El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, está definitivamente en precampaña electoral. Después de venirse arriba con sus chascarrillos personales e incluso lanzando un órdago electoral al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el programa nocturno de máxima audiencia de la televisión en España, ahora saca pecho y asegura que es “factible” que a corto plazo la comunidad andaluza logre la soberanía energética, precisamente ahora que la guerra de Irán iniciada por Estados Unidos e Israel ha dinamitado de nuevo los precios de las principales fuentes energéticas, el petróleo y el gas natural, de cuya importación depende Andalucía en un 75%. “Tenemos la hermosa oportunidad en Europa de conquistar la soberanía energética”, ha asegurado el presidente andaluz este miércoles durante la inauguración de la Conferencia Europea de Energía del Hidrógeno, que se celebra en Sevilla.
Actualmente, las principales fuentes de energía en Andalucía son el petróleo y sus derivados, que sostienen la mayor parte del consumo (45,8% en el año 2021), seguidos a continuación por el gas natural (26,2%). Aunque en los últimos años Andalucía destaca por su fuerte apuesta por las energías renovables, sobre todo la solar y la eólica como las fuentes autóctonas líderes, aún es prácticamente una quimera la promesa realizada este miércoles por el presidente andaluz.
Moreno Bonilla, que es plenamente consciente de las limitaciones energéticas de Andalucía en la actualidad, ha ofrecido la comunidad autónoma como potencia en energía verde, una vez que considera “factible” que en menos de un lustro, aproximadamente en el año 2030, un tercio del hidrógeno verde que se produzca en España tenga su origen en Andalucía.
El hidrógeno verde es una prometedora realidad y una vía estratégica para hacer industria y producir energía limpia y competitiva.
— Juanma Moreno (@JuanMa_Moreno) March 11, 2026
Tenemos la hermosa oportunidad en Europa de conquistar la soberanía energética.
¡#Andalucía la va a aprovechar!#EHEC2026 pic.twitter.com/XU6HeFHe1y
Moreno Bonilla alaba el impulso que ha tomado Andalucía en los últimos años en el desarrollo de las energías renovables, “hasta el punto de haberse erigido en la referencia para toda Europa”, asegura, en un sector “en pleno crecimiento” como el del hidrógeno verde gracias a lo que denomina “un ecosistema de colaboración público-privada” que ha movilizado hasta el momento más de 6.200 millones de euros en diferentes proyectos, y que de este modo está convirtiendo a Andalucía en la gran punta de lanza en la revolución de esta fuente de energía limpia.
Pero la realidad actual dista mucho de esta visión triunfalista del presidente andaluz, ya que Andalucía mantiene un alto grado de dependencia energética, que en las últimas décadas del siglo XX ha estado situado por encima del 90%, con puntas anuales de hasta el 96%. Las energías renovables han permitido bajar el índice en los últimos años del siglo y en el primer cuarto del presente siglo veintiuno. Los datos energéticos de Andalucía actualizados al año 2022, recogidos por la Agencia Andaluza de la Energía, señalan que “el petróleo continúa siendo la fuente energética más consumida, con una mayor participación en España y Andalucía, del 42,8% y 45,9% respectivamente, frente al 32,7% del conjunto de Estados miembros”. Este estudio subraya que “se incrementa su participación en la estructura del consumo total en los tres ámbitos respecto a 2020”. A su vez, el peso del gas natural se ha reducido en los tres ámbitos. En la Unión Europea, supone el 24,2% del total de consumo de energía primaria, 25% en España y 26,1% en Andalucía.
Andalucía depende un 45,9% del petróleo y la media europea un 32,7%. Pese a ello, Moreno Bonilla ve una “oportunidad” que la UE consiga “conquistar la soberanía energética”
Pese a estos datos incontestables y dada la situación crítica resultante de la actual guerra iniciada por EEUU e Israel en Irán, el presidente andaluz ha tirado de optimismo sin mucha base oficial que lo corrobore. Moreno Bonilla ha tirado de épica y de historia para comparar la apuesta de Andalucía, más concretamente de Huelva, por el hidrógeno verde, para asegurar que puede “repetir otra gesta histórica” como la lograda en la conquista del Nuevo Mundo al salir las carabelas de Colón de Palos de la Frontera en 1492.
Una dependencia energética endémica
La dependencia energética de Andalucía es endémicamente casi del cien por cien hasta finales del pasado siglo veinte, como subraya un estudio del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, dependiente de la Consejería de Economía. “La escasez de recursos propios de combustibles fósiles, que se imponen de forma aplastante, y también de potentes saltos eléctricos, hace que el grado de dependencia energética de la región supere el 90% en los años setenta del pasado siglo. Sólo a finales del mismo se suaviza muy ligeramente tal dependencia por la revalorización de las energías renovables”, indica el estudio.
Aunque la situación ha cambiado parcialmente con la apuesta por las energías renovables, hasta finales del pasado siglo veinte “la principal energía importada en Andalucía es el petróleo y sus derivados”, que creció incluso en el último cuarto del siglo un 27%. Además, las importaciones de carbón aumentaron relativamente aún más por el cierre de las minas andaluzas, al tiempo que crecieron durante este mismo periodo las de gas natural al construirse la infraestructura necesaria para su distribución.