España cerró junio con un nuevo máximo histórico de afiliación a la Seguridad Social. El sistema alcanzó los 22.466.339 afiliados medios tras sumar 128.533 ocupados respecto a mayo, uno de los mejores registros para un mes de junio desde 2005, con la excepción de 2021, condicionado por la salida de la pandemia. En los seis primeros meses del año, la afiliación ha ganado 621.925 personas y el crecimiento interanual se sitúa en el 2,8%, con 605.244 ocupados más que un año antes.
El verano vuelve a empujar el empleo
Junio suele ser un mes favorable para el mercado laboral español. El arranque de la temporada turística multiplica las contrataciones en comercio, hostelería y servicios vinculados al consumo. Este año, ese patrón se ha repetido con especial fuerza: comercio sumó más de 40.000 afiliados y hostelería cerca de 39.600, dos sectores que explican buena parte del avance mensual.

La afiliación diaria incluso superó los 22,5 millones durante varios días de junio. El máximo se alcanzó el día 18, con más de 22,56 millones de ocupados, según los datos difundidos por Seguridad Social.
Los extranjeros sostienen buena parte del avance
El dato más relevante está en la afiliación extranjera. Los trabajadores de otras nacionalidades sumaron 86.630 altas en junio, alrededor de dos tercios del empleo creado en el mes. El total de afiliados extranjeros se sitúa ya en 3.446.178 personas, el 15,3% del conjunto del sistema. En el último año han aumentado en más de 350.000 cotizantes.
Este crecimiento coincide con el proceso de regularización de personas migrantes, aunque el Gobierno ha evitado atribuir todo el aumento a ese factor por falta de perspectiva temporal suficiente. Funcas ya había advertido en mayo de que siete de cada diez nuevos afiliados, en términos desestacionalizados, eran extranjeros y apuntaba a una posible relación con el afloramiento de empleo antes irregular.

Más empleo femenino, joven y autónomo
El Ministerio de Inclusión destaca también máximos de empleo femenino, masculino, juvenil, autónomo y extranjero. Las mujeres superan los 10,6 millones de afiliadas y representan el 47,3% del total. Los autónomos se acercan a los 3,5 millones, con 3.472.460 afiliados.
La mejora del empleo se acompaña de una reducción de la temporalidad. Según Seguridad Social, la tasa de temporalidad se sitúa en el 12,3%, frente al 27,9% de junio de 2021. Entre los menores de 30 años, el descenso es aún más acusado: del 51,1% al 20,6%.

El paro baja, pero menos
La cara menos brillante del mes está en el paro registrado. El desempleo bajó en 28.739 personas, hasta situarse en 2.291.982 parados, la cifra más baja desde enero de 2008. Sin embargo, la caída es inferior a la de junio de 2025, cuando el paro descendió en 48.920 personas.
En términos interanuales, el paro se ha reducido en 113.981 personas, un 4,74%. El descenso se concentra sobre todo en servicios, con 28.498 parados menos, seguido de industria, construcción y agricultura. En cambio, aumenta el colectivo sin empleo anterior, con 4.298 personas más.

Mujeres y jóvenes marcan mínimos
El paro femenino bajó en 15.801 mujeres y queda en 1.388.309 desempleadas, por debajo de 1,4 millones por primera vez desde agosto de 2008. El paro masculino descendió en 12.938 personas, hasta 903.673 hombres.
También mejora el desempleo juvenil: los menores de 25 años inscritos como parados bajan en 5.155 personas y quedan en 159.800, mínimo de la serie histórica.

Un récord con matices
El balance de junio confirma que España sigue creando empleo a un ritmo intenso, especialmente en los meses de mayor actividad turística. Pero también muestra un mercado laboral con contrastes: récord de afiliación, fuerte aportación de trabajadores extranjeros y mejora de la estabilidad contractual, frente a una reducción del paro más débil de lo habitual para junio.
La economía española entra así en el verano con más trabajadores que nunca, pero con una advertencia clara: crear empleo ya no garantiza por sí solo una caída proporcional del desempleo. El reto no es solo sumar afiliados, sino absorber mejor el paro estructural que todavía mantiene a España entre los países europeos con mayores niveles de desempleo.