Una abogada desmonta el testimonio de la empresaria Carmen Pano sobre el supuesto soborno del caso Leire

Según ha publicado la Cadena SER, la abogada ha presentado ante la UCO pruebas documentales y audios que demostrarían la supuesta falsedad del testimonio de la empresaria Carmen Pano sobre el ofrecimiento de un supuesto soborno

03 de Junio de 2026
Actualizado a la 13:38h
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Audiencia Nacional juez PP abogada
La Audiencia Nacional en una imagen de archivo.

El marco de la investigación judicial sobre el denominado caso Leire ha sumado un capítulo de alta tensión que redefine las estrategias de defensa y amenaza con transformar un presunto escándalo de corrupción en una intrincada operación de desinformación. Un reciente auto del juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, situaba el foco sobre la abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, por un presunto intento de soborno de 50.000 euros a la empresaria Carmen Pano. El objetivo de dicha maniobra, según la denuncia inicial, era forzar a Pano a retractarse de sus afirmaciones sobre el traslado de dinero en bolsas a la sede central del Partido Socialista. Sin embargo, la réplica documental de la letrada ante la Guardia Civil ha introducido un vuelco radical en el relato de los hechos.

La acusación original, ratificada por la propia Carmen Pano ante el Instituto Armado, se fundamentaba en una filtración periodística coordinada en marzo de 2025. En aquel momento, el entorno de la empresaria difundió un registro sonoro en el que la abogada le prohibía de forma tajante la entrada a su despacho profesional, un veto que fue interpretado por la acusación como una represalia fulminante después de que Pano se negara a modificar su testimonio ante el Tribunal Supremo. Esta secuencia apuntalaba la tesis policial de una red de encubrimiento activa orientada a blindar los intereses del partido del Gobierno frente a las declaraciones más comprometidas del caso.

La solidez de este relato incriminatorio ha quedado seriamente cuestionada tras la comparecencia de la letrada ante la Unidad Central Operativa. En sede policial, Leticia de la Hoz desmintió el soborno aportando los mensajes de WhatsApp y las grabaciones íntegras que contextualizan la relación entre ambas mujeres. La documentación, según publica la Cadena SER, desvela que el verdadero motivo del desencuentro no guardaba relación alguna con la fontanería financiera de Ferraz, sino con un conflicto de intereses de naturaleza estrictamente mercantil derivado del fraude del IVA en el sector de los hidrocarburos.

La cronología de las comunicaciones aportadas por la defensa demuestra que los encuentros de febrero de 2025 fueron promovidos por la propia empresaria con el fin de intermediar en la venta de la mercantil Gran Zufaira. Al detectar indicios de una actividad presuntamente ilícita en la gestión de dicha operadora, la letrada suspendió la operación comercial. Según el testimonio de la abogada, la ruptura definitiva se precipitó cuando Pano solicitó una comisión anticipada de 10.000 euros y propuso trasladar la responsabilidad del fraude fiscal al futuro comprador, una oferta que provocó el rechazo inmediato del bufete y la posterior prohibición de acceso a sus instalaciones.

Desde una perspectiva analítica, el vuelco en la investigación debilita la línea de flotación de las acusaciones basadas en testimonios cruzados dentro de la trama de los carburantes. El análisis pormenorizado de los dispositivos móviles realizado por la UCO corrobora la ausencia total de alusiones a las bolsas de Ferraz en las fechas clave, limitándose el debate al negocio energético. Del mismo modo, la incompatibilidad temporal juega a favor de la defensa, dado que resulta inverosímil la existencia de una oferta económica millonaria en los primeros días de marzo, cuando las relaciones comerciales y personales estaban rotas de forma irreversible desde finales de febrero debido a las sospechas de ilegalidad.

Este nuevo escenario procesal traslada la presión hacia la veracidad de los testimonios que sustentan las piezas separadas de la causa en la Audiencia Nacional. La constatación de que un archivo de audio pudo ser descontextualizado para armar una acusación de cohecho obliga a los investigadores a extremar la prudencia antes de validar las declaraciones de los empresarios imputados. Mientras el juez Pedraz evalúa el peso de estas contrapruebas, el tablero político asiste a una tregua técnica en la que las evidencias tecnológicas parecen imponerse sobre las filtraciones interesadas, enfriando la hipótesis de una operación de silenciamiento masivo orquestada desde los entornos de la defensa.

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