Detenido el príncipe Andrés por su relación con el caso del pederasta Epstein

El rey Carlos III lo había apartado de todos los actos oficiales de la Casa Real británica

19 de Febrero de 2026
Actualizado el 23 de febrero
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El príncipe Andrés salpicado por las fotografías del caso Epstein
El príncipe Andrés salpicado por las fotografías del caso Epstein

El arresto del príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, se produjo en su residencia de Sandringham en el marco de las investigaciones sobre su vínculo con el financiero y depredador sexual Jeffrey Epstein. El caso lleva años erosionando la imagen pública del duque de York y ahora entra en una fase judicial sin precedentes para un miembro de la familia real británica.

Durante años, Andrés ha estado bajo el escrutinio público por su relación con Epstein y el tráfico sexual de menores. Epstein apareció muerto en su celda un mes después de su encarcelamiento. La publicación de nuevos documentos judiciales y testimonios ha reavivado el interés mediático y judicial en las actividades del círculo de Epstein, situando nuevamente al ex príncipe en el centro de la polémica. La presión pública y política aumentó especialmente tras la liberación de archivos que mencionaban su nombre en relación con encuentros, favores y posibles intercambios de información sensible.

En este contexto, la Policía confirmó que estaba evaluando acusaciones según las cuales Andrés habría compartido documentos confidenciales del Reino Unido con Epstein durante su etapa como enviado comercial británico, un delito que podría acarrear penas extremadamente severas. Expertos legales han señalado que, de ser declarado culpable, podría enfrentarse incluso a cadena perpetua, dada la gravedad de la filtración de información clasificada.

Esta mañana, alrededor de las 8.00 hora local, varios testigos observaron la llegada de seis vehículos policiales sin distintivos y al menos ocho agentes vestidos de paisano a Wood Farm, una de las residencias dentro de la finca de Sandringham. Según las informaciones difundidas por la BBC, los agentes accedieron al interior de la propiedad y procedieron al arresto del ex príncipe, que en ese momento se encontraba celebrando su 66 cumpleaños.

El operativo se desarrolló con discreción, pero su magnitud dejó claro que se trataba de una acción planificada y de alto perfil. La policía actuó bajo la figura legal de “sospecha de mala conducta en un cargo público”, una acusación que, aunque inicialmente genérica, está directamente relacionada con sus presuntos vínculos con Epstein y el uso indebido de información oficial.

El arresto ha generado un terremoto político y mediático. El Palacio de Buckingham emitió un comunicado en el que expresó su disposición a colaborar plenamente con la investigación, subrayando que Andrés ya no forma parte activa de la familia real en funciones y que cualquier proceso judicial debe seguir su curso sin interferencias. El portavoz oficial recalcó que el caso afecta al “señor Mountbatten‑Windsor”, dejando claro que la institución busca distanciarse del escándalo.

Dentro de la familia real, la situación también ha provocado tensiones. El príncipe William y Kate Middleton, en declaraciones recientes, reconocieron el impacto que el caso Epstein ha tenido en la institución, aunque insistieron en que ellos no están implicados en ninguna de las revelaciones.

El arresto de Andrés supone un hecho histórico: nunca antes un miembro tan cercano al trono había sido detenido en el Reino Unido. La monarquía, ya afectada por diversas controversias en los últimos años, enfrenta ahora un desafío mayor: demostrar transparencia y respeto por el Estado de derecho sin agravar la crisis de reputación.

En el plano judicial, el caso podría prolongarse durante meses o incluso años. La investigación deberá determinar si Andrés compartió información confidencial, si participó en actividades ilícitas relacionadas con Epstein o si encubrió acciones delictivas. La gravedad de las acusaciones y la presión mediática auguran un proceso complejo, con posibles repercusiones diplomáticas y políticas.

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