Feijóo, una caricatura de político

El líder del PP se muestra sumiso con el dictador de Occidente Trump y hace gala de su ignorancia en Derecho internacional

04 de Marzo de 2026
Actualizado a las 11:18h
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Feijóo
Feijóo en una imagen de archivo | Foto: PP

La crisis en Oriente Medio está destapando las carencias de Feijóo en política internacional, en fundamentos del Derecho, en todo. Ayer, el líder del Partido Popular se ponía de lado de Estados Unidos, vergonzantemente, solo para atacar a Pedro Sánchez. El gallego mendigó a los “aliados de España” que respeten al país, después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, haya amenazado con cortar todo el comercio con España en represalia por su actitud pacifista frente a la guerra. Además, el magnate neoyorquino dijo que España es “un socio terrible” de la OTAN por no contribuir con el 5 por ciento de su PIB a gasto armamentístico y por no autorizar el uso de las bases de Morón y Rota para bombardear Irán.

“Primero, España. A nuestros aliados les pido respeto a nuestra Nación”, afirmó Feijóo en su cuenta de X. Sin embargo, ese patriotismo de pandereta se le ha caído al dirigente conservador en cinco minutos. Nadie puede entender que el jefe de la oposición se ponga al servicio del amo de una superpotencia que amenaza los intereses de nuestro país. Trump se ha propuesto arruinar España con su embargo comercial; Trump va a saltarse el convenio de bases de Morón y Rota, que establece claramente la soberanía española sobre esas instalaciones militares, para utilizarlas como base de repostaje de los aviones que destruyen Irán; el objetivo de Trump es ponernos en la diana. Una guerra de todo tipo. Ningún hombre que aspire a llegar a la Moncloa puede estar al lado de semejante sujeto.

Pero, hoy mismo, Feijóo no solo ha dado muestras de patrioterismo de baja estofa, sino de ignorancia grave al asegurar que el Derecho internacional no puede estar por encima de los Derechos humanos. Por lo visto no sabe el líder del PP que ambas cosas van íntimamente unidas y que no se entiende la una sin la otra. El Derecho internacional se creó precisamente para evitar que un dictador invada o destruya un país a su libre albedrío. Para proteger a la población civil de los desmanes de la guerra. El ministro Albares ya le ha sugerido al jefe genovés que le dé un repaso a los convenios, tratados y resoluciones de la ONU para que se ponga al día con una asignatura de la carrera que por lo visto se saltó. Más le hubiese valido aprovechar el tiempo, hincar codos, estudiar en sus tiempos jóvenes, y dejarse de tanto paseo en yate con el narco Dorado. No debió pisar mucho la Universidad de Santiago de Compostela. 

Trump ha dinamitado todo tipo de reglas del juego para establecer la ley de la selva, la ley del más fuerte, y mientras este drama mundial sucede Feijóo se postra ante Washington, balbucea unas incoherencias políticas y se pone a darle patadas a los manuales jurídicos. La sumisión de Feijóo a Trump resulta sonrojante, bochornosa. Tanto como el del esclavo a su señor. La posibilidad de una guerra comercial entre Estados Unidos y España resulta aterradora. Se habla de un embargo de 56.000 millones de euros. Una ruina para nuestro país. Un castigo injusto contra el que es preciso levantar la voz. Para España, los riesgos se concentran en varios frentes: agricultura y alimentación (productos como el aceite de oliva, el vino o los cítricos ya han sido objeto de tensiones arancelarias en el pasado); industria automovilística (la exportación de vehículos y componentes es un pilar importante de la economía española); y tecnología y energías renovables (sectores emergentes que podrían verse afectados por restricciones o cambios regulatorios).

Los expertos coinciden en que una escalada arancelaria tendría efectos negativos tanto para España como para Estados Unidos, dado el nivel de interdependencia económica. Sin embargo, también señalan que las decisiones comerciales suelen responder a dinámicas políticas internas, lo que añade un elemento de imprevisibilidad.

La reacción de la Unión Europea ante las advertencias estadounidenses será sin duda contundente. En ocasiones anteriores, Bruselas ha respondido con medidas coordinadas para proteger a los Estados miembros. No obstante, la diversidad de intereses nacionales puede dificultar una respuesta unitaria. Es momento de estar con la UE, no con un tirano genocida como Trump y Netanyahu. Pero Feijóo no da una a derechas. Patriotero demagógico e inculto en política internacional. El líder del PP es una grotesca caricatura de político.

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