España afronta las horas decisivas contra el fuego antes de una nueva ola de calor

Madrid alcanza las 28.000 hectáreas, Ávila combate el mayor incendio de la serie histórica y Castellón mantiene a 91.000 personas evacuadas o confinadas

España afronta las horas decisivas contra el fuego antes de una nueva ola de calor
27 de Julio de 2026
Actualizado a las 15:34h
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España ha entrado este lunes en una carrera contra el tiempo. Los equipos de extinción disponen de apenas dos jornadas para consolidar los avances logrados durante la noche antes de que una nueva ola de calor eleve las temperaturas y vuelva a convertir el viento y la baja humedad en aliados de las llamas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido desde el Puesto de Mando Avanzado de la Vall d’Uixó de que todavía “quedan horas difíciles y complejas”. El jefe del Ejecutivo ha pedido a la población que extreme la prevención, siga únicamente las instrucciones oficiales y no se deje arrastrar por los bulos que circulan en las redes sociales.

España supera ya las 170.000 hectáreas quemadas desde el comienzo del año. La superficie se ha disparado en apenas unos días y multiplica por seis la registrada en el mismo periodo de 2025. El país mantiene alrededor de una decena de grandes incendios activos o en proceso de contención mientras la Agencia Estatal de Meteorología prepara el aviso por una nueva ola de calor en la Península.

La emergencia se concentra especialmente en cuatro territorios: la Comunidad de Madrid, Ávila, Toledo y Castellón. Cada incendio presenta una evolución diferente, pero todos permanecen conectados por el mismo riesgo: que las condiciones meteorológicas reviertan los avances conseguidos por los equipos durante las últimas horas.

Madrid alcanza las 28.000 hectáreas

El gran incendio de la Sierra Oeste madrileña continúa activo y sin estabilizar. La superficie afectada se eleva ya a unas 28.000 hectáreas, frente a las 25.000 calculadas durante el domingo. Los tres incendios originados en Almorox, Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias se fusionaron durante los primeros días de la emergencia y mantienen ahora tres sectores prioritarios.

El frente más activo se encuentra al norte del embalse de San Juan. Los equipos intentan impedir que las llamas progresen hacia Valdemaqueda y que las reproducciones vuelvan a amenazar zonas que habían sido defendidas durante el fin de semana.

También se trabaja intensamente en Cadalso de los Vidrios, Villa del Prado y la urbanización Costa de Madrid. Otro sector avanza desde Sotillo de la Adrada y obliga a proteger el entorno de Cenicientos. El fuego continúa reaccionando a cada cambio de viento, lo que dificulta consolidar el perímetro.

La Comunidad de Madrid mantiene evacuados once municipios o núcleos de población y confinados San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Villa del Prado y Valdemaqueda. Más de 55.000 personas permanecen afectadas por alguna de estas medidas y unas 2.500 están alojadas en los dieciocho puntos de acogida habilitados.

Más de 1.300 personas mayores o con discapacidad han tenido que ser trasladadas y veintiún centros residenciales o asistenciales han sido evacuados. Los servicios sanitarios madrileños han realizado cerca de 1.300 atenciones desde el comienzo de la emergencia. 

El despliegue regional incluye alrededor de 300 bomberos y agentes forestales, cincuenta vehículos terrestres y ocho medios aéreos. Numerosas carreteras de la Sierra Oeste permanecen cortadas, por lo que las autoridades siguen pidiendo que se eviten todos los desplazamientos que no sean imprescindibles.

Ávila mantiene el mayor incendio registrado

El incendio iniciado en Burgohondo ha quemado alrededor de 50.000 hectáreas y continúa siendo el mayor siniestro forestal de la serie oficial española, iniciada en 1968. Su perímetro alcanza aproximadamente 160 kilómetros, una dimensión que obliga a dividir el operativo en numerosos sectores.

La noche ha permitido avanzar en algunas zonas, pero preocupan especialmente Mijares y Casillas. La orografía dificulta el acceso de los equipos terrestres y obliga a crear cinturones de seguridad mediante maquinaria, medios aéreos y trabajos manuales.

En Mijares se lucha contra varias reproducciones próximas a masas forestales con gran capacidad de combustión. En Casillas, completamente evacuada, el operativo intenta estabilizar las llamas y evitar que encuentren nuevos corredores hacia los valles del Alberche y del Tiétar.

