión y la elusión fiscal.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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