Ayuso desatada: colonización “civilizadora”, sospechas sobre elecciones, ataques a inmigrantes y una España católica frente al “gobierno mafioso”

La presidenta madrileña convierte una entrevista en Ok Diario en un compendio de revisionismo colonial, agitación contra las instituciones, discurso antiinmigración, ataques al aborto y deslegitimación del adversario político

18 de Marzo de 2026
Actualizado a las 12:38h
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Ayuso desatada: colonización “civilizadora”, sospechas sobre elecciones, ataques a inmigrantes y una España católica frente al “gobierno mafioso”

Ayuso se quitó cualquier disfraz en su entrevista en Ok Diario y dejó una ristra de declaraciones que retratan con crudeza el proyecto ideológico que encarna: defensa de la colonización como empresa “civilizadora”, sospechas lanzadas sobre el sistema electoral, ataques a la inmigración, moralismo contra el aborto y una apelación constante a una España católica supuestamente asediada por un “gobierno mafioso”. Más que una entrevista, fue una exhibición descarnada de revisionismo, agitación y deslegitimación política.

La conversación arranca entre frases entrecortadas, saludos, colocaciones ante la cámara y comentarios de pasillo. Antes de entrar en materia ya se percibe el tono: cercanía, complicidad ambiental y una atmósfera diseñada para la comodidad política de Isabel Díaz Ayuso. No es una entrevista de control. Es un espacio de refuerzo donde el medio, Ok Diario, acompaña, sugiere y empuja.

La protonterapia como primer escaparate

Ayuso aprovecha el inicio para poner en primer plano una obra sanitaria de alto impacto: la protonterapia. La presenta como una técnica puntera, menos invasiva, especialmente útil en niños y jóvenes por la sensibilidad de sus tejidos, y capaz de actuar de forma más directa contra la célula cancerígena. El mensaje es claro: gestión, tecnología y vidas salvadas.

La presidenta explica que Madrid tendrá cuatro máquinas de protonterapia, dos en la sanidad privada y dos en la pública. Y ahí introduce un elemento central de su discurso: las de la pública existen gracias a la donación de la Fundación Amancio Ortega, además de la inversión autonómica en búnkeres e infraestructuras.

Defensa cerrada de la colaboración público-privada

Lejos de limitarse al dato, Ayuso convierte la respuesta en una enmienda ideológica. Defiende la colaboración público-privada como modelo y presenta a grandes empresas y fundaciones como actores discretos, eficaces y patrióticos, que no buscan medallas ni titulares. En esa lógica, la sanidad pública aparece reforzada no solo por el presupuesto público, sino por el capital privado elevado a categoría moral.

La presidenta sostiene que el PP ganó en la mayoría de los ayuntamientos madrileños, que gobierna en más de un centenar y que las pocas encuestas que manejan siguen mostrando ampliación de mayorías. El mensaje de fondo es que Madrid no es solo una base electoral; es un proyecto político expansivo, casi una excepción dentro de España.

México y el paso al gran revisionismo

El salto temático es brusco, pero revelador. De la sanidad se pasa a la colonización de México. A partir de una referencia a las palabras del jefe del Estado sobre abusos cometidos durante la colonización, Ayuso entra en uno de los bloques más duros y polémicos de toda la entrevista.

Defensa integral de la monarquía hispánica

Aquí entra uno de los bloques ideológicamente más duros. El entrevistador plantea que el jefe del Estado habría dicho que hubo “muchos abusos” en la colonización de México por parte de España y pregunta si Ayuso secunda esa opinión, añadiendo si “le pide perdón a Obrador y compañía y a Sheinbaum”.

Ayuso intenta enmarcar las palabras del rey en un contexto más amplio, aludiendo a las Leyes de Indias, a la obra de los Reyes Católicos y a la monarquía hispánica en ambos lados del Atlántico. Defiende que no se puede mirar el pasado “con las gafas del presente” y presenta la acción de la monarquía hispánica como algo que habría cambiado el mundo, dejando universidades, cultura, religión y una comunidad de 600 millones de personas.

Luego llega una de las partes más brutales de sus declaraciones: cuando se le pregunta si cree que hubo abusos, Ayuso dice que abusos ya existían entre las poblaciones indígenas, cita a aztecas y mayas por los sacrificios rituales y afirma que “llegamos los de la cruz” y pusimos “un nuevo orden”, una manera de entender que la vida es sagrada y que “había que civilizar” y trasladar al Nuevo Mundo una forma diferente de vivir. Se muestra orgullosa de esa herencia.