Los responsables de la emergencia mantienen como prioridad la defensa de los cascos urbanos. El viento ha reducido la intensidad general del frente durante algunos periodos, pero sigue siendo capaz de desplazar pavesas y generar nuevos focos a gran distancia.

Las llamas de Ávila han terminado confluyendo con el incendio madrileño en el entorno del embalse de San Juan. Por esta razón, ambos fuegos se gestionan bajo una dirección integrada, aunque continúan presentando sectores y comportamientos diferentes. (

Toledo estabiliza su perímetro

La evolución más favorable se registra en el sector correspondiente a Castilla-La Mancha. El dispositivo Infocam considera estabilizado dentro de su territorio el perímetro asociado a los incendios de Almorox, la Sierra Oeste y Burgohondo.

La estabilización no significa que hayan terminado los trabajos. Todos los recursos de Castilla-La Mancha continúan a disposición del mando integrado y once municipios de la provincia de Toledo permanecen evacuados.

El Gobierno había ampliado a Toledo la declaración de emergencia de interés nacional después de que el fuego cruzara límites provinciales y amenazara nuevos núcleos. La situación ilustra la enorme complejidad de una catástrofe que ya no puede entenderse como una suma de incendios aislados.

Castellón sigue sin controlar el fuego

El incendio de la Vall d’Uixó ha quemado ya unas 7.200 hectáreas y continúa sin control. Su avance por la Sierra de Espadán mantiene evacuadas a más de 16.000 personas y confinadas a unas 75.000.

Los principales esfuerzos se concentran en Eslida, en la urbanización Monserrat de Betxí y en el entorno del Montí, en Onda. Más de 400 efectivos terrestres y veinticinco medios aéreos participan en las operaciones.

Las evacuaciones y los confinamientos se mantendrán, al menos, hasta el final de este lunes. Antes de autorizar el regreso, los técnicos deberán comprobar la seguridad de los accesos, la calidad del aire y del agua y el funcionamiento de los servicios básicos.

La Guardia Civil ha tomado declaración a varios testigos para esclarecer el origen del incendio. Aunque todavía no se ha determinado si fue intencionado, los primeros indicios no apuntan a causas naturales. Todas las líneas de investigación permanecen abiertas.

Sánchez ha visitado este lunes el puesto de mando de la Vall d’Uixó y ha defendido la cooperación entre el Gobierno de España, la Generalitat Valenciana, la Diputación y los ayuntamientos. El Ejecutivo ha desplegado en Castellón a 578 efectivos estatales, entre miembros de la UME, personal del Ministerio para la Transición Ecológica y agentes de la Guardia Civil.

Lunes y martes serán determinantes

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, considera que existe “control sobre la emergencia”, aunque ha reconocido que el operativo avanza despacio porque la meteorología no está ayudando.

Casi 3.000 efectivos y alrededor de un millar de medios terrestres, aéreos y logísticos trabajan en el dispositivo conjunto de Madrid y Ávila. Según Interior, este lunes y el martes serán dos jornadas decisivas para dominar los sectores más activos antes de que las condiciones empeoren a partir del miércoles 29 de julio. 

Marlaska ha pedido que se respeten rigurosamente las órdenes de evacuación y confinamiento. Regresar sin autorización o acceder a las zonas restringidas puede poner en peligro a los vecinos y obligar a desviar recursos destinados a combatir las llamas.

Reconstruir lo que deje el incendio

El Gobierno aprobará este martes la declaración de las zonas afectadas como gravemente dañadas por una emergencia de protección civil. La medida permitirá articular ayudas para viviendas, empresas, explotaciones agrarias y ganaderas, infraestructuras municipales y espacios naturales.

Sánchez ha insistido en que la respuesta debe cubrir cuatro etapas: prevención, emergencia, recuperación y reconstrucción. También ha reclamado nuevamente un pacto de Estado frente a la emergencia climática y ha defendido la creación de más de mil refugios climáticos para proteger a la población vulnerable durante los episodios de calor extremo. (La Moncloa)

España dispone de una ventana muy estrecha. Los incendios no están vencidos, pero los equipos han logrado contener parte de su avance. Las próximas horas decidirán si esos progresos pueden consolidarse antes de que la nueva ola de calor vuelva a colocar a los montes, los pueblos y decenas de miles de personas frente a la amenaza del fuego.

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