A la invitación a los partidos progresistas para sumarse al frente común de la izquierda impulsado por Gabriel Rufián le faltaba la respuesta de un personaje crucial, Podemos, y ya la tenemos: un no rotundo. La formación morada no quiere saber nada de candidatura única, de generosidad, de altura de miras en un momento histórico trascendental con la extrema derecha llamando a las puertas del poder. Podemos es la viva expresión de la izquierda cainita.
La líder del partido, Ione Belarra, ha reivindicado a su formación como la alternativa de izquierdas para vencer a las derechas “sin miedo” y ha rechazado otras propuestas basadas en “cálculos electorales” (tal como pide Rufián) porque con este planteamiento, ha avisado, los ciudadanos concluirán que hay que apoyar al PSOE, según informa Efe.
Belarra y los suyos viven en un mundo muy alejado de la realidad. Desde las pasadas elecciones generales, Podemos no ha hecho más que perder espacio político. Hoy son un partido zombi a un paso de la desaparición. Sin embargo, pese a los toques de atención de los votantes, insisten en enrocarse. Allá ellos. Pero es más que evidente que Rufián les ha metido un gol por la escuadra esta vez al saber leer el momento histórico en el que nos encontramos y al saber hacer el diagnóstico correcto. Podemos es pura nostalgia. Hace tiempo que dejó de ser una herramienta util para transformar la sociedad.
Al inicio de la reunión del Consejo Ciudadano Estatal, el órgano de dirección política, Belarra ha comentado que “últimamente todo el mundo en España habla sobre cómo frenar a la extrema derecha”, en alusión a las propuestas de Gabriel Rufián y de la nueva coalición Sumar, pero ha dicho que en Podemos proponen otra cosa. “Os proponemos que a pesar del miedo, la izquierda se ponga de pie que salgamos ahí fuera, a defender esta camiseta con orgullo a sudarla a parar esta ofensiva reaccionaria, con más derechos peleando en las calles y en las instituciones”, señaló.
Además, ha dejado claro el rechazo de Podemos a participar en la nueva coalición Sumar o en el frente amplio que defiende Rufián, al oponerse a cualquier alternativa de izquierdas basada en cálculos electorales, aunque no ha citado expresamente al portavoz de ERC en el Congreso en ningún momento.
“Si todo el planteamiento es de cálculo en la ley electoral, de matemática parlamentaria, de candidatura con más opciones electorales, entonces está clara cuál va a ser la conclusión. Al final es que hay que apoyar al PSOE y que hay que votar al PSOE porque es la candidatura más grande”, advirtió.
Belarra insistió en que la “inacción” del Gobierno de Pedro Sánchez en asuntos como la política de vivienda es lo que, en su opinión, “está alimentando el malestar (ciudadano) que alimenta a su vez a la extrema derecha”.
Ha subrayado que la alternativa de izquierdas que propone Podemos no está basada en el miedo ante el avance de PP y Vox porque el miedo, ha dicho, “no llega ahora con la ultraderecha” ya que lo tienen por ejemplo “los inquilinos que no llegan a fin de mes”.
“Nosotras hoy más que nunca estamos convencidas de que nuestro país necesita una izquierda feminista, antirracista, ecologista y antifascista, una izquierda para la mayoría trabajadora fuerte, un proyecto con ambición que no haga política desde el miedo, porque el miedo, compañeros y compañeras, paraliza”, afirmó.
“A veces la vida no va de cantidad, va de calidad, y han hecho más cuatro diputadas valientes de Podemos que cinco ministros de Sumar”, añadió. En su intervención, Belarra ha apelado a la gente que está “desencantada” y “desconectada” con el Gobierno de Pedro Sánchez y que quiere un cambio, y ha instado a activar en la ciudadanía la memoria del 15M, del 8M y de las luchas sindicales de la Transición.
En este sentido, ha propuesto un proyecto “que cambie el rumbo de este país de nuevo, un proyecto confederal que construya una república plurinacional, sin reyes herederos del franquismo” y que defienda políticas sociales.