El entrevistador remata la jugada con otra frase gruesa, diciendo que Isabel la Católica “no debía ser muy abusona” cuando declaró iguales a los habitantes de allí. Ayuso responde que aquello no era una colonia sin más, que eran “parte de los nuestros” y reivindica el mestizaje como parte de la gran obra española.

objeción al aborto, “wokismo patrio” y lista de médicos

Inda introduce la cuestión de la lista de objetores al aborto en términos claramente ideológicos, hablando de “wokismo patrio” y preguntando si Ayuso garantizará el secreto de quienes objetan.

Ayuso responde que no va a permitir que ningún médico sea señalado en la Comunidad de Madrid por actuar contra su conciencia, invoca la Constitución, la libertad religiosa y la libertad de conciencia, afirma que están defendiéndose en los juzgados y añade una frase muy significativa: que, llegado el caso, preferirá hacer caso a un juez antes que a “una ley sectaria”.

Se le pregunta directamente a Ayuso si está a favor o en contra del aborto. Ella responde con la fórmula de que el aborto debe ser legal y seguro, pero “poco frecuente”. A partir de ahí despliega un discurso moral y demográfico: habla de más de 100.000 abortos al año, dice que fomentar más el aborto le parece una “atrocidad”, sostiene que en muchos casos se puede evitar y que la peor parte se la llevan las mujeres y también el no nacido, “a quien nadie consulta”.

Luego vincula el aborto con el envejecimiento de España, la baja natalidad, la pérdida de peso social y político del país y una sociedad que, al tener menos hermanos, abuelos y familia, estaría “más perdida”. Remata con la idea de que “nos deshumanizamos” y de que se han desordenado las prioridades, aunque reconoce que ella no es el mejor ejemplo para decirle a nadie cómo vivir.

Castilla y León y la “aldea gala” madrileña

Se le pregunta por los resultados en Castilla y León y por el crecimiento de Vox en España y en otros países europeos. Ayuso se felicita de que el PP siga gobernando allí décadas después y menciona acuerdos con Mañueco en urgencias, emergencias, transporte e incendios.

Cuando se le plantea si Vox podría sobrepasar al PP, Ayuso responde con la imagen de que ella preside una “aldea gala”, la Comunidad de Madrid, presentada como un espacio singular en el que ese fenómeno no se reproduce igual. Reitera que lleva años defendiendo sus mismas ideas y que ahora su principal preocupación no es Vox sino un “Gobierno tramposo” capaz de alterar el juego electoral.

Cuando la entrevista gira hacia Vox, Castilla y León y la extrema derecha en Europa, Ayuso elige una imagen llamativa: ella preside una “aldea gala”, la Comunidad de Madrid. Con ello quiere decir que Madrid resiste como un reducto singular, una excepción donde su fórmula política seguiría funcionando incluso mientras otras derechas europeas se desplazan o se fragmentan.

Insinuaciones de pucherazo, prensa “que queda” y voto por correo

Aquí aparece una de las mayores burradas del entrevistador y una de las derivas más graves de Ayuso. El entrevistador le pregunta si puede haber pucherazo. Ayuso dice que es momento de exigir tres cosas: transparencia al Gobierno, apoyo a la prensa libre “que queda” y movilización de los ciudadanos para votar “con el DNI en la mano”.

Luego Inda mete miedo con el voto por correo, recordando que “permanece guardado en sacos”. Ayuso contesta que cree en el sistema “una vez en la urna”, pero al mismo tiempo dice que no cree en muchas de las cosas que han pasado. A continuación enlaza las elecciones de 2023 con una supuesta “compra nacionalista” del voto catalán, manipulación de circunscripciones y un “desincentivo” del voto por correo.

Nacionalizaciones, regularizaciones masivas y teoría conspirativa electoral

Este bloque es central por su gravedad política. Ayuso sostiene que el Gobierno podría estar sustituyendo el viejo supuesto problema del voto por correo por otro: regularizaciones y nacionalizaciones masivas. Dice tener datos del CIS sobre intención de voto de personas nacionalizadas por países de origen y afirma que muchos de esos colectivos votarían mayoritariamente al PSOE, salvo el caso venezolano, que según ella favorecería más al PP y a Vox.

A partir de ahí desarrolla una narrativa de manipulación electoral: acusa al Gobierno de querer fabricar votantes, habla de 500.000 o más de 850.000 regularizaciones según distintas fuentes, suma el arraigo familiar y las nacionalizaciones por la Ley de Memoria Democrática. Defiende que se estaría dando el carné de español a personas que ni siquiera han estado en España.

