Gonzalo Oses

Reformar la democracia para evitar fascismos y autocracias

05 de Febrero de 2026
Guardar
Reformar la democracia para evitar fascismo y autocracias foto creada por Gemini con prompt de Gonzalo Osés

Tras el crack de 2027, en 2028 se empezaran a acometer reformas en los diferentes sistemas democráticos del planeta, para evitar que se vuelvan a repetir fascismos dictatoriales como el de Hitler y Donald Trump. Los cuales, disfrazados de populistas, embistieron contra lo más preciado que tiene la democracia, el respeto por la libertad ajena, asesinando con total impunidad a quienes no piensan como ellos. Sin llegar a ese pistoletazo de salida de la violencia estructural. Hoy en día, hay muchas democracias semi liberales, donde sus gobernantes están en minoría, y sobreviven a base de decretazos, y de prorrogar los impuestos. ¿Qué miedo tienen a preguntar a las cámaras de representantes, o de nuevo a la ciudadanía?

El cambio más importante, será que cada votante nos hagamos responsables de nuestros votos, al aplicarse en nuestro día a día, lo que vote el partido donde le representa en esa legislatura, y lo que promete derogar en las siguientes. De esta manera, a los votantes de Alianza Popular no se podrían haber divorciado al aprobarse la ley, o los del Partido Popular y más recientemente VOX, no se podrían haber beneficado de las subidas de pensiones, salario mínimo, reforma laboral, igualdad, ayudas a dependencia, aborto, eutanasia, matrimonio igualitario, libertad sexual… Así podrían seguir siendo conservadores no solo de palabra en la terraza del bar, si no de vida. Sobre todo, las mujeres que se sienten representadas por los partidos que las ningunean, con su política ultra conservadora.

Otro cambio, será el voto obligatorio, como ya se realiza en países como Bélgica, Australia, Brasil, México, Grecia, Bulgaria, Luxemburgo, Singapur, Costa Rica, Argentina, Perú, Egipto, Paraguay, Bolivia, Panamá y Paraguay,  donde hay multas económicas de diversa índole si no se vota. En España, fue obligatorio de 1907 a 1023.

Como no hay dos sin tres, habría que reformar las candidaturas electorales, y hacerlas más transparentes con listas abiertas, y elección directa en las candidaturas de las agrupaciones políticas. Así como, enumerara a las personas del partido o cercanas, que se nombraran en cargos públicos. Así dejaremos de ver a porteros de discoteca en consejos de dirección de empresas públicas.

Además,  si no dejas tus bienes más preciados  a cualquiera, ¿por qué dejas tu libertad y la decisión de lo que se hace con tus impuestos en manos de cualquiera, por el mero hecho de tener cierta edad, cada vez más joven? ¿Qué menos que un examen básico de ciudadanía e impuestos públicos?

La tecnología, permite realizar estos cambios, de hecho en China se aplica desde 2011, el sistema de crédito social, donde como buena autocracia dictatorial, si consumes mucho, te hacen descuentos en servicios públicos, y si criticas el sistema, acabas como un paria social, o ejecutan tu muerte. Recuerda que la tecnología, es una herramienta, y depende del uso, tendrá un fin u otro. ¿Prohibimos los cuchillos de cocina por poder ser usados como un arma?

Hoy en día, todas las plataformas de redes sociales online conocen nuestro sentido del voto, por ello, en sociedades donde la libertad y el respeto por los demás, renazca de sus cenizas, no debería existir el miedo, ni coacción a expresar cómo prefieres que se gestione el erario público. Dejando atrás, la polarización de suma cero, multiplicando exponencialmente, con el que piensa y actúa diferente, en un marco de diálogo, y respeto.

En mi caso, siempre he votado en la horquilla del PSOE e Izquierda Unida, y el maremagnum de siglas haciendo la guerra por su cuenta. Con Ciudadanos tuve mis dudas, y mira que conozco a varias personas que fueron diputados y senadores, pero no me fiaba. Justo, lo mismo, me dijo uno de ellos, que estuvo en conversaciones con el actual presidente, “de Pedro Sánchez no se fía ni su sombra”. No voté una vez, a las europeas porque me dio pereza, y no saber que sus directivas son quienes realmente nos gobiernan.

Por cierto, reformar cartas magnas, es cuestión de consenso, cuando hay tabla rasa, y todos los jugadores tienen el mismo poder. No como la actual Constitución española, que es un texto mojado para blanquear el patriarcal fascismo de la dictadura franquista, que no juzgó a nadie, y permitió que un ministro de una dictadura –de la que nunca renegó– creara un partido político.

En conclusión, tras el crack de 2027, se acabará el buenismo de permitir que nuestros impuestos se decidan en base, a que nos dejemos manipular emocionalmente, en base a nuestra supuesta ideología, que son nuestra tripas, y el “y tú más”, o la frustración personal de en vez de afrontar miedos, echarle la culpa a los demás, y cuanto menos conozcamos al resto, más fácil es manipular nuestra frustración colectiva. Pasaremos de la democracia representativa, a la participativa, donde entre otras cosas, el patriarcado dejará espacio a la sociedad matrística, muy diferente a la matriarcal.

¿Cuento de la lechera? Ya te respondes tú al final de 2027, que nos espera un 2026 cuesta abajo y sin frenos, en lo correspondiente a la democracia liberal. Seguimos siendo de los que para crear, antes destruimos.

PD: Imagen creada por Gemini, con el único prompt del titular de esta columna. Interesante su punto de vista.

GO!

Lo + leído