La derecha no tiene el gobierno (sólo le falta disponer del BOE), pero desde el franquismo y hasta la actualidad, siempre ha tenido el poder, a través de los poderes fácticos: Justicia, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Iglesia (inmiscuyéndose en la política y en la línea del PP ha llegado a pedir el adelanto en las elecciones), grandes empresas sobre todo las del Ibex 35 y muchos medios importantes de comunicación.
Con la acción de todos estos poderes fácticos, es evidente que el gobierno y el PSOE, con Pedro Sánchez al frente se encuentren acorralados. Son muchos los casos que se les imputan, la mayoría injustificados como por ejemplo los relacionados con su mujer Begoña Gómez, su hermano David Sánchez, o intranscendentes como el de Leire Diez y el del propio exvicepresidente del Gobierno José Luís Rodríguez Zapatero.
Sin embargo, tiene otro cariz y contempla más que evidencias el caso Koldo, Ábalos y Cerdan. Estos dos con el agravante de haber sido secretarios de organización de la Ejecutiva Federal del PSOE, con Pedro Sánchez como secretario general. Al respecto, los tres tuvieron que ingresar en prisión preventiva, hasta que próximamente se produzca el juicio que dictará la correspondiente sentencia.
Lo cierto, es que todo lo que ocurre tanto en el Gobierno como en el PSOE, tiene como destinatario final a Pedro Sánchez. En consecuencia, como se ha venido demostrando, hasta ahora él ha sido la solución, pero de un tiempo a esta parte se está convirtiendo en el problema.
Aunque los casos injustificados o intranscendentes, no tengan ningún recorrido ni penalización, pero debido a la gran propaganda mediática, desplegada por el PP y Vox en las instituciones que gobiernan y con la colaboración de los medios de comunicación afines, es indudable que de cara a la opinión pública, han logrado infringir el daño que pretendían.
Por lo tanto, sería muy comprometido llegar a las próximas elecciones generales, con el ambiente tan tenso que, con mentiras y calumnias, han generado los dirigentes del PP y Vox. Creando una especie de bomba de relojería que, podría estallar en ese entonces produciendo daños irreparables y de incalculables consecuencias.
Si Pedro Sánchez quiere una vez más ser la solución, lo mejor que podría hacer es promover su relevo institucional a la Presidencia del Gobierno y orgánico a la Secretaría General Federal del PSOE. En este sentido, tiene dos magnificas candidatas Adriana Lastra y Zaida Cantera respectivamente.
Adriana Lastra fue vicesecretaria del PSOE y portavoz del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados. Zaida Cantera, como militante socialista ha sido diputada durante cuatro legislaturas, hasta que en el 2024 entregó su acta, expresidenta de la delegación española en la Asamblea Permanente de la OTAN. En 2015 y con tan sólo 37 años accedió al rango de comandante en el ejército.
Hasta ahora en España no hemos tenido una presidenta del Gobierno. Tampoco en el PSOE desde su fundación el 2 de mayo de 1879, ha contado con una secretaria general. Con toda probabilidad, ambas por su gran experiencia, preparación, capacidad y sobre todo autoridad moral, podrían hacer un buen equipo que, le daría un gran revulsivo al Partido Socialista tan necesario en la época que estamos viviendo y fundamentalmente, para afrontar con muchas garantías las próximas elecciones generales, evitando un gobierno de la reaccionaria derecha extrema del PP y fascista extrema derecha de Vox.
Mientras tanto Pedro Sánchez, tendría que dedicarse en su calidad de presidente de la Internacional Socialista, a revitalizar esta organización, algo tan necesario viendo como cada vez más, se arraiga la extrema derecha en gran parte del mundo y en particular en Europa, incluyendo como se viene comprobando nuestro país.
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