Además, asegura que el censo de Madrid se estaría duplicando, que al nacionalizarse el sistema recomendaría Madrid como circunscripción por defecto y que todo eso alteraría los servicios públicos, el voto y hasta la aplicación de la ley d’Hondt. Presenta a Bolaños como cerebro de la operación.

Ida empuja todavía más: dice que si un millón de nuevos españoles se incorpora por esta vía, esos serían “todos votos para la izquierda”. Ayuso rebaja un poco la literalidad, diciendo que eso es lo que pretenden, aunque insiste en que es denunciable y exige transparencia.

Al reforzar esa teoría, Ayuso llega a cuestionar la fiabilidad democrática del voto procedente de países como Cuba. Dice que un cubano de 30 años no ha votado nunca en unas elecciones libres y se pregunta cómo confiar en un proceso limpio desde un régimen no democrático. De nuevo, la pregunta no es solo a quién votan esos nuevos españoles, sino si su voto resulta sospechoso por origen.

“Gobierno mafioso” y alternancia en peligro

El lenguaje se endurece aún más cuando Ayuso habla de un “gobierno mafioso”, de instituciones colonizadas y de una alternancia política cada vez menos garantizada. No es simple oposición dura: es una narrativa de deslegitimación estructural, donde el Ejecutivo ya no es un adversario democrático, sino un aparato dispuesto a colonizarlo todo.

Sánchez no dejaría el poder limpiamente

Aquí Inda pregunta directamente si Sánchez dejaría el poder pacíficamente si perdiera. Ayuso responde que no cree que vaya a ser “un final bueno”, habla de corrupción, entorno familiar, Navarra, Bildu y un desenlace “abrupto” y “agresivo”. Dice que lo intentaron con la guerra, con Franco y que usarán lo que sea para movilizar las calles. También menciona la Vuelta Ciclista a España y vuelve a la idea de los censos alterados. Aunque no formula una acusación cerrada, sí dibuja un marco donde el Gobierno estaría dispuesto a casi cualquier cosa para mantenerse.

Irán, Trump, Netanyahu y Europa

La entrevista da entonces un giro internacional. Sobre la guerra impulsada por Trump y Netanyahu contra Irán, Ayuso sostiene que, aunque Estados Unidos debería contar con Europa, esa guerra sí afecta a la Unión Europea. Lo justifica por la proyección internacional del régimen iraní y por sus tentáculos sobre el continente.

En ese marco, recuerda el atentado contra Alejo Vidal-Quadras y vincula al régimen iraní con una televisión que, según dice, impulsó a Pablo Iglesias hasta la vicepresidencia del Gobierno de España. El argumento mezcla terrorismo, teocracia, influencia mediática y política nacional en una misma cadena de sospecha.

Inmigración, mafias y una España “mexicanizada”

El tramo final concentra otro de los grandes ejes ideológicos de la entrevista: la inmigración. La conversación llega a formular que la entrada masiva de inmigrantes está “mexicanizando” o “argentinizando” España. Ayuso intenta introducir algún matiz, pero enseguida vuelve al marco clásico: sin ley y orden, dice, todo se degrada.

Se pregunta qué va a hacer con los menas en la Comunidad de Madrid. Ayuso dice que ya han llevado a la justicia varios casos de supuesto fraude de menores que no lo eran y que no quieren recibirlos en esas circunstancias. Asegura que el Gobierno elige municipios prioritarios para hacer más daño y asienta campamentos de manera casi incontrolada.

Cuando se le pregunta si están aceptando las cuotas impuestas, responde que desde el primer día han denunciado ese reparto, que no están de acuerdo, pero que una vez aquí no tienen competencias en seguridad, extranjería o fronteras y les toca cumplir con la ley del menor.

Madrid, vivienda y cierre en clave de combate

El cierre devuelve la conversación a Madrid, la fiscalidad y la vivienda. Ayuso defiende nuevas rebajas de impuestos, posibles incentivos para la compra de vivienda joven y una liberalización de suelo y construcción como salida al problema habitacional. Carga contra la ley estatal de alquiler, a la que culpa de hundir la oferta, y vuelve a presentar al Gobierno como responsable de empobrecer a la clase media, fabricar dependencia y atacar a Madrid. La entrevista termina entre alusiones al cambio urgente en España, la “banda del Peugeot”, la confianza en Feijóo y una despedida tabernaria. Pero el balance ya estaba escrito mucho antes: Ok Diario ofreció a Ayuso un escaparate sin freno, y Ayuso respondió con un retrato político sin maquillaje, donde caben la nostalgia imperial, el moralismo antiaborto, la sospecha electoral, la agitación identitaria y una visión de España asediada que convierte al adversario en amenaza existencial.

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