Gonzalo Sanz, jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha presentado este viernes, 11 de septiembre, su dimisión. Sanz fue quien recibió un aviso por WhatsApp de un miembro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) un día antes de la entrada masiva en la ciudad, de acuerdo con los documentos desclasificados por el Ejecutivo este miércoles.
El mensaje advertía de la existencia de grupos en redes sociales que promovían entradas por la valla y a nado. La dimisión se conoce después de que Pérez Triano afirmara públicamente que no había tenido conocimiento de esas comunicaciones y rechazara abandonar su cargo.
Qué decía el aviso del CNI recibido por Gonzalo Sanz
Los mensajes desclasificados incluían una advertencia sobre una convocatoria para el día siguiente y señalaban tanto la hora prevista como las vías de entrada: «En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h».
En otro fragmento, el interlocutor del CNI precisaba: «Tenemos información de un intento de entradas a nado y salto a la valla para mañana, día de la Fiesta del trono».
La comunicación también describía la difusión de esas convocatorias en Facebook: «Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores. Para q te hagas a la idea del alcance de la difusión».
La cifra de 180.000 se refería a los seguidores de los grupos, no a una estimación de personas que fueran a participar en la entrada. El contenido del intercambio figura entre los documentos desclasificados sobre la crisis de Ceuta.
El delegado del Gobierno asegura que desconocía los mensajes
Tras conocerse la documentación, Pérez Triano aseguró el miércoles que no había sido informado de las conversaciones entre el miembro del CNI y su jefe de Gabinete. En una rueda de prensa convocada por sorpresa, sostuvo que él «no sabía nada» y calificó el contacto de «intercambio informal».
El delegado defendió que una alerta formal de Inteligencia debía trasladarse mediante otros procedimientos: «Cuando el CNI tiene una alerta se hace un informe y se entrega en un sobre lacrado dirigido a los organismos competentes».
También restó alcance institucional al destinatario y al canal utilizado: «Un WhatsApp a un cargo menor no es un informe, sino un simple intercambio de información. De ser grave, el destinatario no hubiera sido ese cargo».
Esa es la explicación ofrecida por Pérez Triano, quien descartó dimitir. Sus declaraciones sitúan el debate en cómo se transmitió y gestionó la advertencia, además de en su contenido.
La dimisión deja pendiente aclarar cómo se gestionó la advertencia
La salida de Sanz se produce después de que la desclasificación identificara al jefe de Gabinete como receptor del mensaje. Sin embargo, la información disponible no permite establecer qué actuaciones realizó tras recibirlo ni a quién trasladó su contenido.
Esas cuestiones resultan esenciales para reconstruir la circulación de la información antes de la entrada masiva. La dimisión, por sí sola, no aclara dónde falló la comunicación ni determina las responsabilidades de cada organismo.
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