El negocio de los gimnasios y las instalaciones deportivas continúa creciendo, pero esa expansión no llega en las mismas condiciones a sus plantillas. Mientras los beneficios empresariales aumentaron un 25,3 % en 2024 y la facturación avanzó un 13,2 %, la parcialidad afecta al 49,6 % de las personas asalariadas y la temporalidad alcanza el 28,9 %. Ante esta brecha, UGT Cultura y Deportes y RUGE han reactivado la campaña "Nadie por debajo de los 20K", con la que exigirán un salario mínimo de 20.000 euros anuales en la negociación del nuevo convenio colectivo estatal.
El sector de los gimnasios crece, las empresas amplían instalaciones, suben las cuotas y compran nuevos centros, pero buena parte de quienes sostienen diariamente esa actividad continúa atrapada entre contratos parciales, jornadas partidas, desplazamientos constantes y salarios situados prácticamente en el nivel del Salario Mínimo Interprofesional.
UGT Cultura y Deportes y RUGE, la organización juvenil de UGT, quieren llevar esa contradicción a la mesa de negociación del VI Convenio Colectivo Estatal de Instalaciones Deportivas y Gimnasios. Para ello han reactivado y actualizado la campaña «Nadie por debajo de los 20K», cuya reivindicación principal es que ninguna categoría básica del convenio perciba menos de 20.000 euros brutos anuales.
La iniciativa no se limita a reclamar una subida salarial. El sindicato pretende fomentar las jornadas completas, limitar la parcialidad involuntaria, mejorar la regulación de los turnos partidos, reconocer el tiempo dedicado a preparar las actividades y garantizar que las mejoras pactadas se traduzcan realmente en las nóminas.
Los beneficios crecen un 25,3 %, pero la precariedad continúa
Los datos utilizados por el Gabinete Técnico de FeSMC-UGT muestran una evolución económica difícil de conciliar con las condiciones laborales del sector. De acuerdo con el análisis de la Encuesta Estructural de Empresas del Instituto Nacional de Estadística, los beneficios empresariales crecieron un 25,3 % en 2024 y la facturación de los gimnasios aumentó un 13,2 %.
Sin embargo, esa mejora no ha reducido la precariedad. Los datos laborales correspondientes al segundo trimestre de 2026 sitúan la tasa de parcialidad en el 49,6 % de las personas asalariadas. Entre las mujeres alcanza el 51,7 % y, en apenas un año, ha aumentado 4,3 puntos.
La temporalidad llega al 28,9 % y está avanzando más deprisa que el empleo indefinido: un 28 % frente a un 23,5 %. Al mismo tiempo, la antigüedad media en las empresas ha caído desde los 6,3 hasta los 4,8 años, un retroceso que refleja la elevada rotación existente en gimnasios e instalaciones deportivas.
La precariedad contrasta también con la cualificación de las plantillas. El 48,4 % de las personas asalariadas posee estudios superiores y el 61,3 % desempeña funciones técnicas o profesionales de apoyo. Pese a esa preparación, numerosas categorías profesionales permanecen vinculadas de hecho al salario mínimo.
UGT exige que nadie cobre menos de 20.000 euros al año
UGT Cultura y Deportes defenderá que las categorías básicas del nuevo convenio estatal tengan una retribución mínima de 20.000 euros brutos anuales. El sindicato considera que no se trata de una aspiración desproporcionada, sino de una referencia mínima para que trabajar en el sector permita vivir con cierta estabilidad.
"No estamos reclamando privilegios, sino algo tan básico como que trabajar permita vivir", defendió la portavoz de RUGE, Belén Guirao, durante la presentación de la campaña.
La responsable de Negociación Colectiva de UGT Cultura, Carolina Martín, señaló que el sindicato llevará a la mesa «un salario mínimo de 20.000 euros para las categorías básicas», junto con una mejora sustancial de las condiciones laborales y salariales de un sector que continúa marcado por la precariedad y la falta de reconocimiento profesional.
UGT cuenta con ocho de los 15 representantes de la parte social en la mesa negociadora, lo que le otorga la mayoría sindical durante la negociación del VI Convenio Colectivo Estatal de Instalaciones Deportivas y Gimnasios. Las conversaciones comenzaron en mayo y el sindicato espera que las reuniones se reanuden de manera inminente.
Aunque UGT quiere acelerar el proceso, sus responsables reconocen que no puede garantizarse que el nuevo convenio quede aprobado antes de que termine 2026. La organización sostiene que la prioridad no debe ser cerrar cualquier acuerdo, sino alcanzar uno que mejore realmente las condiciones económicas y sociales de las plantillas.
Trabajar en tres gimnasios para completar un salario
La elevada parcialidad no significa únicamente trabajar menos horas. En numerosos casos obliga a encadenar pequeños contratos en diferentes empresas y a desplazarse varias veces durante una misma jornada para conseguir unos ingresos suficientes.
La responsable de UGT Deportes, Noelia Olivar, describió la realidad de quienes salen de casa con una mochila y pasan el día trasladándose entre diferentes instalaciones: trabajan por la mañana en un centro, a mediodía en otro y por la tarde en un tercero, incluso durante los siete días de la semana, sin alcanzar pese a ello un salario digno.
"Nuestro trabajo sostiene los centros deportivos, pero seguimos soportando turnos imposibles y condiciones que no reconocen nuestra contribución a la salud de la ciudadanía", advirtió Olivar.
