Miles de personas se manifestaron este domingo en el centro de Madrid para protestar contra la política sanitaria del Gobierno de la Comunidad y reclamar un refuerzo decidido de la sanidad pública. Bajo el lema “Salvar la sanidad pública madrileña. Por la salud de todas y todos”, la marcha reunió a profesionales sanitarios, pacientes y ciudadanía en general, convocados por sindicatos y asociaciones vecinales. Según la Delegación del Gobierno, participaron unas 8.000 personas, cifra que los organizadores elevaron hasta las 40.000.

La movilización arrancó a las 12:00 horas frente al Ministerio de Sanidad y recorrió el centro de la capital hasta la Puerta del Sol, donde se leyeron las principales reivindicaciones. Pancartas y consignas coincidieron en un mensaje común: denunciar el deterioro progresivo del sistema sanitario madrileño, exigir una financiación pública suficiente y frenar lo que consideran una privatización encubierta de servicios esenciales.
La voz de UGT Madrid: atención primaria y vínculo asistencial
La secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas, fue una de las primeras en intervenir y situó el foco en la raíz del problema. Huertas calificó la situación de la sanidad pública madrileña como el resultado directo de “un modelo político basado en recortes continuos y en la infrafinanciación”, que empuja tanto a pacientes como a profesionales hacia la sanidad privada.

La dirigente sindical puso especial énfasis en la atención primaria, a la que definió como “la puerta de entrada al sistema sanitario”. Denunció que proyectos organizativos como el conocido como Proyecto Oracle rompen el vínculo entre paciente y profesional sanitario al asignar médicos distintos en plazos de 72 horas, lo que, a su juicio, provoca diagnósticos más lentos, urgencias saturadas y una peor detección de enfermedades graves y problemas de salud mental.
Susana Huertas alertó también de la precarización de las condiciones laborales: horarios interminables, desorganización y falta de planificación que están empujando a muchos profesionales a abandonar la Comunidad de Madrid. “No faltan médicos y enfermeras por casualidad; se van porque las condiciones de trabajo son malas”, afirmó, reclamando una financiación adecuada y una organización del trabajo que proteja tanto a quienes cuidan como a quienes necesitan cuidados.

Infrafinanciación y desigualdad territorial
Durante la protesta se recordó que, pese al incremento presupuestario anunciado para este año, Madrid sigue situándose a la cola en gasto sanitario por habitante. Según los datos citados, la inversión se mantiene varios cientos de euros por debajo de la media nacional y muy lejos de comunidades como Asturias, lo que para los convocantes evidencia un problema estructural y no coyuntural.
Entre los asistentes, Elena, enfermera de un hospital público madrileño, resumía el sentir general en declaraciones a EFE: “Cada vez hay menos medios y menos personal, y eso nos afecta a todos”. Testimonios como el suyo se repitieron a lo largo del recorrido, junto a quejas por las listas de espera quirúrgicas y de pruebas diagnósticas, así como por la dificultad para conseguir cita en atención primaria en plazos razonables.

Reivindicaciones claras y sostenidas
En la Puerta del Sol, los organizadores insistieron en la necesidad de reforzar la atención primaria, reducir las listas de espera, ampliar la red de salud mental y mejorar la conciliación y las condiciones laborales del personal sanitario. También reclamaron un mayor control del peso de la industria sanitaria y la incorporación de una perspectiva de género en la gestión del sistema.

La movilización contó además con la presencia de representantes políticos. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y secretario general del PSOE de Madrid, Óscar López, acusó al Gobierno regional de “convertir un derecho en un negocio” y de desviar recursos públicos hacia intereses privados. Desde Más Madrid, su portavoz municipal Rita Maestre denunció que las élites económicas están “robando” recursos a la sanidad pública, mientras que la secretaria general de CCOO de Madrid, Paloma López, exigió que el dinero público se destine a garantizar una atención sanitaria en igualdad de condiciones.
Los convocantes subrayaron que esta protesta no es un hecho aislado, sino parte de un compromiso permanente en defensa de la sanidad pública madrileña. “Salvar la sanidad pública es una urgencia”, insistieron, advirtiendo de que sin cambios profundos el deterioro del sistema seguirá afectando tanto a la calidad asistencial como a la cohesión social en la Comunidad de Madrid.

Foto galería de la manifestación por la sanidad pública en Madrid