Laura Muñoz Ibáñez, secretaria de Políticas Sociales de UGT Madrid, y Jesús La Roda, secretario general de la Unión Comarcal Este de UGT Madrid, han presentado este jueves en Alcalá de Henares el taller #TrabajoLibreDeBulos: desmontando prejuicios y estereotipos, una iniciativa dirigida a delegados y delegadas de empresas del Corredor del Henares para combatir, con datos, los discursos racistas y xenófobos que pretenden enfrentar a la clase trabajadora.
La jornada, impartida por Ana María Corral Juan, del Área Confederal de Migraciones de UGT, forma parte del proyecto “Por trabajo digno. Contra el racismo y por la convivencia en los centros de trabajo”, financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y cofinanciado por el Fondo de Asilo, Migración e Integración.
Laura Muñoz ha subrayado que “la mejor herramienta frente al odio es la verdad: datos, derechos y organización sindical”. Para la responsable de Políticas Sociales de UGT Madrid, “no se puede permitir que los bulos conviertan a quienes trabajan, cuidan y sostienen nuestra sociedad en chivos expiatorios”.
El informe presentado por UGT Madrid desmonta algunas de las falsedades más repetidas sobre la población migrante. En la Comunidad de Madrid, a 1 de enero de 2025, el 16,6% de la población tenía nacionalidad extranjera y, si se suman las personas españolas nacidas en el extranjero, más de una de cada cuatro personas tiene origen migrante. En municipios como Madrid, Alcalá de Henares, Coslada o Torrejón de Ardoz, el peso de la población extranjera supera incluso la media autonómica.
UGT Madrid recuerda que el crecimiento demográfico de la región depende de la migración. Entre 2021 y 2025, la Comunidad aumentó su población en 387.246 personas, y el 73% de ese incremento correspondió a población extranjera. Sin esa aportación, Madrid habría perdido población, especialmente por el descenso de personas españolas nacidas en España.
“El mensaje es claro: sin población migrante, Madrid tendría menos trabajadores, menos cuidados, menos cotizaciones y menos futuro”, ha defendido Muñoz.
El informe también evidencia que las personas migrantes no sustituyen a la población trabajadora española, sino que realizan trabajos complementarios, muchas veces en sectores esenciales y peor remunerados. En abril de 2026, el 16,8% de las personas afiliadas a la Seguridad Social en la Comunidad de Madrid tenía nacionalidad extranjera. En municipios del Corredor del Henares, esa presencia es aún mayor: el 20,72% en Alcalá de Henares, el 22,79% en Coslada, el 19,98% en Torrejón de Ardoz y el 18,12% en San Fernando de Henares.
Uno de los datos más significativos afecta a las mujeres migrantes. En la Comunidad de Madrid, la actividad con más mujeres extranjeras ocupadas es el trabajo en hogares como empleadores particulares. En Coslada, una de cada tres mujeres extranjeras ocupadas trabaja en este sector. Para UGT Madrid, este dato obliga a una reflexión profunda sobre la falta de cobertura pública suficiente en materia de cuidados.
“La sociedad madrileña tiene que mirar de frente una realidad incómoda: muchas familias pueden conciliar porque hay mujeres migrantes sosteniendo los cuidados en condiciones que deben mejorar”, ha señalado Laura Muñoz.
Jesús La Roda ha destacado la importancia de llevar este taller al Corredor del Henares, “un territorio industrial, diverso y trabajador donde la convivencia se defiende también dentro de las empresas”. En su opinión, “los centros de trabajo deben ser espacios libres de discriminación, libres de racismo y libres de bulos”.
UGT Madrid insiste en que la población migrante no hace un uso excesivo de los servicios públicos. En la Comunidad de Madrid, las personas nacidas en el extranjero representan el 24,8% de la población, pero realizaron el 20,3% de las visitas a Atención Primaria en 2024. A nivel estatal, de los 400 millones de visitas al Sistema Nacional de Salud, solo el 11,8% correspondió a personas nacidas en el extranjero.
El sindicato también rechaza el discurso que vincula migración y abuso de ayudas sociales. En la Comunidad de Madrid, el 17,4% de las personas titulares de rentas mínimas tiene nacionalidad extranjera, y en el Ingreso Mínimo Vital el porcentaje es del 21,4%, cifras que no avalan los discursos alarmistas.
Ana María Corral ha defendido la necesidad de formar a la representación sindical para actuar frente a los prejuicios en los centros de trabajo. “Un delegado o una delegada sindical no solo defiende salarios o convenios; también defiende dignidad, igualdad y convivencia”, ha señalado.
UGT Madrid concluye que combatir los bulos no es solo una cuestión ética, sino también sindical y democrática. “Donde crece el racismo, se debilita la clase trabajadora. Y donde se divide a quienes trabajan, ganan quienes quieren recortar derechos”, ha advertido Laura Muñoz.
Con este taller, UGT Madrid refuerza su compromiso con un modelo laboral basado en la igualdad de trato, la cohesión social y la defensa de todas las personas trabajadoras, con independencia de su origen.