El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha confirmado este jueves que cinco ciudadanos españoles han sido liberados en Venezuela tras meses de detención en diversas circunstancias y acusaciones que España considera injustas o arbitrarias. El anuncio se produce en un contexto político complejo, marcado por cambios recientes en el Gobierno venezolano y por un clima de tensión internacional en la región.
El Gobierno de España saluda la liberación hoy en Caracas de cinco españoles, una de ellos ciudadana con doble nacionalidad, que se preparan a viajar rumbo a España asistidos por nuestra embajada en Caracas.
— Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación (@MAECgob) January 8, 2026
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La liberación de estos ciudadanos constituye, según fuentes oficiales españolas, un hecho con un fuerte componente humano, ya que pone fin a un periodo de incertidumbre prolongado para las familias de los detenidos, y también un gesto político que podría influir en las relaciones entre ambos países.
¿Quiénes son los españoles liberados?
De los cinco españoles que han recuperado la libertad, cuatro son nacionales exclusivamente españoles y uno tiene doble nacionalidad española y venezolana. Sus historias y circunstancias personales reflejan la diversidad de situaciones que llevaron a su detención. Estos son los cinco excarcelados, según han confirmado fuentes diplomáticas:
Andrés Martínez Adasme (32 años, País Vasco) y José María Basoa (35 años, País Vasco). Se encontraban de turismo en el Amazonas, fueron detenidos tras las elecciones del 28 de julio de 2024, cuya victoria se atribuyó fraudulentamente el régimen. Se les acusó de ser agentes del CNI, lo que el servicio secreto español negó, y de formar parte de una supuesta conspiración terrorista para matar a Nicolás Maduro organizada por la CIA por la que también fueron detenidos ciudadanos estadounidenses y de otras nacionalidades.
Miguel Moreno (34 años, Canarias). Es periodista, fue capturado en junio pasado junto a los demás tripulantes del buque cazatesoros N35 cuando exploraba los fondos marinos en aguas que Venezuela reivindica como propias.
Ernesto Gorbe (52 años, Comunidad Valenciana). Residía hace tiempo en Venezuela, pero fue sometido a extorsión y detenido en 2024 tras quedar en situación irregular por haberle caducado el visado.
Rocío San Miguel, doble nacionalidad española y venezolana. Es abogada, defensora de los derechos humanos y directora de la ONG Control Ciudadano. Profesora de la Universidad Central de Venezuela, fue detenida arbitrariamente en febrero de 2024, no tuvo acceso a abogado y fue atendida tardíamente de una fractura que debe ser operada, según denunció Amnistía Internacional, que exigió su inmediata liberación.
Estos cinco ciudadanos forman un grupo diverso: desde personas detenidas en contextos de viaje o laborales hasta una defensora de derechos humanos con vínculos fuertes en ambos países.
¿Qué significa “detención arbitraria”?
Cuando se habla de detención arbitraria, se refiere a la privación de libertad sin que exista un proceso legal claro conforme a estándares internacionales de justicia, o cuando las acusaciones se basan en motivos políticos en lugar de hechos probados. Las organizaciones de derechos humanos y varias fuentes diplomáticas han señalado repetidamente que varios de los casos de españoles en Venezuela caen bajo esa definición, por lo cual España ha estado reclamando la liberación y soluciones diplomáticas.
Este tipo de detenciones puede incluir la falta de juicios adecuados, ausencia de pruebas públicas, o el uso de acusaciones vagas como “conspiración” o “espionaje” sin documentación sólida. Para ciudadanos en el extranjero, estas situaciones son particularmente delicadas porque se mezclan aspectos legales y de política internacional.
La reacción del Gobierno español
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha expresado que la liberación de estas cinco personas es un “paso positivo” en la nueva etapa que atraviesa Venezuela, y ha destacado el papel de la Embajada de España en Caracas en la asistencia a los liberados mientras se preparan para volver al país. Albares pudo hablar personalmente con los liberados, lo que según el Gobierno refuerza el carácter humanitario y cercano de esta acción.
En un comunicado oficial, el Ejecutivo español ha trasladado su “alegría” a los ciudadanos liberados y a sus familias, agradeciendo también la colaboración internacional en este proceso. España mantiene relaciones diplomáticas con Venezuela pese a los desencuentros previos sobre temas como la situación de derechos humanos y las condiciones políticas en el país.
Más casos pendientes y contexto internacional
A pesar de estas liberaciones, aún quedan varios ciudadanos españoles detenidos en Venezuela, según las estimaciones del Gobierno y organizaciones no gubernamentales. En el último año, diplomáticos españoles han señalado que entre 14 y 20 personas con nacionalidad española permanecían en prisiones venezolanas bajo distintas acusaciones.
La presión para conseguir estos resultados había sido constante en los últimos meses por parte de autoridades españolas y grupos de derechos humanos, que exigían a las autoridades venezolanas la liberación de los retenidos. Esto forma parte de una trama más amplia de tensiones y cambios políticos en Venezuela, incluidos los recientes movimientos internacionales que han influido en la dinámica interna del país.
Además, el contexto de la región ha estado marcado por la captura del ex-presidente Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos, acción que ha generado controversia sobre su legalidad y consecuencias políticas. Esto ha influido, de forma directa o indirecta, en decisiones internas de Venezuela relacionadas con la liberación de presos políticos y extranjeros.
Qué puede significar esta liberación
Para las familias de los liberados, este suceso representa una conmovedora vuelta a la normalidad tras meses de angustia e incertidumbre. Para la política exterior española, supone una oportunidad para reforzar el diálogo y la cooperación, especialmente en materia consular y de derechos humanos, con un país con el que históricamente España ha mantenido lazos culturales y diplomáticos profundos.
La liberación de estos cinco españoles es, sin duda, un episodio central en la crónica de las relaciones hispano-venezolanas de los últimos años. Su desenlace —incluida la posible liberación de los españoles que siguen detenidos— será observado de cerca tanto en España como en los ámbitos internacionales que velan por el cumplimiento de los derechos fundamentales en situaciones de conflicto político.
Si deseas que añada un despiece explicativo de términos jurídicos o diplomáticos usados en este artículo (por ejemplo, qué significa “arbitrario” o “prisionero político”), puedo incluirlo como sección adicional para mayor claridad.