Esta organización del trabajo aumenta los gastos de transporte, reduce el tiempo de descanso e impide planificar la vida personal. Un contrato parcial puede ser voluntario cuando se compagina con los estudios, pero deja de serlo cuando representa la única alternativa disponible o cuando obliga a multiplicar empleos para poder pagar el alquiler.
La incertidumbre afecta especialmente a las personas jóvenes. Casi el 60 % de quienes trabajan en el sector tiene menos de 35 años y muchas desconocen cuántas horas trabajarán o cuánto cobrarán el mes siguiente.
"Ser joven no puede significar encadenar contratos parciales y salarios insuficientes. Necesitamos empleos que nos permitan construir un futuro", reclamó Guirao.
Horas de preparación que actualmente no se pagan
Una de las principales reivindicaciones afecta al tiempo que monitores, entrenadores e instructores dedican a preparar sus actividades. Su trabajo no comienza cuando entran en la sala ni termina cuando concluye una clase.
Las sesiones colectivas necesitan planificación, selección de ejercicios, adaptación a las personas participantes y, en actividades como el ciclo indoor, preparación musical. Una parte de estas tareas se realiza fuera del centro y no siempre se considera tiempo efectivo de trabajo.
UGT exigirá que esas horas sean reconocidas y remuneradas. El sindicato recuerda que las plantillas cuentan con conocimientos especializados relacionados con el deporte, el bienestar y la salud, y denuncia que esa cualificación no se corresponde con su reconocimiento profesional ni salarial.
La falta de condiciones estables también provoca que personas formadas abandonen el sector o busquen oportunidades en otros países. Para RUGE, los 20.000 euros deben convertirse en un punto de partida que permita retener ese talento y transformar el empleo temporal o complementario en una carrera profesional sostenible.
Contra las cláusulas que absorben las subidas salariales
La negociación salarial estará acompañada por la revisión del artículo 6 del convenio. Según UGT, su actual regulación permite compensar y absorber determinados complementos, de manera que algunas subidas no terminan convirtiéndose en un incremento efectivo de la nómina.
El sindicato quiere modificar o eliminar ese mecanismo para impedir que una mejora de las tablas salariales quede neutralizada mediante la absorción de otros conceptos. Durante la vigencia del anterior convenio, las categorías inferiores fueron actualizándose prácticamente al ritmo del Salario Mínimo Interprofesional, sin que se produjera un verdadero avance salarial.
La campaña plantea, por tanto, una doble exigencia: elevar las retribuciones mínimas y garantizar que las subidas pactadas lleguen íntegramente a las personas trabajadoras.
Plantillas insuficientes y trabajadores obligados a hacerlo todo
UGT también denuncia que algunas empresas mantienen a una sola persona por turno para realizar funciones que deberían corresponder a distintos puestos profesionales. Un trabajador de recepción puede verse obligado a gestionar altas y bajas, atender a los usuarios, resolver incidencias en las salas y asumir tareas de limpieza.
El sindicato no cuestiona ninguna de esas ocupaciones, pero reclama que las plantillas sean suficientes y que cada trabajador tenga correctamente reconocidas sus funciones, responsabilidades y categoría profesional.
Esta falta de personal aumenta la carga de trabajo y puede afectar tanto a la seguridad de las instalaciones como a la calidad del servicio. También contradice las quejas empresariales sobre las dificultades para cubrir determinados puestos: UGT sostiene que resulta muy difícil encontrar trabajadores para contratos de una o dos horas, con salarios reducidos y horarios dispersos.
Más accidentes laborales y menos posibilidades de conciliación
En 2024, la rama de actividades deportivas, recreativas y de entretenimiento registró un índice de accidentes laborales con baja un 15 % superior al promedio del conjunto de actividades económicas, según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
El organismo identifica los turnos, las jornadas prolongadas o irregulares y los descansos insuficientes como factores de riesgo psicosocial relacionados con la fatiga y las dificultades de conciliación. A ello se suma el desgaste físico que soportan quienes encadenan varias clases o actividades durante una misma jornada.
La plataforma sindical incluirá mejoras en los descansos, la planificación de los horarios, los permisos y la conciliación. Entre las propuestas planteadas figura también que el 6 de enero sea reconocido como día festivo dentro del sector.
UGT llevará la campaña directamente a los gimnasios
La campaña no se desarrollará únicamente en la mesa negociadora. UGT Deportes reforzará su presencia en gimnasios, clubes e instalaciones deportivas para detectar incumplimientos, asesorar a las plantillas y recoger sus demandas.
El sindicato también formará a sus delegadas y delegados para vigilar la aplicación del convenio y desarrollará iniciativas específicas para acercarse a las personas jóvenes. UGT Cultura y Deportes ha reforzado sus canales de comunicación y prevé utilizar las redes sociales, el correo electrónico, un canal de WhatsApp y una nueva página web para informar sobre la evolución de las negociaciones.
El objetivo es llegar también a quienes trabajan en centros sin representación sindical o desconocen incluso que existe un convenio estatal que regula sus derechos.
UGT y RUGE sostienen que el crecimiento de los gimnasios demuestra que existen recursos para mejorar las condiciones laborales. La disputa que comienza ahora no se limita a decidir cuánto deben cobrar las plantillas, sino a determinar qué parte de la expansión del negocio llega a las personas que hacen posible que los centros abran cada día.
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