Mientras buena parte de los centros educativos de la Comunidad de Madrid cierran sus puertas con el final del curso, las Escuelas Infantiles y los Colegios de Educación Infantil y Primaria (CEIP) que imparten el primer ciclo de Educación Infantil continúan funcionando durante todo el mes de julio. En ellos permanecen cientos de niños y niñas de entre 0 y 3 años, uno de los colectivos más vulnerables frente a las altas temperaturas, en un contexto marcado por las sucesivas olas de calor que afectan a la región.
Ante esta situación, UGT Servicios Públicos Madrid ha denunciado públicamente las condiciones térmicas que soportan tanto el alumnado como los profesionales de estos centros y ha reclamado a la Comunidad de Madrid la adopción inmediata de medidas estructurales que permitan garantizar unas condiciones ambientales seguras.
El sindicato sostiene que la situación ha dejado de ser un problema de confort para convertirse en una cuestión de salud pública.
Aulas por encima de los 30 grados
Según denuncia UGT Servicios Públicos Madrid, numerosos edificios presentan graves deficiencias constructivas derivadas de su antigüedad. Muchos de estos centros fueron construidos hace más de cuatro décadas y carecen de aislamiento térmico adecuado, disponen de ventanas obsoletas y persianas deterioradas que apenas consiguen frenar la incidencia directa del sol.
Las consecuencias son especialmente visibles en las aulas situadas en las plantas superiores, donde el calor se acumula durante toda la jornada. Según el sindicato, durante el mes de julio es habitual que las temperaturas en las aulas superen los 30 grados, una situación especialmente delicada cuando los ocupantes son bebés y menores de tres años.
El riesgo resulta especialmente preocupante porque los niños y niñas de estas edades todavía no han desarrollado plenamente los mecanismos fisiológicos para regular su temperatura corporal y pueden sufrir episodios de deshidratación o golpes de calor con mayor rapidez que un adulto.
Los sistemas instalados no resuelven el problema
Lejos de solucionar la situación, UGT Servicios Públicos Madrid considera que las medidas adoptadas hasta ahora por la Administración autonómica han resultado claramente insuficientes.
El sindicato critica especialmente la instalación de equipos de refrigeración adiabática en algunos centros. Estos dispositivos funcionan mediante la evaporación de agua para reducir la temperatura del aire, un sistema cuya eficacia depende en gran medida de las condiciones ambientales.
Según denuncia la organización sindical, en las condiciones de calor propias del verano madrileño estos aparatos incrementan la humedad ambiental, elevando la sensación térmica en lugar de reducirla. Además, requieren un mantenimiento diario de los depósitos de agua para evitar la acumulación de suciedad y posibles problemas de higiene, una carga adicional que acaba recayendo sobre unas plantillas que ya trabajan con recursos limitados.
"No estamos pidiendo un lujo"
La responsable de UGT Servicios Públicos Madrid en Escuelas Infantiles, Emilia González Álvaro, asegura que la situación ha alcanzado un límite que no puede seguir normalizándose.
"No estamos pidiendo un lujo, estamos hablando de salud pública. Se están dando las condiciones idóneas para que ocurra una desgracia en forma de golpes de calor, ya que los niños y niñas de edades más tempranas, como los bebés, no tienen la capacidad de regular su temperatura corporal ni de manifestar la sed como un adulto", afirma.
Desde el sindicato insisten en que las condiciones actuales afectan tanto al alumnado como a los profesionales que desarrollan su jornada laboral en unas instalaciones donde las temperaturas dificultan el desempeño cotidiano de la actividad educativa.
Infraestructuras envejecidas y falta de inversión
UGT Servicios Públicos Madrid sostiene que el problema responde también a una falta de inversión mantenida durante años en las infraestructuras educativas destinadas al primer ciclo de Educación Infantil.
El sindicato recuerda que los presupuestos ordinarios de funcionamiento de estos centros resultan insuficientes para acometer actuaciones de climatización de gran envergadura, por lo que considera que corresponde a la Comunidad de Madrid asumir directamente esta financiación.
En este sentido, reclama un plan específico para renovar las instalaciones más antiguas, mejorar el aislamiento térmico de los edificios e instalar sistemas de climatización eficaces que permitan mantener unas condiciones adecuadas durante los meses de mayor calor.
Una comparación que genera malestar
Una de las críticas más contundentes planteadas por UGT Servicios Públicos Madrid hace referencia al diferente tratamiento que reciben otros edificios públicos dependientes de la Administración autonómica.
El sindicato plantea una pregunta que considera inevitable:
¿Por qué los edificios administrativos y los despachos oficiales cuentan con sistemas de aire acondicionado mientras las escuelas infantiles y los CEIP que imparten el primer ciclo de Educación Infantil permanecen abiertos durante julio sin una climatización adecuada para bebés y menores de tres años?
Para la organización sindical, esta diferencia resulta difícil de justificar cuando se trata precisamente de proteger la salud de la población más vulnerable.
El calor extremo también afecta al trabajo educativo
Además del riesgo sanitario, el sindicato advierte de que las elevadas temperaturas deterioran notablemente la calidad de la atención educativa.
El exceso de calor provoca irritabilidad, fatiga y dificultades para el descanso de los menores, alterando el desarrollo normal de las actividades programadas. A ello se suma el desgaste físico que soportan las educadoras y el resto del personal, que deben atender a los niños y niñas en condiciones ambientales especialmente exigentes durante jornadas completas.
UGT considera que estas circunstancias comprometen tanto el bienestar de los menores como las condiciones laborales de las plantillas.
Una actuación urgente antes de nuevas olas de calor
Los episodios de temperaturas extremas son cada vez más frecuentes e intensos durante los meses estivales, una tendencia ampliamente documentada por los organismos meteorológicos y científicos. Ante este escenario, UGT Servicios Públicos Madrid considera imprescindible que las administraciones adapten las infraestructuras educativas a esta nueva realidad climática.
El sindicato reclama que la Comunidad de Madrid abandone las soluciones provisionales y apruebe un plan de climatización que garantice espacios seguros en todas las Escuelas Infantiles y CEIP con primer ciclo de Educación Infantil.
Para la organización sindical, retrasar nuevamente estas inversiones supondría seguir exponiendo a cientos de menores de entre 0 y 3 años y a sus profesionales a unas condiciones que consideran incompatibles con una atención educativa de calidad y con el derecho a desarrollar la actividad diaria en entornos saludables.
La organización concluye que la prevención debe imponerse antes de que las altas temperaturas provoquen consecuencias graves que podrían evitarse con una planificación adecuada y una inversión suficiente en los centros educativos más sensibles frente al calor extremo.
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