Durante dos días consecutivos, las pizarras electrónicas de varios colegios e institutos de Andalucía han hecho saltar todas las alarmas del sistema de seguridad informático de la Junta. La música del cantante del momento en todo el planeta, el puertorriqueño Bad Bunny, hizo las delicias de los escolares pero puso en alerta a los responsables del sistema de seguridad y contra el hackeo de la Administración autonómica. Pero las sospechas iniciales de supuesto hackeo han sido desmentidas completamente por la Consejería de Desarrollo Educativo. Así que la canción del aclamado artista latino que sonó en los institutos, ‘Debí tirar más fotos’, que llevaba el mensaje de “a petición de Irene”, no ha pasado de simple anécdota, aunque el susto queda en el cuerpo de los responsables informáticos de la Administración andaluza.
Según una nota de prensa de la Consejería, “la revisión técnica llevada a cabo tanto por el proveedor SMART Technologies, así como por la Consejería de Desarrollo Educativo y FP descarta que se haya producido un hackeo o acceso externo no autorizado al sistema en la reproducción de un archivo de audio no previsto en las pantallas digitales interactivas de los centros educativos de Andalucía”.
De este modo, desde la Administración andaluza se subraya que “no ha habido ninguna brecha de seguridad ni ha estado en ningún momento en riesgo la seguridad y privacidad de dato alguno de alumnado, docentes o de los propios centros educativos”.
La incidencia partió de una actualización del sistema que propició que “un usuario autorizado pudiera hacer un uso extendido, sin saberlo, de una funcionalidad de mensajería”
Smart Technologies ha explicado que la incidencia partió de una actualización del sistema que propició que “un usuario autorizado pudiera hacer un uso extendido, sin saberlo, de una funcionalidad de mensajería, de tal forma que pudo enviar un archivo de audio (una canción elegida por el alumnado para indicar el cambio de clase) a todas las pantallas de la plataforma Smart de todos los centros educativos de Andalucía (unas 40.000), cuando lo que pretendía era programar ese audio, como venía haciendo desde el mes de abril, para las pantallas de su centro educativo”.
El proveedor informático de la Junta asegura que, tras la revisión técnica realizada tras detectarse esta incidencia, “no se ha producido ningún acceso externo no autorizado”. Tampoco ha existido “brecha de datos ni de seguridad”. SMART Technologies asegura que “los paneles interactivos no han sido objeto de hackeo ni de ciberataque alguno” y que “no se ha visto comprometida información personal de alumnado, docentes, equipos directivos ni usuarios”. Por último, la empresa proveedora de la Junta añade que “la incidencia no afecta a la integridad, privacidad ni seguridad de los centros educativos”.