Los periodistas que integran la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) tienen un nuevo elemento de peso para constatar que la ofensiva contra el periodista de TVE Javier Ruiz no era un caso aislado. Ahora, en una nueva resolución de la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo ha decidido apercibir, como ya hiciera recientemente con el presentador del programa Mañaneros 360 de TVE, a Antonio Maestre, colaborador habitual de las cadenas televisivas de Atresmedia y otros medios, por el artículo titulado “La gusanera fascista venezolana en España”, publicado en el digital de La Sexta dentro de su sección ‘El Muro’.
La Comisión de la FAPE ha acordado que en el artículo publicado al que se refiere esta resolución se ha producido la infracción de los Principios Generales del Código Deontológico contenidos en los apartados I.4.b (expresiones vejatorias) 7 y 7.a. (alusiones despectivas y prejuicios). El motivo por el que un demandante sin identificar por la FAPE ha solicitado la apertura de expediente deontológico es que en dicha publicación se emplean “expresiones despectivas y generalizadoras hacia un colectivo identificable (“venezolana en España”), incluyendo “gusanera fascista venezolana”, “caterva de parásitos” y “escoria desagradecida”. Además, el artículo contiene una valoración que “normaliza el señalamiento del colectivo pudiendo alimentar hostilidad social y rechazo hacia la comunidad venezolana en España”, según la resolución de la FAPE.
La FAPE recuerda que “es necesario que desde la profesión periodística se cuide el lenguaje y las expresiones de opiniones contrarias a lo que otros piensan”
El segundo periodista apercibido por la FAPE en un corto espacio temporal sí presentó alegaciones a este requerimiento del organismo que representa los intereses de los periodistas en España, según informa la propia Federación de Periodistas. Según la FAPE, “se centran en que se trata de un artículo de opinión”. Pese a ello, la Comisión Deontológica de la FAPE considera que, “precisamente para que todos puedan ejercer su libertad de expresión y opinión y patentizar sus discrepancias más radicales, es necesario que desde la profesión periodística se cuide el lenguaje y las expresiones de opiniones contrarias a lo que otros piensan. Cuando la discrepancia insulta con tan evidente exceso, demasía y recreándose en el agravio, lo hace porque no respeta el pluralismo. Y eso sí que no es democracia”, se señala en la resolución 2026/246.
Esta nueva resolución en apenas una semana contra otro periodista mediático de carácter progresista reabre las críticas contra la institución encargada de velar por los intereses de todos los periodistas de este país por una presunta parcialidad en sus decisiones. Precisamente esta nueva queja aceptada por la FAPE contra Maestre se produce coincidiendo con la publicación del libro Me crie como un fascista (Seix Barral), en el que este especialista en la extrema derecha realiza una aproximación íntima y personal al fenómeno del auge de las corrientes fascistas a nivel mundial.