UGT Madrid manifiesta su más absoluta condena ante los últimos asesinatos machistas registrados en España y traslada su solidaridad, apoyo y cariño a las familias, amistades y entornos de todas las víctimas. Cada mujer asesinada por violencia de género representa un fracaso colectivo de la sociedad y de las instituciones, pero también una llamada urgente a reforzar todos los mecanismos de prevención, protección y atención.
La violencia machista continúa siendo una de las mayores vulneraciones de los derechos humanos que se producen en nuestro país. Lejos de tratarse de hechos aislados, los asesinatos de mujeres forman parte de una violencia estructural basada en la desigualdad, la discriminación y el control que algunos hombres ejercen sobre las mujeres.
Los últimos días han vuelto a estar marcados por la tragedia. El asesinato de Patricia, una mujer de 48 años en la localidad alicantina de Callosa de Segura, presuntamente a manos de su pareja, ha elevado a 23 el número de mujeres asesinadas por violencia de género en España en lo que va de 2026. Desde que comenzaron los registros oficiales en 2003, más de 1.360 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas.
Detrás de cada cifra hay una vida truncada, una familia destrozada y, en demasiadas ocasiones, hijos e hijas que quedan huérfanos. La violencia machista no termina con la muerte de las mujeres asesinadas. Sus consecuencias se extienden durante años sobre menores, familiares y entornos cercanos.
La violencia vicaria: la forma más cruel de violencia machista
UGT Madrid quiere poner especialmente el foco en la violencia vicaria, una de las expresiones más brutales del machismo. Los asesinos utilizan a los hijos e hijas para causar el mayor daño posible a las madres, llegando incluso a asesinarlos.
Durante 2026 ya se han registrado nuevos casos de violencia vicaria. Según los datos oficiales, varios menores han sido asesinados por sus padres en contextos de violencia de género y decenas de niños y niñas han quedado huérfanos tras el asesinato de sus madres.
La protección de la infancia debe convertirse en una prioridad absoluta. Ningún régimen de visitas puede situarse por encima de la seguridad de las mujeres y de los menores. La detección temprana y la coordinación entre los servicios sociales, educativos, sanitarios, judiciales y policiales resultan fundamentales para evitar tragedias que podrían prevenirse.
Una realidad que sigue siendo intolerable
Las estadísticas muestran que la violencia de género continúa presente en todos los ámbitos sociales, económicos y territoriales. La mayoría de las mujeres asesinadas no había denunciado previamente a sus agresores. Sin embargo, entre aquellas que sí habían presentado denuncia, algunas fueron asesinadas igualmente, lo que evidencia la necesidad de seguir eliminando barreras para denunciar, reforzar los sistemas de detección temprana y generar entornos seguros que permitan a las víctimas pedir ayuda y acceder a una protección efectiva.
La persistencia de estos asesinatos evidencia que el sistema de protección a las víctimas sigue presentando importantes carencias. Es necesario analizar de forma rigurosa por qué continúan produciéndose crímenes que, en muchos casos, podrían haberse prevenido con una detección más temprana y una protección más eficaz. La revisión de los protocolos de actuación y de los mecanismos de seguimiento de las víctimas debe convertirse en una prioridad para garantizar que ninguna mujer quede desamparada frente a la violencia machista.
UGT Madrid alerta además del peligro que supone la normalización de discursos negacionistas que intentan minimizar o cuestionar la existencia de la violencia machista. Negar esta realidad no protege a ninguna mujer. Al contrario, contribuye a invisibilizar el problema y dificulta la adopción de soluciones eficaces.
La violencia de género no entiende de edades, clases sociales, niveles educativos ni lugares de residencia. Puede afectar a cualquier mujer y por ello requiere una respuesta firme, coordinada y sostenida en el tiempo.
El papel de los sindicatos en la lucha contra la violencia machista
Desde hace años, UGT desarrolla una intensa labor para combatir la violencia de género también en el ámbito laboral. Los centros de trabajo deben ser espacios seguros y libres de cualquier forma de violencia o discriminación.
El sindicato trabaja para garantizar que los convenios colectivos incorporen medidas específicas de protección para las víctimas, incluyendo la adaptación de jornada, movilidad geográfica, cambios de centro de trabajo, suspensión o extinción de contratos con acceso a prestaciones, así como protocolos de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo.
Asimismo, UGT impulsa programas de formación y sensibilización dirigidos a delegadas y delegados sindicales, representantes de los trabajadores y trabajadoras y plantillas, con el objetivo de detectar situaciones de violencia y acompañar a las víctimas en los procesos de denuncia y protección.
La organización sindical considera imprescindible reforzar las políticas públicas destinadas a combatir esta lacra. Para ello reclama:
- Incrementar los recursos económicos destinados a la prevención y atención de la violencia de género.
- Garantizar una financiación estable y suficiente para los servicios especializados.
- Reforzar los equipos de atención psicológica, jurídica y social.
- Mejorar la coordinación institucional entre administraciones.
- Intensificar la educación en igualdad desde las primeras etapas educativas.
- Fortalecer la protección de los menores frente a la violencia vicaria.
- Aumentar la formación especializada de todos los profesionales implicados.
- Combatir los discursos negacionistas que trivializan la violencia contra las mujeres.
Un compromiso permanente
UGT Madrid reitera su compromiso firme e inquebrantable con la igualdad entre mujeres y hombres y con la erradicación de todas las formas de violencia machista.
Cada asesinato debe interpelarnos como sociedad. No podemos acostumbrarnos a estas cifras ni permitir que el horror se convierta en rutina informativa. Cada mujer asesinada es una víctima de una violencia que puede y debe prevenirse.
Por ello, el sindicato hace un llamamiento a las instituciones, organizaciones sociales, empresas, centros educativos y al conjunto de la ciudadanía para reforzar la implicación colectiva frente a esta lacra. La lucha contra la violencia machista no admite retrocesos ni indiferencia.
Porque ninguna mujer debería perder la vida por el hecho de ser mujer. Porque ninguna niña o niño debería quedarse huérfano a causa de la violencia machista. Porque una sociedad democrática y justa solo puede construirse desde la igualdad, la libertad y la protección efectiva de los derechos de todas las mujeres.
Datos utilizados: 23 mujeres asesinadas por violencia de género en España en 2026 hasta comienzos de junio y referencia al último caso confirmado en Callosa de Segura (Alicante), así como a la violencia vicaria y menores huérfanos según las cifras oficiales disponibles.
Ester Chaves Alonso, secretaria de Igualdad de UGT Madrid