Pero, ¿qué quieren los “jarrones chinos” socialistas o sus líderes históricos o sus barones? ¿un pacto “a la portuguesa” con un gobierno en minoría del PSOE y apoyos puntuales de Ciudadanos y Podemos? ¿mantenerse en la oposición a toda costa pase lo que pase, como interpretó tras el 20D la presidenta andaluza?Pablo Iglesias ha adelantado ya que la vía portuguesa no la contempla y el partido de Albert Rivera también avanza que no apoyará ni a Rajoy ni a Sánchez como jefes de un futuro ejecutivo. ¿Repetición de elecciones entonces? Sería la opción menos deseada por la ciudadanía, aunque no por algunos partidos como PP o Podemos, que aprovecharían el río revuelto para hacer ganancia de pescadores.Aquí puede encontrarse la clave. Una vez digerida la sorpresa del paso al lado protagonizado por el presidente en funciones, Mariano Rajoy, la baronía socialista vería como más aceptable un pacto de “estabilidad” a tres bandas con Ciudadanos, PSOE y Partido Popular, pero con la salvedad de que no sea Rajoy quien presida ese ejecutivo. Es entonces cuando se abriría paso la “operación Menina”, reiterada una y otra vez por el líder de Ciudadanos durante la campaña electoral.La baronía socialista vería como más aceptable un pacto de “estabilidad” a tres bandas con Ciudadanos, PSOE y Partido PopularCada vez son menos clamorosas las voces desde PSOE y Ciudadanos contra el PP, al fin y al cabo ha sido el partido más votado el 20D y es el que se presupone que debe realizar los mayores esfuerzos para formar gobierno. Esta bajada del tono de socialistas y partido naranja contra el PP se puede mantener durante las negociaciones en marcha a varias bandas siempre y cuando no repita Rajoy como presidente. De este modo, no verían del todo mal que Soraya Sáenz de Santamaría asumiera la presidencia de un gobierno en minoría con los apoyos puntuales de PSOE y Ciudadanos.
Pedro Sánchez ha repetido en incontables ocasiones que los españoles han optado por un gobierno de “progreso” y que no apoyaría al PP de Rajoy, pero vistas las condiciones que Podemos ha puesto sobre la mesa, Sánchez se halla entre dos fuegos, y muy probablemente salga quemado de los dos, aunque el que proviene de su flanco derecho le puede acarrear menos quebraderos de cabeza internos a nivel de partido, pese a que electoralmente se la juegue definitivamente un PSOE que lleva años perdiendo electores a cientos de miles convocatoria electoral tras convocatoria electoral.Mientras tanto, Rajoy contempla el tablero desde la distancia, sabiéndose ya un “rey” amortizado que juega a su antojo con los tiempos que le otorga la ley y sin las “prisas” que otros quieren darle a la nueva legislatura, caso de Podemos y su plan de emergencia. La clave será conocer cómo se producirá el relevo de competencias en un partido, el PP, que hasta ahora no ha elevado la voz contra su líder, al menos públicamente, y ahora espera acontecimientos tras la barrera.Añadir DiarioSabemos como fuente preferida de Google de forma gratuita
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